|
|
ntzerkia
|
te tro
|
El circo de la vida
Obra: Dos caballeros de Verona.
Autor: Willliam Shakespeare. Intérpretes: Gabriel Garbisu, Sergio Otegui, Miriam Montilla, Saturna Barrio, Jesús Berenguer, José Tomé, Jorge Basanta, Natalie Pinot, Jorge Muñoz, Peneque.
Escenografía: José Tomé, Pedro Galván.
Iluminación: Miguel Ángel Camacho. Vestuario: Ana Garay.
Coreografía: Nuria Castejón.
Espacio Sonoro: Eduardo Vasco. Versión y dirección: Helena Pimenta. Producción: Ur Teatro, Comunidad de Madrid, Palacio de Festivales de Cantabria, Ayuntamiento de Fuenlabrada.
Lugar: Teatro Arriaga.
Fechas: 19 y 20 de enero.
Hora: 20:30 |
Ur Teatro cumple 20 años y estrena un nuevo Shakespeare
Dos caballeros de Verona denuncia la falta de compromiso
Gabriel Garbisu y Sergio Otegui serán Valentín y Proteo
Borja Relaño
Han pasado 20 años desde que se estrenó ‘Rémora’, montaje con el que se daba el salto desde el teatro amateur al profesional, desde la agrupación Atelier a la creación de Ur Teatro. Dos décadas intensas, en las que han ofrecido cerca de mil cuatrocientas representaciones de sus once montajes, han recibido innumerables reconocimientos como el Premio Nacional de Teatro y en las que sus miembros han colaborado en proyectos de diversas compañías e instituciones. Veinte años llevando a los escenarios la palabra –término que cobra especial importancia en su quehacer– de autores como Enzo Cormann, Juan Mayorga, Valle-Inclán, la propia Helena Pimenta y su gran inspirador y pasión, William Shakespeare, a cuyo seno regresan, con la misma ilusión, compromiso y sueños de los inicios, aunque con la solidez adquirida por la experiencia y el oficio, para abordar este aniversario con una nueva producción. Y es que en palabras de Helena Pimenta, “era prácticamente obligado regresar a Shakespeare, porque a Ur nos ha descubierto una forma de entender el teatro. Claro, es el autor más grande. Y de él también hemos aprendido la forma de comunicarnos con el espectador”.
Temprana e impulsiva
Por su forma de entender el teatro desde un equipo, la escena de forma coral, las circunstancias del elenco en cada época, Ur Teatro ha acostumbrado a eludir las grandes tragedias del bardo inglés basadas en los papeles míticos, léase Hamlet, Macbeth, Ricardo III o Lear, en favor de aquellas que no se conocen tanto o que ofrecen una mirada más optimista e incluso cómica del ser humano, y en esta ocasión han optado por Dos caballeros de Verona, una de sus obras tempranas.
“Al elegir un texto tan primerizo de Shakespeare, intentamos de forma sincera no olvidar esa sensación de amateurismo que siempre hemos mantenido y renovar las ilusiones”, sostiene Pimenta sobre esta pieza que “pertenece a una etapa italianizante, una comedia oscura, al estilo de ‘Trabajos de amor perdidos’, pero en ella hay ecos de mucha de su producción posterior, como ‘Romeo y Julieta’, ‘Othelo’, ‘Noche de Reyes’... La veo como una comedia muy juvenil e impulsiva”.
Dos caballeros de Verona narra la historia de Proteo y Valentín, dos íntimos amigos que encuentran el amor en Julia y Silvia, respectivamente. Sin embargo, como dicen desde Ur, basta que dos personajes se miren para que todo se trastoque, y eso es lo que aquí ocurre, cuando Proteo se apasiona por Silvia, la amada de Valentín. Se trata por tanto, de una convulsión interior, la metamorfosis del amor que ataca a los protagonistas y que nos demuestra que por amor se puede llegar a lo más alto y también a lo más bajo. “Me inquietaba el tema que trata en esta obra, sobre la lealtad, el compromiso frente a la traición o la falta de coherencia. Bien es cierto que parece que se trata de la traición a la amistad o al amor, pero yo encontraba una similitud muy intensa con el estado de las cosas en nuestra sociedad, con una forma de vivir muy poco comprometida que es lo que representaría Proteo, o falsamente comprometida en el caso de Valentín”, argumenta la directora.
Dar la vuelta
Además, la obra cuenta con un ingrediente fundamental, que es la trama cómica paralela, que atraviesan la obra y representan en otro nivel la misma situación que los personajes de clase alta, como parodiado o subvertido y al mismo tiempo, con algo que suponía un gran problema, como es el final, “muy terrible” donde un amigo intenta violar a la novia del otro y luego éste se la regala, lo cual, para Ur fue “el punto de partida para dar la vuelta a todo y entender que Shakespeare está jugando con la moral y describiendo una sociedad que se mueve por unos valores llenos de interés y patriarcales. Parece que la obra trata de esos valores que arrancan desde el amor cortés, lo femenino como objeto, como culto, como ídolo, pero a la hora de la verdad, se ve lo contrario, aunque en realidad no se limita tanto al hombre y a la mujer, sino a la parte femenina y masculina del ser humano. Y nosotros lo abordamos con una gran ironía”.
Debido al paralelismo entre la temática de la obra y la actualidad, y a modo de paralelismo, Helena Pimenta ha situado la acción de Dos caballeros de Verona en los años 20 del pasado siglo, porque es un momento de explosión de frivolidad, porque hay mucho miedo a la muerte y a la destrucción, mientras que en el espacio han ido a algo muy esencial, “casi la naturaleza de cada teatro”, aprovechar la estructura de cada escenario conjugando con diversos elementos móviles, que según se utilicen van a dar paisajes más abiertos o cerrados, más ficcionales o realistas, que nos llevan desde la ciudad al bosque, “con un solo cartel se representa Milán, o un material en el suelo con un color cercano al oro, junto a una gran red, que es muy dúctil, porque desde el punto de vista metafórico nos recuerda la trampa que se crea por esa manera de entender el mundo y a la vez evoca al mundo del circo, a su risa y su llanto, a la mentira y el juego”.
Para todo ello, Ur Teatro cuenta con su equipo habitual, con José Tomé y Pedro Galván en la escenografía, Miguel Ángel Camacho en la iluminación, Ana Garay en el vestuario y Eduardo Vasco en el espacio sonoro y con la coreografía de Nuria Castejón, junto a un equipo de intérpretes formado por Gabriel Garbisu, Sergio Otegui, Miriam Montilla, Saturna Barrio, Jesús Berenguer, José Tomé, Jorge Basanta, Natalie Pinot, Jorge Muñoz y el perro Peneque, cuyo trabajo Pimenta ha tratado de apoyar, primero con la palabra y luego con sus cuerpos, que éstos digan mucho y construyan diferentes paisajes, con una concepción que es una relectura del Globe Theatre a la italiana, “buscando esa simplicidad y sugiriendo a la imaginación
|