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usika
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El ritmo de la calle
Las
localidades de Leioa, Sestao Basauri, Erandio y Amorebieta serán
escenario del 16 al 18 de septiembre del quinto encuentro internacional
de músicos callejeros Musikale que reunirá
a doce formaciones provenientes de Francia, Bretaña, Portugal,
Italia, Escocia, Bélgica y Andalucía así como
dos grupos de Euskal Herria. Cada una de estas bandas actuará
durante unos 45 minutos junto a otras dos formaciones, con lo que
el pasacalles que protagonizarán tendrá una duración
aproximada de dos horas y media, que se llevarán a cabo en
cada municipio en sesiones de mañana y de tarde. El programa
incluye un variado muestrario de estilos que van desde los sonidos
de las bandas escocesas y de la música celta, hasta la percusión
brasileña, pasando por los ritmos de Nueva Orleans, el jazz,
la música cíngara, el funk, el hip-hop, los cantos
populares andaluces o el ritmo de la trikitixa.
Las actuaciones contarán con la presencia de la veintena
de miembros que se agrupan en la fanfarria francesa Jo Bithume.
A caballo entre una banda municipal, una orquesta filarmónica,
una brass band y el intento de orquesta de Federico
Fellini, ofrecerán un repertorio ecléctico en el que
encadenan las composiciones de Haendel con las de Hendrix, las de
Johann Strauss, Edit Piaf o las músicas populares, que les
permiten completar una sinfonía para ver y bailar.
Todos los estilos
El sexteto escocés Clan An Drumma que lidera el solista de
tambores Joe MacKenzie y en el que se integra el campeón
solista de gaita en Glasgow Donnie MacNeil, es una banda que emana
una gran energía y fuerza en directo. Esta formación
centra sus comparecencias en la música picta, mediante la
utilización de instrumentos de percusión, la gaita
o el whistle.
La
fuerza rítmica de la samba llegará con el grupo Kalimbaô,
cuyas actuaciones se basan en el ritmo de diferentes tipos de instrumentos
como el surdo, el tamborim, la caixa o el
chocalho, para mezclaros y protagonizar tanto los desfiles
como la auténtica especialidad del grupo, las paradinhas,
como si del Carnaval de Rio se tratase. Sus miembros se dividen
en passistas, batuqueiros, comissão
de frente y baianaisses que cada año presentan
una nueva creación y nuevo vestuario.
La formación sevillana La banda de la María está
influenciada por corrientes estéticas de la música
urbana y callejera como el funk o el hip-hop, con un estilo inspirado
tanto en las bandas de calle estadounidenses, europeas o las chirigotas,
por lo que su heterodoxo repertorio hace hincapié en los
ritmos bailables que combinan con el humor. La formación
ha creado un estilo propio que han bautizado como chiripop.
Los cuatro músicos que crearon el grupo francés Sargent
Pèpéres iniciaron su trayectoria artística
subidos en zancos en la compañía Arpio Celeste
y en su pretensión de desarrollar un repertorio propio, se
integraron otros tres miembros hasta completar un septeto de músicos
autónomos y móviles que centran sus actuaciones, en
torno a la música instrumental y acústica. Sus comparecencias
se basan en composiciones propias o versiones que giran en torno
a estilos como el cíngaro, la música del Oriente Medio,
el jazz, los ritmos latinos y el ska, tal y como han dejado patente
en los dos álbumes que han publicado hasta el momento.
El propósito de los belgas Naft es divertirse y encontrar
el placer en el simple hecho de tocar música. Para ello se
basan en un cóctel único que mezcla partes de jazz
contemporáneo, ritmos gitanos y hip-hop que acompañan
con trances marroquís o músicas brasileñas.
Estos músicos que desde 1997 han publicado siete discos,
el último de ellos el pasado año con el título
de Chuva en Pó, están curtidos de tocar en bodas,
fiestas y verbenas y utilizan para sus actuaciones un camión
reconvertido en escenario.
La agrupación Funk Off, considerada como la mejor marchinband
italiana, protagoniza sus actuaciones al ritmo de sonidos funk,
soul, jazz, rhythm & blues y latinos a partir de la modernización
de diferentes sonidos como el de Nueva Orleans, el de las bandas
italianas, así como de otros ritmos provenientes de nuevas
tendencias que combinan con movimiento y coreografía dejando
espacio para la improvisación.
A partir del verdial, que además de dar nombre
a una variedad de aceituna denomina una modalidad de canto popular
de los montes de Málaga que puede considerarse como un fandango
alegre, surge el grupo La panda de verdiales. Esta agrupación
que hunde sus raíces en el medio rural y en la clase campesina
utiliza instrumentos como el violín, la guitarra, los panderos
y los platillos. La panda que integran los tontos está
dirigida por el mayordomo o alcalde, que con su vara marca el ritmo
de la fiesta, la salida del violín, del cantaor y de y la
parada.
Como si se hubiesen escapado de una película de Federico
Fellini, la Bigodes Band llega desde Portugal para realizar una
mezcla de jazz, música clásica, circo y pop italiano
de los años 50 y 60, que incluye arreglos para clarinete,
bombardino, acordeón y batería. Los cuatro músicos
y actores que integran el grupo ofrecen números peligrosos,
cantan, discuten mucho y bailan la samba.
Del folk al dixie
La Bagad Bro Kamperlé es una formación típica
de Bretaña en la que se integran las biniou o
gaitas típicas bretonas, las bombardas y la percusión,
aunque a diferencia de otras bagadou no ha dudado en
impregnarse de culturas diferentes ni en tener nuevas experiencias
con músicos de jazz de reputación internacional, o
compartir escenario con los vallisoletanos Celtas Cortos.
Trikileku es una formación integrada por algunos de los 200
alumnos de trikitixa y pandero de varias escuelas radicadas en localidades
vizcaínas. El repertorio que ofrece esta formación
está basado en la música folclórica de Euskal
Herria aunque en su repertorio también se incluyen rancheras,
tangos, pasodobles y todo tipo de composiciones para danzas autóctonas.
La presente edición de Musikales se completa con Amama Luisa
Brass Band, creada tras la fusión del grupo del mismo nombre
con la formación de Renteria, Dixilangileak. Esta banda ofrece
un sonido basado en las orquestas callejeras de Nueva Orleans de
los años 20, la época del dixieland, el charlestón
y el swing, aunque en su última época sus creaciones
se acercan a las tendencias funky, los que queda reflejado en temas
más modernos y que resultan más atractivos para el
público.
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