Revista Artez
Portal Artezblai
Libreria Yorik
Revista de las Artes Escénicas
Artez 125. septiembre 2007
Hoy es
 
  • Teatro
  • Música
  • Danza
  • Zona Abierta
  • Opinión
  • Suplemento FiraTàrrega
  • Suplemento Festival Molina de Segura
  • Suplemento Feria de Teatro y Danza de Huesca
  •  
     
  • Agenda
  •  
     
  • Conócenos
  • Suscríbete
  • Contacta
  •  
     
  • Buscador
  • Números anteriores
  • Directorio
  •  
    ntzerkia
    tetro

    Paso del tiempo

    Obra: El temblor de la carne.
    Autor: Carlos Marquerie.
    Intérpretes: Andrés Hernández, Lola Jiménez, Getsemaní de San Marcos. Fotografía de Escena, Video, Documentación: Javier Marquerie Thomas y Federico Strate.
    Espacio Escénico, Iluminación y Dirección: Carlos Marquerie. Compañía: Lucas Cranach.
    Lugar: La Fundición - Bilbo.
    Fecha: 29 y 30 de septiembre.
    Hora: 20.30.

     

    La cía. Lucas Cranach presenta su última creación
    Continúa reflexionando sobre el amor y la muerte
    Cuerpo, tiempo y naturaleza claves de la obra

     

    La compañía que dirige Carlos Marquerie, Lucas Cranach vuelve una vez mas a la sala La Fundición para poner en escena su último trabajo, El temblor de la carne, estrenada el pasado mes de agosto en el marco de la 29 edición del Festival Citemor de la localidad portuguesa de Montemor-O-Velho, al igual que lo hiciera en 2005 con Que me abreve de besos tu boca espectáculo que también hubo ocasión de conocer ese mismo año en La Fundición.
    Ambas obras forman parte, junto a una serie de dibujos, pinturas y la instalación denominada ‘El lecho de los amantes’ del proyecto “El cuerpo de los amantes” iniciado por la compañía en 2004 como lugar para la reflexión sobre el amor y la muerte, aunque su creador afirma estar en un momento “confuso” y añade que “es probable que el proyecto cambie de nombre” al igual que el desarrollo de esta obra “que va variando como la propia vida”.

    Vanitas contemporáneo

    El temblor de la carne “nace de la reflexión escénica de la obra anterior” para centrarse “en el paso del tiempo, en la vitalidad del hombre y de la naturaleza, en su deterioro y en las complicadas relaciones entre amor y muerte” apunta Marquerie.
    Se dice del teatro de Marquerie que es un teatro pictórico, ya que en todas sus obras la pintura tiene una gran importancia lo que vuelve a ocurrir en esta obra que es “como un gran homenaje a toda la pintura barroca española, a lo que es la naturaleza muerta o bodegón y particularmente a Sánchez Cotán, un pintor castellano que desarrolló un tipo de bodegón muy sutil, de máxima austeridad, unas obras conocidas como vanitas” aclara el autor, que pone en escena una obra que se asemeja, se acerca a un vanitas contemporáneo y que “se centra mucho más en la reflexión del hombre, del paso del tiempo en su cuerpo y en el entorno en el que vive”.

    Contradicciones


    La contradicción es un elemento más en el largo proceso creativo de esta obra ya que a pesar de que la mayoría de los textos que la componen han sido escritos en medio de la primavera, en el momento de mayor ebullición de vida, de explosión de plenitud, de luminosidad aunque “reflexionan sobre la caducidad, el gozo y el dolor, sobre la búsqueda de la eternidad imposible (...) sobre el querer vivir plenamente y ver cómo ya no podemos, tienen esa contradicción” explica Marquerie.
    El valor del detalle
    Todas estas ideas dan lugar a una pieza oscura, seca, lo que le aleja de alguna manera de la anterior que estaba “tratada desde la calidez y la limpieza; en cambio esta se centra en la naturaleza muerta. En ‘Que me abreve de besos tu boca’ el suelo es de arroz, todo es de una pulcritud manifiesta”, mientras, en esta última obra “quería relacionar los restos de la naturaleza con los futuros restos del hombre; ahora utilizamos piedra volcánica” como metáfora de la aridez, de la sequedad del entorno del propio creador.
    Al igual que en la obra anterior son tres los interpretes de esta obra que, según Marquerie, “tiene mayor elaboración de estudio previo, de trabajo previo, otra cadencia de tiempo y transformación donde se tiene más en cuenta el recorrido de cada actor y hay un mayor peso de la narración”.
    “Es una obra que tiene un tipo de narración muy poética, con tiempos tranquilos, y todo lo que es el entorno plástico, el entorno visual es de una gran pequeñez, sutil pero de suma importancia” relata su autor volviendo a referirse a la obra pictórica de Cotán.
    La reutilización de objetos es otra característica en la creación de Carlos Marquerie ya que en todas sus piezas vuelve a incluir algún elemento ya utilizado en obras anteriores, como si de un ejercicio de memoria se tratara aunque “dándoles otra mirada de la que les di en el pasado” aclara.

    Evolución constante

    Todos los detalles ya mencionados conforman la obra que podrá conocerse los días 29 y 30 de septiembre en Bilbao aunque tras casi dos meses de “parón” desde su estreno, la puesta en escena variará por las necesidades técnicas y espaciales de la propia sala ya que en su proceso de creación la obra fue creciendo.
    Además, un proceso creativo de estas características y al retomar la obra tras las dos únicas puestas en escena de Portugal puede verse variada por las constantes reflexiones de su autor que tal y como ya afirma al comienzo de este artículo, la obra “va variando como la propia vida”.

    pagina principal

    Teatro | Música | Danza | Zona Abierta | Opinión | Agenda | Suplemento FiraTárrega | Suplemento Molina | Suplemento Huesca | Conócenos | Suscríbete | Contacta | Buscador | Números Anteriores

    © ARTEZBLAI SL,2005
    artez@artezblai.com
    C/ Aretxaga 8, Bajo- 48003 - Bilbao - Bizkaia tlf: (+34) 944 795 287 fax: (+34) 944 795 286