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Lesbianismo
victoriano
MATRIMONIO
DE BOSTON
Autor: DAVID MAMET
Adaptación: VÍCTOR CREMER
Intérpretes: KITI MANVER, BLANCA PORTILLO, NURIA MENCÍA
Escenografía: TOMÁS MUÑOZ
Iluminación: FELIPE GALLEGO
Vestuario: ROSA GARCÍA ANDUJAR
Dirección: JOSÉ PASCUAL
Producción: ENTRECAJAS PRODUCCIONES TEATRALES |
Anna,
una dama de la alta sociedad del Boston de finales del siglo XIX
vive confortablemente en el piso que su amante, hombre rico y casado,
le ha cedido de manera generosa. Todo cuanto le rodea, desde la
criada a la que hace objeto de sus burlas hasta el sofá es
producto de su relación con su protector, incluso el collar
con una piedra preciosa que lleva, símbolo de su nuevo estatus
de amante mantenida.
No obstante, la protagonista sólo pretende recuperar, mediante
tal despliege de distinción, a su anterior compañera
sentimental, Claire. Pero ésta también tiene sus propios
planes. Pretende que Anna le ceda sus bienes para engatusar a la
joven Catherine. Llegan a un acuerdo. Anna permite que la cita se
lleve a cabo en su casa a condición de convertirse en testigo
oculto del encuentro. Sin embargo, ya en la casa, Catherine reconoce
el collar de Anna. Pertenece a su propia madre. A partir de ahí,
las escenas de la obra del dramaturgo norteamericano David Mamet,
Matrimonio de Boston, se enredan con planes delirantes para volver
a la situación inicial, si bien sus protagonistas no consiguen
más que generar nuevos conflictos.
Título aclarador
Además de situar geográficamente el argumento desde
el mismo título, Mamet quiere avisar con él al espectador
que le espera una obra donde las protagonistas son las relaciones
amorosas entre mujeres. Se trata de un eufemismo, acuñado
en el libro Las Bostonianas de Henry James, que se comenzó
a utilizar en el siglo XIX para referirse a dos mujeres que vivían
juntas por un largo periodo de tiempo, y tiene como base la gran
cantidad de trabajos profesionales que empezaron a desempeñar
las habitantes del Boston victoriano.
Sin embargo, Matrimonio de Boston no es, para los encargados de
la puesta en escena de Entrecajas Producciones, sólo una
comedia sobre la verdad y las apariencias, sobre lo que oculta el
lenguaje y revela el comportamiento, tal y como lo hiciera Wilde,
o una apasionada historia de amor entre mujeres como la del citado
James. A la elección de tiempo y circunstancias, Mamet aplica
con contundencia comportamientos, diálogos y puntos de vista
que sólo pueden entenderse desde la confusión que
invade a los hombres y mujeres actuales. Para ello juega con el
lenguaje. La jerga contemporánea y los comportamientos más
procaces se mezclan con el lenguaje bíblico y las expresiones
arcaicas o contemporáneas. Son lenguajes, que para el autor,
ninguno es más verdadero que otro. Todos son a la vez honestos
y deshonestos.
Equipo sólido
Por ello, Entrecajas ha contado con la adaptación de Víctor
Cremer, un especialista que ya en anteriores ocasiones había
traducido a Mamet (En el viejo Barrio y Oleanna), pero también
a Shakespeare (La comedia de los errores) y películas como
El gran Lebowsky de los Cohen o Los sobornados de Fritz Lang.
El equipo de intérpretes que dirige José Pascual está
integrado por tres actrices que cuentan con un vasto currículum
tanto teatral como audiovisual, exponentes de tres generaciones.
La veterana Kiti Manver, que ha participado en cerca de cuarenta
largometrajes y una quincena de obras teatrales, comparte escenario
con Nuria Mencía y Blanca Portillo, quien acaba de recibir
el premio Celestina a la mejor actriz otorgado por la tertulia Lunes
de teatro.
Profuso y precoz
A sus 55 años, el prolífico David Mamet está
considerado como uno de los dramaturgos contemporáneos más
importantes de los Estados Unidos, desde que ganó el Pulitzer
con tan sólo 37 años. Ha dirigido varias de sus obras,
como Matrimonio de Boston y Oleanna, y complementa el quehacer teatral
con el cine, como guionista de películas como Los Intocables.
URTARRILAK
11 ENERO (20.30)
SERANTES KULTUR ARETOA - SANTURTZI
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