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Festivales de Extremadura
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Las heroínas se citan en Mérida
El Festival de Teatro Clásico de Mérida, cuya 53ª edición se celebrará entre los días 12 de julio y 26 de agosto, estará dedicado a las Heroínas clásicas, con montajes sobre Fedra, Antígona o Lisístrata. Destaca la inclusión este año de un nuevo espacio, la Alcazaba, que complementa el programa del Teatro Romano. Directores como Bieito, Plaza, Ferrer, Gelabert, Corencia, Saura o Bocca están detrás de las propuestas de la inminente edición de lo que en palabras del Consejero de Cultura, Francisco Muñoz, es “la mejor expresión de la Extremadura de hoy en el ámbito cultural”.
Si el pasado año el tema en torno al que giraba el Festival de Mérida era el viaje, el programa de esta edición se ha confeccionado bajo el epígrafe de “Las Heroínas” y es que según explica el director Francisco Carrillo, “la mujer trágica, la mujer clásica llegaba al heroísmo porque había roto con todos los elementos políticos y sociales de su época. Así sí hay un cierto paralelismo con la evolución de la mujer de los últimos años. Por eso nos pareció que hablar de la mujer en distintos contextos como el amor, la guerra o la inmigración, que son los grandes elementos de los que se habla en los montajes que vamos a ver, podría resultar muy interesante, pues muchas de esas actitudes heroicas de la mujer clásica están presentes en la mujer de hoy”.
Un nuevo espacio
Por ello, la imagen del cartel anunciador de esta edición es un primer plano de una de más grandes mujeres de teatro del siglo pasado, Margarita Xirgu, y clave en la historia del festival tras inaugurarlo con Medea en el Teatro Romano en 1933. “No se trata de un homenaje explícito a la figura de Margarita Xirgu, al menos en esta ocasión. Es cierto que su imagen es una de las más representativas entre las actrices que han participado en el Festival de Teatro Clásico de Mérida a lo largo de la historia. El próximo año, cuando se cumpla el 75 aniversario de la fundación del Festival, sí tendremos un recuerdo especial a la figura de Margarita Xirgu y a todas las actrices y actores que tanto significan en la historia del Festival”, avanza el director.
Una de las novedades más destacadas de esta edición es la inclusión de un nuevo espacio que viene a completar la oferta en el grandioso Teatro Romano, la Alcazaba de Mérida, un recinto árabe del siglo IX, con un aforo de 660 espectadores y que en este su primer año como escenario acogerá siete de los quince espectáculos previstos. En opinión de Carrillo, “formalmente, la Alcazaba es un espacio muy distinto al del Teatro Romano pero tiene una magia que hay que entenderla. Se ha concebido para espectáculos que, teniendo la calidad necesaria para estar en el Festival, no son, por su formato, propios para el Teatro Romano. Y, de otro lado, van a ser un excelente complemento. Pensemos, por ejemplo, que el 12 de julio se estrena Fedra y hasta el 26 no llega Los Persas. Con los espectáculos de la Alcazaba, se da la oportunidad de completar la agenda de espectáculos y de las personas que vienen aquí. Al espectador le llega con esta fórmula la impresión de que realmente hay un Festival, una fiesta, un espectáculo en Mérida durante dos meses”.
Festival del futuro
De hecho, como ya venía avisando el director desde que el año pasado cogiera las riendas del festival decano su proyecto era trabajar en “un Festival del Siglo XXI, es decir, en un certamen que ha de abarcar teatro, música, danza, artes plásticas y las nuevas tendencias. El objetivo es que Mérida viva el Festival y se convierta en una gran fiesta, como ya ocurre en otros grandes festivales europeos; de modo que los monumentos históricos, las calles y las plazas de la ciudad se conviertan en espacios para el arte que acojan actividades del Festival, y que los emeritenses y visitantes vivan esa fiesta”.
El programa del certamen emeritense comprenderá un total de dieciocho espectáculos, ocho de ellos con carácter de estreno. Preguntado por cuáles suscitan su curiosidad en mayor medida, Carrillo encuentra ingredientes suficientes en todos y cada uno de ellos. “Como director, todos los montajes que integran esta edición del Festival me parecen muy interesantes. Comenzamos en el Teatro Romano con Fedra dirigida por José Carlos Plaza y protagonizada por Ana Belén que puede tener un gran interés para el público. El segundo montaje está protagonizado por Natalia Dicenta y dirigido por Calixto Bieito, que ha hecho un esfuerzo importante para encontrar un hueco en su agenda y poder dirigir en Mérida Los Persas, una obra que se presenta por primera vez en la historia del Festival. En agosto, llegará Lisístrata, una comedia fresca, dirigida por Antonio Corencia, con Miriam Díaz-Aroca. Y tras el espectáculo de Julio Bocca, se presentará Andrómaca, una obra en la que tenemos muchas expectativas porque ofrecerá una visión diferente del fenómeno de la inmigración desde el punto de vista de Nicaragua, el lugar de origen de la compañía. Además la programación de la Alcazaba complementa perfectamente la del Teatro Romano. Sabemos que es una apuesta arriesgada, pero imprescindible para un festival como éste que trabaja en el presente para preparar el futuro”.
Implicado en la producción
También forma parte de esa voluntad de asumir riesgos la implicación del propio festival en los espectáculos, ya que es productor en solitario de cuatro montajes (Lisístrata, Andrómaca, Electra y El jardín de los mitos) al tiempo que participa en Fedra y Los Persas, junto a Pentación y Focus, respectivamente. “El Festival de Teatro Clásico de Mérida se ha caracterizado a lo largo de los últimos años por estrenar producciones propias que posteriormente han girado por todo el país. De modo que actualmente la preferencia es la producción propia, porque además muestra un marchamo de calidad del Festival. Pero como somos conscientes de que existen grandes producciones muy costosas de realizar, estamos abiertos a las coproducciones con otros festivales o teatros”, sostiene.
A estos, se les sumarán montajes de compañías como Vaivén, que estrenará su Antígona, Julio Bocca con Adiós, hermano cruel, La Capilla Real de Madrid con la ópera El banquete de Orfeo, un programa de tres piezas de la Compañía Nacional de Danza 2, el baile flamenco Cuando uno quiere y el otro no de Marco Vargas y Chloé Brûlé-Dauphin, la danza contemporánea Orión 58 de Gelabert-Azzopardi, la Orestiada de Alquibla, la música de Spanish Percussion Group en Metamorfosis, y el humor gestual de O grande criador de los portugueses Companhia do Chapitô, que reafirman la especial atención que el festival presta al teatro luso.
Asimismo, los responsables del festival han querido dar continuidad a la iniciativa puesta en marcha en la pasada edición con montajes específicos para los niños en el Foro Romano, que se concreta en la escenificación de El jardín de Mitos a cargo de la formación extremeña TAPTC? Teatro, mientras que también ha tomado cuerpo la propuesta que se lanzaba en la pasada edición del XI Festival Juvenil Europeo de Teatro Grecolatino celebrado en el Teatro Romano durante el pasado mes de abril, para incluir uno de los espectáculos allí vistos en la programación de la Alcazaba del Festival de Teatro Clásico de Mérida. “Hemos incorporado el montaje Las Troyanas realizado por el Grupo Balbo en esta edición. Pero no es el único ejemplo, la apertura al público el año pasado del Foro Romano para realizar espectáculos infantiles obtuvo muy buena acogida. El éxito registrado nos ha llevado a ampliar este año la programación dedicada al público infantil y a prestarle una atención especial al público juvenil merced a la programación prevista en la Alcazaba”, apunta el director.
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