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XXI Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca
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Ponerse en el papel del otro
Obra: Fuenteovejuna.
Autor: Félix Lope de Vega.
Intérpretes: Meme Tabares, Pepa Gracia, Ana García, Simón Ferrero, José Recio, Fermín Núñez, Fernando Ramos, J. Carlos Castillejo.
Escenografía: Francisco Leal, José Carlos Plaza.
Iluminación: Francisco Leal.
Música: Mariano Díaz.
Vestuario: Pedro Fernández, Luisa Santos.
Producción: Samarkanda Teatro. Lugar: Teatro Salesianos (Huesca). Fecha: 5 de octubre. Hora: 22.30. |
Obra: La guerra de los frágiles.
Autor: Jesús Roche.
Interpretación: Vicente Gil, Sara Sansuan, Francisco Conde, Jesús Roche.
Música: Coro Torrevieja.
Vestuario: María Mellado. Escenografía: Xarli.
Iluminación: Jesús Pelegrin.
Dirección: Toni Albà.
Producción: Alquimia Produccións, Teatre Arca.
Lugar: P. Ramón y Cajal (Huesca). Fecha: 2 de octubre.
Hora: 00.15. |
Además de estar compuesta en su mayor parte por espectáculos presentados ante el público recientemente, como recuerda el director de la feria, Huesca acogerá dos trabajos teatrales que se presentan con carácter de estreno. Samarkanda acude con una revisión de ‘Fuenteovejuna’ de Lope de Vega, mientras que Teatre Arca presenta una tragicomedia sobre la guerra y el periodismo bélico escrita por Jesús Roche, actor en la misma. Ambas, sin embargo, han coincidido en contar con experimentados directores externos, José Carlos Plaza y Toni Albà, respectivamente.
La compañía extremeña Samarkanda acude a Huesca con el estreno de Fuenteovejuna, un montaje que nace de la voluntad de la compañía de trabajar con el director José Carlos Plaza y su equipo y presentar un clásico que escape de las formas usuales, al tiempo que puede tratar temas sociales y remover conciencias. Tras recabar en el foro de su web opiniones de los visitantes sobre los temas que subyacen en la obra de Lope de Vega, han concebido una forma singular de llevar la obra a escena, en la que el público podrá ver cómo unos actores se reúnen en un espacio vacío y discuten sobre la apatía del individuo hoy, sobre su egocentrismo o encerramientos personales, sobre la manipulación y el dirigismo al que nos someten los mecanismos del poder, sobre el hombre como individuo y como masa, el papel social del hombre... Poco a poco ese mismo espacio va transformándose en los campos y plazas de Fuenteovejuna y los actores-ciudadanos introduciéndose en el drama. Tal y como explica José Recio, miembro de la compañía y actor en el montaje, “se trata de un montaje donde los actores hablan de todos estos temas y su cercanía con la obra de Lope: del antiguo derecho de pernada y el actual maltrato hacia la mujer, Fuenteovejuna hoy vista como símbolo de rebeldía, el aguante de tantas humillaciones para levantarse contra las injusticias”.
Samarkanda no va a presentar una adaptación como tal de la obra de Lope, sino escenas que van apareciendo durante la conversación de los protagonistas, por lo que sus miembros han realizado una intensa labor de trabajo del verso, además de con el propio José Carlos Plaza, también en talleres específicos con Fernando Sansegundo, Carmelo Gómez, Alicia Hermida y Carlos Martínez Abarca. Manteniéndose en todo momento en escena, los ocho intérpretes de la obra van pasando del papel de actor a personaje de Fuenteovejuna y viceversa, según avanza Recio, alternándose los papeles, “lo cual es un reto y una gozada, pasar de ser Frondoso en una escena a ser el Comendador con la simple utilización de unos pocos elementos de atrezzo”. Porque la puesta en escena por la que ha optado Plaza es limpia, con pocos elementos escenográficos y muy apoyada en la luz diseñada por Francisco Leal y los colores, además de los audiovisuales. “Al fin y al cabo, estamos viendo a una compañía de teatro haciendo el trabajo de mesa, y rodeados por pocos elementos”.
Periodistas en guerra
Teatre Arca, por su parte, estrena la que será su vigésimo octava producción, una veteranía que no está reñida con la innovación, ya que tras muchos espectáculos donde imperaban la improvisación, el contacto con el público y el humor, abordan ahora una obra en clave de tragicomedia, La guerra de los frágiles. Escrito por el director de la compañía, Jesús Roche, en colaboración con los periodistas Alfonso Armada, Enric González, Ramón Lobo, Francisco González Ledesma y el fotógrafo Gervasio Sánchez, este espectáculo que colabora con Reporteros sin Fronteras tiene un trasfondo trágico, pero tal y como asegura el autor, “quienes han colaborado en el espectáculo recuerdan las guerras como lugares en los que se han reído mucho. Evidentemente, es una risa forzada, de supervivencia, para no volverse loco”. La obra gira en torno a unos corresponsales bélicos que hacen su trabajo en algún lugar del mundo y planta sobre el escenario las reflexiones y vivencias que compartirán con civiles y militares atrapados por su destino. En opinión de Roche, “todas las guerras son de todos, de la humanidad. Quien va allí a dar fe de ellas merece un respeto. Son personas que se juegan la vida por explicar a los demás los horrores que pasan. Nuestra intención es contar cómo en una guerra, el propio azar puede hacer que uno se convierta en verdugo o víctima, en observador o en observado”.
Comicidad donde no hay
En compensación a un texto duro, los miembros de Teatre Arca han optado por un director que pueda aflorar, dentro de la gravedad del tema, el humor. Para ello, han contado con Toni Albà, quien ha tratado de buscar, como él mismo indica, “la comicidad en una situación que no la tiene. Era un texto trágico y creo que el montaje seguirá siendo trágico (risas). Hay momentos divertidos pero yo creo que es a causa del terror. Es más una risa a modo de exorcismo, para sacar la tensión inaguantable”. Ya que La guerra de los frágiles no se sitúa en ningún conflicto bélico en concreto, el director explica que ha pedido a los actores que escuchen a sus mayores hablar sobre la Guerra civil. “Nos pueden mostrar imágenes de un cuerpo carbonizado, de un helicóptero abatido, pero creo que nadie sabe el terror que se puede vivir en la guerra, la angustia de una mujer que quizás va a ser violada nuevamente hoy o mañana. Nos hemos acostumbrado a oír de ello como de los apagones en Barcelona. Queremos hacer llegar al público todas esas sensaciones que jamás se pueden transmitir en los informativos, la mierda de la guerra. Hay momentos donde los personajes odiosos, parece que quizá no lo son tanto, porque ¿qué haríamos nosotros en esa situación? Es como oír hablar a nuestros abuelos de la guerra. ¿Cuál es la pregunta que les haríamos? ¿Mataste a alguien? Sería aberrante”.
Vicente Gil, Sara Sansuan, Francisco Conde y Jesús Roche interpretan a los cuatro personajes de esta obra, que según explica Albà, son ocho, ya que pasan de ser reporteros a soldados, de buscavidas a periodistas. “Quizá entre un acto y otro el personaje es el mismo, quizá es diferente. Pero los seres humanos están ahí”, sentencia el director.
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