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XX Festival del Sur de Agüimes
Encuentros Teatrales Tres Continentes
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Entrevista con Antonio Lozano y Francis González
"Con el paso del tiempo, el público del festival de Agüimes se ha hecho más exigente, y eso es muy positivo"
Carlos Gil Zamora
¿Cómo surgió la idea de realizar este encuentro teatral entre tres continentes?
Canarias es, sin duda, el lugar idóneo, por su emplazamiento geográfico y por su historia, para crear un espacio para el encuentro y el diálogo entre África, América y Europa. En esa convicción se enmarca este festival que fue creado para dar entrada al archipiélago al teatro africano y latinoamericano, absolutamente ausente en nuestros escenarios a pesar de los fuertes lazos que nos unen a ambos continentes. Pero se trataba también de dinamizar la vida cultural local, de abrir cauces de participación a la población, como de hecho ocurre, entre otras cosas, con el equipo de organización que está formado por varias decenas de voluntarios.
¿No parecen situaciones culturales y específicamente teatrales en África, América y Europa, difícilmente comparables?
Sin duda, y eso hace la riqueza del festival. El teatro tal como lo conocemos, es introducido en África por Europa en la época colonial. Pero ahí se enriquece con elementos propios de la cultura africana tradicional, no específicamente teatrales y vinculadas fundamentalmente al ritual. Las condiciones socio-políticas y económicas marcan por otra parte la diferencia entre el teatro europeo y latinoamericano. A realidades distintas corresponden también teatros diferentes.
¿Cuál ha sido la evolución del Festival en estos veinte años?
En algunos aspectos, el Festival del Sur ha cambiado poco. En el ideario que le dio vida, en el carácter convivencial, en el espíritu festivo, se mantiene intacto. En otros ha experimentado una evolución muy positiva. Desde luego, en todo lo relacionado con la infraestructura. En la primera edición corríamos de un teatro a otro cargando con las sillas de tijera que sólo daban para un espacio. Si eso ocurría con las sillas, imagínate con los focos. La programación es otro de los aspectos en que el crecimiento ha sido espectacular. El festival era, lógicamente, un absoluto desconocido, y los medios de que disponíamos, mínimos. La primera edición se hizo prácticamente a base de monólogos. Por otra parte, la programación teatral en Canarias hace veinte años era un auténtico desierto y el público acogía con júbilo lo que llegara. Con el paso del tiempo, el público del festival de Agüimes se ha hecho más exigente, y eso lo valoramos como algo muy positivo que además nos obliga a no bajar la guardia en ningún momento en cuanto a la calidad de la programación. Otro aspecto que se ha mantenido a gran altura desde los inicios es el de la participación del público. Vimos con sorpresa que el teatro estaba lleno aquel 8 de septiembre de 1988 en que iniciaba su andadura el Festival del Sur, y esa sorpresa creció al ver que la situación se repetía día tras día. Y no ha dejado de hacerlo a lo largo de estos veinte años.
Desde Agüimes, ¿cómo veis la situación del teatro en África?
Es un gran desconocido en Europa, al igual que lo es la literatura y tantos otros elementos de la cultura africana. El teatro es en África un instrumento de lucha frente a las tremendas situaciones de injusticia que padece el continente. A la tradición teatral europea incorpora, como comentaba antes, unos elementos propios que le confieren una enorme vitalidad. Desde luego, en los países africanos no existen los medios económicos necesarios ni los apoyos públicos deseables. Las escuelas de formación teatral son inexistentes en muchos países y el teatro es una actividad absolutamente marginal en muchos casos. Todo ello condiciona la producción teatral y la dificulta enormemente, pero aún así creo que se debe mirar lo que ahí se hace con atención y respeto, y abrirle las puertas de los escenarios europeos al teatro africano.
Con Iberoamérica, ¿habéis podido mantener una relación fluida y de intercambio?
La relación con Iberoamérica ha sido, efectivamente muy fluida. Ello se debe a que desde la primera edición hemos tenido a nuestro lado al CELCIT. El Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral ha desempeñado un papel fundamental en la evolución del festival a lo largo de los años. Han sido y siguen siendo el puente entre el Festival del Sur e Iberoamérica.
A los veinte años, ¿cuáles son los objetivos fundamentales para mantener esta mirada al teatro de tres mundos?
