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Perfiles de la calidad
Carlos Gil Zamora
La sexta edición del Certamen Internacional de Coreografía Burgos – Nueva York cambió de ubicación para celebrar su gala final, siguió con sus tres concursos paralelos, aunque los resultados finales quizás hagan replantearse a sus organizadores alguna reglamentación que en su enunciado deja abiertas demasiadas dudas, no fija excesivamente y provoca más de una sorpresa no siempre agradable. Nos referimos a la de Nuevas tendencias, un lugar donde caben demasiadas propuestas y que en la final se pudo contemplar como alguna de las coreografías podrían colocarse en otros apartados sin apenas forzar nada.
Quizás lo que quedó más patente en la parte final del concurso de Danza Moderna es la alta calidad, la variedad de estilos de las propuestas presentadas. En algunos casos espectáculos casi terminados para poderse exhibir en circuitos habituales, algo que es de remarcar porque nos anuncia el interés internacional que está adquiriendo el Certamen burgalés.
El Jurado Internacional estuvo presidido por Kazuko Hirabayashi y concedió a Frederick Opoku el primer premio con la pieza Silence Speaks Volumes, que cuenta con música de Friedemann “Fried” Dahn, y que fue interpretada por los bailarines Azzurra Ardovini, Paula Rechtman Bulajich, Chris Rook, Jane Shepp y Frederick Opoku Addaie. El londinense se graduó en la London Contemporary Dance School en 2002 y, desde entonces, ha coreografiado diferentes proyectos que han sido presentados en el Stratford Circus, el Queens Theatre o el Hornchurch. Recientemente finalizaba un proyecto de investigación, Dancelines dirigido por Kim Brandstrup, y continuará su formación como coreógrafo gracias a la beca Lisa Ullman Trust Scholarship Fund.
El concurso de Danza Moderna se completó con los galardones para Amber Lee Parker, segundo premio por la pieza Yield 360, y el creador francés Amaury Lebrun, tercer premio por la coreografía One day, an apple.
El premio R.C.H. a la mejor interpretación recaló ex-aequo en los intérpretes Antón Valdbauer, bailarín en el Nederlands Dance Theatre 2, y los españoles Maruxa Salas y Manuel Garzón, que llevaron a escena la pieza Caracola.
Los coreógrafos israelíes Oded Grand y Yossi Berg ganaron el apartado de Nuevas Tendencias. Danza contemporánea con la pieza Could be heroes con el beneplácito de un jurado presidido por la coreógrafa Carmen Werner, directora de la Cia. Provisional Danza. La igualdad de las piezas finalistas en esta categoría también motivó la concesión de una mención especial, que fue para Myriam García por el espectáculo Y el tierno monstruo le dijo a la muñeca de sus sueños.
Completó el palmarés el premio para la mejor coreografía en el concurso de Free Style, que fue para el trabajo Urban Beats, a cargo de Mario Jiménez, Cristian Jiménez y Sara Yermak.
La presencia de público fue destacable en número y especialmente por su participación.
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