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XXI Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca
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Huesca, en constante crecimiento
Entre los días 1 y 5 de octubre se va a celebrar en Huesca la vigésima primera edición de la Feria de Teatro y Danza, que contará entre otros alicientes con dos estrenos de obras dirigidas por José Carlos Plaza y Toni Albà, un programa compuesto por treinta obras con teatro contemporáneo y danza en casi las mismas proporciones, la entrega de los Premios de Internet por votación popular a unidades de programación y espectáculos, presentaciones de obras en proyecto, stands y las jornadas de debate.
Ya está preparada una nueva edición de la Feria de Teatro y Danza con una dirección artística en la que repite por segundo año Jesús Arbués, quien sostiene que “la Feria está en un proceso de afianzamiento y hay que desarrollarlo. Uno de los principales retos es consolidar la Feria en la ciudad. En eso estamos y ya el año pasado ganamos un 40% de espectadores locales. Este es un aspecto relevante no sólo políticamente, sino también de cara a la labor del programador, que quiere ver los espectáculos en las condiciones en que luego se verían en su localidad”. Porque Arbués destaca la seriedad de los programadores que acuden a Huesca: “son profesionales de calidad que acuden a todos los espectáculos”.
Ya que el año que viene la ciudad tendrá en funcionamiento el Teatro Olimpia “con unas condiciones escénicas de primer orden” y el Palacio de Congresos que además de una sala extraordinaria como corresponde a un lugar de esas características, dotará a la feria de otros espacios para espectáculos de formatos no convencionales, conferencias y stands, el director asume que en ese sentido es una feria de transición. “Quien la dirija el año que viene va a ser muy afortunado porque tendrá unas infraestructuras excepcionales”.
En total se han recibido medio millar de solicitudes de participación, de las que se han seleccionado treinta en base, además de los artísticos, a los siguientes criterios: “mantener un equilibrio entre teatro y danza de casi un 50% por cada y en cuanto a procedencias, un 25% de producción aragonesa, otro tanto internacional y un 50% español. El objetivo es que Huesca se convierta en la Feria de referencia a nivel nacional”. En lo que a la programación de esta edición se refiere, asegura haber mantenido el estilo de la feria: espectáculos muy recientes en su mayor parte, teatro contemporáneo “aunque sea una adaptación actual de Fuenteovejuna” y un protagonismo especial de la danza. “La apuesta por la danza ha sido un acierto, como se demostró con el alto nivel del pasado año, que ya me conformaría con alcanzarlo en éste”. Destacan asimismo los estrenos de Samarkanda y Arca con directores como José Carlos Plaza y Toni Albà, el regreso de L’Explose con un nuevo trabajo tras el éxito del pasado año, o la gran sorpresa que deparará la compañía argentina La Maravillosa.
No obstante a su función de escaparate, Huesca es un foro de encuentro con stands, los Premios de Internet a la labor de los profesionales de todos los campos, presentaciones de proyectos de espectáculos –significativo es el hecho de que este año se podrá ver programado el que presentó el año pasado la compañía Vendaval– y uno de sus pilares, las Jornadas, que esta edición tratarán sobre tres temas: la crítica y su relevancia en el hecho teatral; los nuevos rumbos en las políticas teatrales “cuando se avecinan cambios estructurales” según Arbués; y, por último, las fórmulas de producción que aúnan lo privado y lo público con ejemplos como el del Teatro de la Abadía o los sistemas de colaboración tan habituales en Alemania.
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