Si los objetivos con que pusimos en marcha este festival eran oportunos hace veinte años, hoy lo son mucho más. Especialmente en el caso de África, la necesidad de acercarse al conocimiento del otro es hoy acuciante. Se están incorporando de manera traumática a nuestra sociedad miles de africanos y África sigue siendo una gran desconocida. El imaginario occidental se sigue nutriendo de los clichés creados hace siglos para justificar la esclavitud y es hora ya de romper el muro que nos separa. El teatro es sin duda, también en esto, una excelente vía. Por otra parte, nos parece que contribuir a poner en contacto a Iberoamérica con África por medio de su teatro es también una labor de enorme importancia, más aún cuando hemos podido comprobar en estos años que, a pesar del importante sustrato negroafricano de algunas sociedades latinoamericanas, el desconocimiento mutuo entre ambos continentes es la norma.
Además de la exhibición, siempre se han organizado actividades paralelas. ¿Qué destacaríais de lo propuesto en la edición de este año?
La programación de actividades paralelas existe, en efecto, desde la primera edición. Por una parte están los cursos, impartidos en su mayoría por miembros de las compañías invitadas. Este años los ten dremos de percusión y danza africanas, de manipulación de marionetas, de cariocas y otro sobre el mundo de los blogs. Haremos también una exposición de fotos sobre los 20 años del festival, aniversario que celebraremos con otras actividades festivas. Por ejemplo, la fiesta que cada año congrega a los participantes y a los voluntarios del festival se celebrará esta vez en la plaza de Agüimes para que los vecinos del municipio y el público puedan disfrutar de ella también. Y en el centro de esta programación estará el simposio que cada año realizamos bajo la dirección de José Monleón y que se centrará en esta edición en una reflexión en torno a la realidad africana, con la participación de relevantes especialistas en el tema.
¿Con qué recursos económicos y ayudas institucionales realizáis este festival convivencial en la que las compañías y grupos no solamente vienen a actuar, sino que se quedan y participan de manera activa en otras actividades?
El presupuesto del Festival del Sur es bastante limitado, si tenemos en cuenta que participan compañías de una decena de países y que los invitados permanecen en Agüimes durante todo el festival, porque el aspecto de la convivencia y el encuentro es un elemento fundamental de éste. El peso principal lo soporta, como es lógico, el Ayuntamiento de Agüimes, institución organizadora del evento. Y contamos con el apoyo del Gobierno de Canarias, del Cabildo de Gran Canaria, del INAEM, de AECI, de la Caja de Canarias y este año se incorpora Casa África, institución creada recientemente por el Gobierno español para encauzar las relaciones entre nuestro país y el continente africanos desde diversas vertientes, entre ellas naturalmente la cultural.
¿De qué manera el Festival ha ido creando necesidades infraestructurales en Agüimes?
El ejemplo más claro es el nuevo teatro municipal, cuya construcción acaba de empezar. Era necesaria la creación de nuevos espacios porque el crecimiento del festival en estos años ha desbordado las limitaciones de las salas con las que contábamos hasta ahora. No se trata, lógicamente, de un teatro hecho para el festival, porque la vida cultural de Agïuimes es intensa a lo largo de todo el año y la necesidad del nuevo espacio procede de toda ella, pero sin duda el festival es uno de los elementos que se han tenido en cuenta a la hora de decidir la creación de esta nueva e importante infraestructura, que se convertirá en uno de los principales teatro del archipiélago y que permitirá acoger espectáculos que hasta ahora no era posible traer al festival por su envergadura y complejidad técnica.
¿Qué proyectos tenéis para consolidar y desarrollar todo lo referente a las Artes Escénicas tanto en la formación como en la exhibición?
El festival de teatro, pero también el Festival internacional de narración oral “Cuenta con Agüimes” contribuyen sin duda a la consolidación de la actividad teatral en el municipio. Se ha creado un público tanto dentro del municipio como fuera de él que vincula Agüimes con teatro, y eso ha permitido desarrollar una programación teatral a lo largo del año. Por otra parte, desde la concejalía de cultura se está trabajando actualmente en los colegios con programas de formación y de creación de montajes teatrales escolares.
¿De qué forma creéis que ha incidido el Festival en la vida teatral canaria?
