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Peones
en busca del jaque mate
CAPITÁN
HAMBRE
Autor: ANGELO BEOLCO RUZZANTE
Intérpretes: IÑAKI ZIARRUSTA, YOLANDA BUSTILLO,
BORJA RUIZ
Vestuario: NATI ORTÍZ DE ZARATE
Escenografía: KORO ALBISUA, EDI NAUDÓ
Música: JOHN CAGE
Iluminación: JOHN LUHMAN
Dirección: KEPA IBARRA
Compañía: GAITZERDI TEATRO |
Ruzzante,
seudónimo de Angelo Beolco, fue actor y autor teatral italiano.
Nacido en Padua en 1496 y supuesto hijo ilegítimo de un rico
y reconocido médico, vivió la mayor parte de sus día
en el campo y en la corte de su protector Alvise Cornaro. Ya en
sus primeras obras, escritas cuando contaba con poco más
de veinte años, hace aparición el personaje campesino
llamado Ruzzante, nombre con el que acabaría siendo conocido.
Famoso en vida e inmediatamente a su muerte, el tiempo hizo que
la historia literaria se fuera olvidando de él a causa de
una imagen anclada en el estereotipo romántico del tonto
marginado. Actualmente, se ha optado por valorar su poética
de la naturalidad conscientemente perseguida en un sentido antinormativo
y anticlásico.
La compañía bilbaína Gaitzerdi Teatro, tras
doce años de trabajo en los que ha primado la dramatización
visual, y en su afán de acometer el objetivo fundacional
de hacer teatro en espacios de interior, ha elegido varios textos
del citado autor italiano para llevarlos a escena bajo el título
de Capitán hambre. La razón de su elección
radica en que, según explica el director Kepa Ibarra, el
renacimiento es una época muy brillante, muy estética,
muy plástica, pero también desconocida. Asimismo,
nuestra intención era buscar una segunda lectura al texto
a tratar para mostrar lo que ocurría en la trasera de aquel
tiempo. Así, dieron con los trabajos de Ruzzante, en
los que se hablaba de las guerras, del hambre, de las injusticias
que sufría el campesinado y que no transcendieron de forma
oficial. Un texto, califica Ibarra duro,
agresivo, poco perfilado, poco estético, muy obsceno, muy
irónico, muy cínico.
Dramaturgia táctica
Para contextualizar la obra de Ruzzante, Gaitzerdi ha optado por
una propuesta dramatúrgica que evoca una partida de ajedrez,
algo en opinión de sus integrantes, muy del renacimiento,
del juego de la guerra, de atacar, de mantener. Si bien el planteamiento
es muy subjetivo desde el momento en que sólo hay un rey
en juego.
Así, el espectáculo se divide en dos partes muy diferenciadas.
La primera proviene de una visión contemporánea, con
personajes y piezas atemporales inmersos en la partida de ajedrez.
En la segunda, sin embargo, predomina el planteamiento de una historia
clásica, enmarcada en el tiempo, y tendente al enredo y la
Commedia dellArte.
Con Capitán hambre, en palabras del actor Iñaki Ziarrusta,
Gaitzerdi pretende mostrar una metodología de trabajo que
ha derivado en la puesta en escena que proponen pero que bien
podría haber resultado otra parecida. Realmente, lo que hemos
hecho es implantar en nuestra forma de trabajar un método
que creemos interesante, y que puede dar resultados. Evidentemente,
el tiempo lo dirá. Así mismo, Ibarra reconoce
que aunque pueda sorprender el repentino cambio de estilo, del
teatro visual a la dramaturgia pura y dura, detrás hay un
trabajo de años. No es lo mismo lo que se vende que lo que
se elabora de puertas adentro. Es una práctica habitual en
compañías muy reconocidas como el Odin Teatret. Lo
que no se puede hacer es improvisar.
Explosión del actor
La
metodología utilizada en la creación de este espectáculo
es la biomecánica, mediante la cual el actor potencia su
trabajo, su propia explosión. En cierto modo,
explica Ibarra puede ser el precedente del teatro
de la anti-ilusión, de la no-identificación que trabajaba
Brecht, cuyo objeto es conseguir que el público intelectualice
lo que está presenciando para sacar sus propias conclusiones.
Es decir, queremos que el público se identifique con el personaje,
que no llore ni ría, sino que piense. En realidad la obra
sí que es un alegato, pero tratado desde un punto de vista
suelto, abierto y oxigenado.
Personajes en directo
Los tres actores de Capitán hambre permanecen de forma
improductiva en todo momento en escena. Así, la construcción
de los doce personajes que aparecen se hace en directo. Esto responde,
según Ziarrusta, a que todos los personajes que aparecen
en el montaje son de diseño, de dibujo, faltos de sicología.
Todos ellos salen a partir del juego del actor, con referencias
mínimas, como un cambio de vestuario o una forma de moverse
distinta. El público siempre será consciente de que
lo que está viendo es un actor manipulando las diferentes
características de un personaje. Esta particular visión
de los personajes, sumada al texto y a los elementos físicos
sobre las tablas componen para la actriz Yolanda Bustillo el
juguete escénico con el que tanto los actores como la compañía
van plasmando ideas, determinados conceptos.
Como en los montajes anteriores de la compañía, tales
como el callejero Girobira, la música es parte integral del
espectáculo. Han optado por grabaciones del norteamericano
John Cage, uno de los precursores de las performances. Cage trabajaba
la composición maleable o irregular, lo que en opinión
de Ibarra se asemeja mucho a la filosofía de este montaje,
con una música poco perfilada.
A pesar de que el estreno de Capitán Hambre se llevará
a cabo en español, Gaitzerdi pretende estrenar la versión
en euskera en los próximos meses.
Padre de la Commedia
Las obras del autor paduano han sido mayormente representadas en
Italia, donde destacan los montajes del Teatro Stabile de Torino.
Aunque también allí resulta bastante desconocido,
a Ruzzante se le considera el verdadero padre de la Commedia dellArte.
Por ello y por la incesante denuncia de las injusticias, Dario Fo
le dedicó su Premio Nobel.
URRIAK
27 OCTUBRE (20.00)
GETXO ANTZOKIA
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