|
|
abal
gunea
|
ona
Abierta
|
“Contar es una forma de
buscar mis raíces”
Virginia Imaz
Nació y se crió en una aldea del interior de Camerún, donde la transmisión oral era la única manera de acceder a cualquier tipo de información o conocimiento. Llegó a España en 1988 y desde 1992 se dedicó al viejo oficio de cuentacuentos. Afirma haber comenzado como un juego, por casualidad, pero que ahora no puede dejar de contar historias, tarea a la que se dedica en exclusividad, porque hacerlo constituye para él una forma de buscar sus raíces. Como es tradición entre algunas tribus bantú, su familia enterró su cordón umbilical bajo un viejo baobab situado detrás de la casa familiar. En el libro que acaba de publicar “una vida de cuento” nos explica que ese lugar será siempre su punto de referencia, su centro del mundo. Viva donde viva, viaje donde viaje, su cordón umbilical , enterrado a la sombra del viejo baobab, le mantendrá unido con la tierra de sus ancestros y con las tradiciones y enseñanzas que de ellos recibió. A través de sus cuentos intenta transmitir el espíritu de África, ese continente tan cercano y tan desconocido. Cuenta en español y en francés y este verano está invitado para ir a contar a Cuba y a Colombia. De este hombre grande y campechano a quien he escuchado contar en varias ocasiones destacaría su formidable sentido del humor, la humanidad desbordante que guía sus relatos y esa capacidad para confrontarnos amablemente a la diferencia cultural.
¿Qué es contar para ti?
Contar para mí es una forma de buscar mis raíces, a la vez que me permite comunicarme con el otro de manera sincera. Contar cuentos supone también para mí ejercer uno de los oficios más vinculados con la capacidad del ser humano para soñar.
¿Cuánto tiempo llevas contando profesionalmente?
Llevo contando profesionalmente unos 14 años.
¿Cómo fue que comenzaste?
Yo me convertí en un narrador profesional de forma casual. Un día, me pidieron un cuento en la Universidad. Conté una fábula que recordaba de mi infancia. Por lo visto gustó a mis compañeros y profesores. Poco a poco me empezaron a llover ofertas para contar para las ONG,s. Estuve trabajando sólo para las ONGs y sindicatos durante 5 años, antes de entrar en las escuelas. Me costó 8 años empezar a entrar en los circuitos convencionales y oficiales, como los festivales, los cafés, las bibliotecas, etc...
¿Un narrador/a nace o se hace?
Un narrador nace, pero hay mucha gente que no es consciente de que lo es, hasta que otra persona se lo hace ver, normalmente a través de un taller.
¿Es posible formarse para contar? ¿Cómo debería ser esa formación?
Yo creo que es posible adquirir las técnicas más importantes para convertirse en narrador. Pero creo que por encima de las técnicas hay algo que debe tener un narrador, y que creo que es difícil aprender en un curso: Lo podríamos llamar "magia", o carisma, o me parece que no encuentro la palabra correcta. Para mí la formación como narrador debe hacerse por trozos y es continua. Los temas como la voz, la expresión teatral o corporal, el canto, la dicción, deben ir perfeccionándose por separado.
¿Para quién prefieres contar? (Edades, espacios, idiomas)
Mi público predilecto son los niños, desde los 3 años. Pero he descubierto el placer de emocionarme con los adolescentes, que aparentemente son gente impasible. No me gusta contar en los bares, y de hecho lo hago cada vez menos. Mi espacio ideal debe ser reducido, íntimo, con luz suficiente para ver las miradas del público.
¿Qué tipo de historias prefieres contar? ¿De tradición oral, de autor, propias, mitológicas, de humor?
Mi cuento predilecto es el cuento de tradición oral, siempre salpicado de humor. El humor no debe faltar nunca, incluso cuando hablo de temas trascendentes.
¿Cuál es la ‘cocina’ de tus historias? ¿Cómo te preparas o preparas la historia para contarla?
Mi forma de preparar una historia es curiosa. Lo hago a veces e incluso mejor, en silencio, en el metro, cuando estoy en la cama. Luego ensayo de pie para saber a qué se parece esa idea luminosa que he tenido en la cama.