Sin duda, el Festival del Sur constituye una aportación de primer orden al teatro canario. Como decía antes, la programación teatral en Canarias era muy escasa cuando se puso en marcha el Encuentro Teatral Tres Continentes, y éste permitió a los teatreros canarios conocer nuevas propuesta teatrales. Hay que tener en cuenta nuestras circunstancias geográficas: aquí no puedes coger el coche para ir a ver una obra de teatro a la capital de provincia vecina. Pero además constituye también una vía para que el teatro canario muestre sus creaciones ante compañeros de profesión de otras latitudes y puedan conversar e intercambiar ideas e inquietudes con éstos. Por otra parte, por medio de su participación en el Festival del Sur, han sido varias las compañías invitadas a participar en eventos de otros países, desde luego en la península pero también en Brasil, Venezuela o Egipto, entre otros. El Festival del Sur es, por lo tanto, una de las puertas de salida del teatro canario al exterior.
A lo largo de estos años, ¿cuáles han sido a vuestro entender los momentos más críticos?
Los momentos más críticos llegaron pronto, con la segunda edición. El Gobierno de Canarias, que colaboró en la primera edición, no encajó bien el éxito de ésta y decidió suprimir su apoyo en una clara operación de acoso y derribo. Pero el Festival resistió el embate durante unos años hasta que la evidencia y los cambios políticos hicieron que regresara el apoyo del Gobierno de Canarias. Pero el Festival ha pasado por m ás viscisitudes políticas. Cuando entró a gobernar el Partido Popular en solitario en el Cabildo de Gran Canaria retiró de inmediato la financiación al Festival. Fue otro golpe duro para un evento con tantas limitaciones presupuestarias, pero ya llevábamos 15 años de vida y no era la nefasta política cultural del Cabildo la que nos iba a torcer el rumbo. Afortunadamente, las recientes elecciones locales han expulsado de esa institución al PP y vuelve la cordura a la política cultural insular.
Y en positivo, ¿qué recordáis con mayor emoción de todo cuanto ha sucedido tanto en los escenarios como en las actividades paralelas?
Muchas cosas han pasado en estos veinte años, y es muy difícil seleccionar unas y dejar otras atrás. Pero me viene a la memoria un momento de gran emotividad: la participación de Eduardo Galeano con una lectura de sus textos. El teatro se desbordó y Eduardo, que estaba sentado en el patio de butacas ante una pequeña mesa con sus libros, pidió que el público se acomodara en el suelo a su alrededor y en el escenario. Así y todo, quedaron más de doscientas personas fuera e instalamos unos altavoces en el exterior para que pudieran escuchar al gran escritor uruguayo. Además, antes de empezar la lectura y en esa misma sala abarrotada, recibían el homenaje del festival y el cuchillo canario con que éste se materializa Enrique Buenaventura y Jacqueline Vidal. Fue una noche mágica, inolvidable para todos los presentes.
¿Por qué es tan desconocida la actividad teatral canaria en la península?
Volvemos al problema de la insularidad. Trasladarse a la península no es cosa de ponerse al volante de un furgón. Eso incrementa enormemente el coste de la presencia del teatro canario en el resto del Estado y dificulta muchísimo su presencia allá.
¿Qué pediríais para hacer el festival ideal?
Necesitaríamos nuevas instalaciones para no vernos limitados por la infraestructura a la hora de programar, y mejor dotación técnica, pero como dije antes estas cuestiones están en vías de solución con la construcción del nuevo teatro municipal. Desde luego, un mayor apoyo económico nos permitiría mejorar muchos aspectos del festival. Por lo demás, esperamos que se mantenga con el mismo espíritu con el que nació.
Para quien no pueda estar todos los días, ¿qué le recomendáis que no se pierda de lo programado este año?
Tenemos este año una programación especial para celebrar el 20 aniversario: salvo dos compañías, las demás han participado en alguna de las ediciones anteriores y han dejado un buen recuerdo entre nuestro público. Todos los participantes son viejos conocidos del festival, así que es difícil sugerir que no se pierdan algún espectáculo concreto. Como hacemos siempre, invitamos al público a que no se pierda nada.
¿Cómo vais de públicos?
Como comentaba antes, muy bien. Tenemos un público fiel, crítico y cariñoso. Un público que se ha curtido en veinte años de Festival del Sur. Un excelente público.
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