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Premios
al trabajo en la sombra
Se
diría que este año, el Arriola Kultur Aretoa ha querido
premiar a los profesionales cuyo trabajo en la sombra no es demasiado
reconocido (seguramente por desconocido) por el gran público.
Hablamos de la VII Edición de los Premios Arriola Sariak
que acuden puntuales a su cita anual.
Los Premios se entregarán el próximo día cinco
de octubre en una gala que dará comienzo a las diez y media
de la noche y que incluye en su programa, además de la entrega
de los galardones a los premiados, las actuaciones de Pepín
Tré, con su espectáculo Verdades como puños
y del grupo vocal Tristans que presentará su trabajo A cappella
o muelte.
En una visión casi integral de todos los factores que determinan
el hecho teatral o musical, el Arriola, se ha fijado este año,
por ejemplo, en el trabajo de los técnicos, de los profesionales
de la gestión o distribución, de los creadores plásticos,
de las editoriales del sector o en la inicitaiva privada a la hora
de gestionar un espacio de exhibición.
La lista de galardonados está formada por: La Fundición
Aretoa, sala bilbaína, dirigida por Luque Tagua y Laura Etxeberria,
cuya programación, preferentemente dedicada a la danza contemporánea
se complementa con la organización de cursos o seminarios,
y que supone uno de los pocos ejemplos de gestión privada
y de calidad de los que dispone la capital vizcaina. Julio Perugorria,
un incombustible del teatro vasco, antes actor y desde hace unos
años productor y distribuidor quien al frente de su propia
empresa J.P. Producciones ha comercializado importantes éxitos
del teatro vasco en las últimas temporadas y que como productor
en solitario acaba de estrenar (en el Arriola precisamente) la obra
Los días felices de Samuel Beckett.
Aitor Agorria, responsable técnico en el Zornotza Aretoa,
que sabe como pocos lo importante de un trabajo que no conoce horarios
y sí mucha capacidad de entrega al servicio de los que luego
recojen los aplausos.
José Ibarrola, pintor, escultor y escenógrafo cuyo
concurso resulta fundamental en muchas producciones de teatro en
las últimas décadas. A él se debe la dirección
artística, que incluye escenografía, vestuario y hasta
el diseño de cartel, de innumerables producciones.
Y por último se reconoce el trabajo de Eva Forest, quien
al frente de la Editorial HIRU edita textos de algunos de los autores
contemporáneos más relevantes, traducciones de afamados
dramaturgos europeos (Fo, Weis o Bernhard, por ejemplo) o la obra
completa del gran dramaturgo Alfonso Sastre, desde sus dramas y
comedias hasta sus estudios más técnicos o filosóficos.
Nombres propios al frente de cinco proyectos distintos pero con
una caraterística común: la ausencia de sus nombres
en los grandes titulares. Ahora es el fino criterio de los responsables
de la Arriola el que les otorga su minuto de gloria. Se lo merecen.
Felicidades.
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