¿Cuales son para ti las condiciones ideales para contar? (Espacio, número de asistentes, edades, luz, ruido... )
Para mí, la narración oral es un espectáculo íntimo que ha conquistado los grandes espacios. Por eso se debe cuidar especialmente el tema del espacio (sus dimensiones, su acústica, su iluminación, su visibilidad, etc...). Si cuento para niños, siempre me gusta que tengan edades parejas, porque esto me ayuda a la hora de confeccionar el repertorio.
Contar ¿arte, tradición, terapia, instrumento pedagógico...?
La narración oral es un arte, que puede servir como terapia para curar nuestros males más íntimos. Pero también he ido descubriendo que el cuento es una poderosa herramienta pedagógica, para trabajar temas como la igualdad de género, la interculturalidad, la enseñanza de idiomas extranjeros, etc...
Contar con aliados (música, dibujos, títeres, objetos...)
Para mí contar y cantar son un binomio inseparable. Pero si encima nos apoyamos en objetos o títeres, mejor. Pero nunca debemos perder de vista que en la narración oral el protagonismo principal le corresponde a la palabra, que tiene su propia melodía, su musicalidad.
¿Cómo ves este oficio de vivir del cuento en la actualidad?
Creo que nuestro oficio tiene mucho futuro, pero también muchas amenazas. Una de ellas se va superando afortunadamente, que es el hecho de que haya sobrevivido a la moda. Se van cerrando los espacios iniciales como los cafés, pero se conquistan nuevos espacios. Digamos
que se está depurando el panorama.
¿Cómo gremio cuáles serían nuestras prioridades en tu opinión?
Como gremio debemos organizarnos. Este subidón del arte de la narración nos ha venido de repente, y estamos dando palos de ciegos. Por ejemplo nadie sabe cuánto hay que cobrar de media... Los cachés son muy dispares. Nuestra formación no debe descuidarse. Los temas fiscales nos siguen dando quebraderos de cabeza, etc... En fin creo que debemos unificar criterios en muchas cosas. Me preocupan poco los debates en torno al repertorio y al "robo" de cuentos ajenos por parte de algunos.
Se cuenta...
*Viajando hasta el otro lado del océano encontramos diversas citas internacionales de narración, como el Encontro Nacional de Contadores de Brasil, que los días 13, 14 y 15 de julio se celebra en Santa Bárbara d’Oeste organizado por la Compañía Xekmat y la Casa Encantada. Por otro lado, la localidad de Villa Carlos Paz de Córdoba (Argentina) convoca a todos a participar en Tardecitas de cuentos una actividad que es coordinada por La Sombrerera Cuentera, a sesiones de contadores dirigidos principalmente al público infantil que se llevarán a cabo durante todos los sábados del mes de julio en diferentes barrios de la ciudad. Por otro lado hay que destacar la apertura del plazo para participar en el próximo Encuentro de Contadores de Buga - Colombia, que se dirige a todos aquellos narradores que del 6 al 9 de noviembre se animen a participar en la próxima edición. También en Buga tendrá lugar entre los días 29, 30 y 31 de agosto, por primera vez, el Encuentro de Narradores orales de la Edad dorada, organizado por la Fundación Cultural El Grupo. Es una oportunidad de narrar historias que hayan escuchado, vivido o imaginado todos aquellos que hayan vivido mucho y tengan edades comprendidas entre los sesenta y los mil años.
*Más cerca, concretamente en Segovia se podrá disfrutar en los escenarios hasta el 16 de julio de la Casa de Andrés Laguna y el Museo de Antonio Machado de las sesiones del VII Festival de Narradores Orales. Visitarán la ciudad castellana cuentistas profesionales como Pepe Maestro, Carolina Rueda, Antón Castro, Jaime de la Chana o Jacqueline de Barros entre otros. Por último citar la propuesta del Grupo de Teatro Teatrofia, el Festival de Narración Oral ‘Verano de Cuento’ en el Sauzal (Tenerife) que como viene siendo habitual, se celebra durante el mes de agosto. |
|