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Tórrida
pasión interclasista
SEÑORITA
JULIA
Autor: AUGUST STRINBERG
Versión: JUAN CARLOS CORAZZA, ANA GRACIA
Intérpretes: ALICIA BORRACHERO, JAVIER ALBALÁ,
CATALINA LLADÓ
Música: JOAN VALENT
Escenografía: JEAN GUY LECAT
Iluminación: JEAN GUY LECAT
Dirección: JUAN CARLOS CORAZZA
Producción: PRODUCCIONES
TEATRALES CONTEMPORÁNEAS |
En
Suecia, durante la noche de San Juan, cuando tiene lugar el juego
festivo de los inocentes en el que todos llevan coronas de flores
y duermen sobre ellas para atraer fortuna en el amor, Julia, una
aristócrata, se entrega a su criado Juan en ausencia del
Conde, su marido. El amante intenta aprovecharse de su ahora situación
favorable y convence a Julia para que robe a su padre y huir juntos
con el botín. Pero cuando el criado mata a un jilguero que
Julia quiere llevarse consigo, ella reacciona duramente.
Enfrentamientos sociales
Con estos hechos como fondo, el dramaturgo sueco August Strindberg
analiza en Señorita Julia las diferencias de clases y de
género en la sociedad que le tocó vivir, la sueca
de finales del XIX. La aristocracia que describe en la obra considera
un deshonor la mezcla con la clase baja, una caída el acercamiento,
una humillación la igualdad. Mientras, el pueblo, ve en sus
amos a sus verdugos y cualquier intento de salvar las diferencias
es considerado como una traición a los ancestros. Los pobres
están excluidos del sistema familiar y social de los nobles,
y viceversa. Sin embargo, el enfrentamiento entre los protagonistas
Julia y Juan, que viene de lejos, no estalla hasta el momento en
que el hechizo de la irresistible atracción macho-hembra
hace acto de presencia.
El propio autor, muy dado a reflejar sus vivencias como lo demuestran
El solitario o Infierno, se encontró a lo largo de su vida
en encrucijadas similares. En su sicología pesó mucho
la desigualdad social de sus padres, una criada casada tardíamente
con un pequeño burgués, inseguridad queda reflejada
en su autobiografía El hijo de la criada. Tuvo amigos, amantes
e incluso una esposa perteneciente a la aristocracia, y aunque estuvo
propuesto hasta en trece ocasiones para el Nobel, nunca llegó
a obtenerlo, por lo que el pueblo sueco le otorgó el Anti-Nobel,
premio de 50.000 coronas recogidas en colecta pública. Sin
embargo, padeció largas y repetidas épocas de miseria
reconociendo que no era dueño de un abrigo de invierno y
que sus hijos llevaban las mismas capas desde hacía cinco
años.
Versión fiel
La complejidad dramática de Señorita Julia, equiparable
con las contradicciones, contrastes y pasión de su autor,
estimuló a los responsables del montaje que propone Producciones
Teatrales Contemporáneas a trabajar en la traducción
directa del sueco y del manuscrito que censuró su primer
editor, así como su pintura, novelas y correspondencia que
se encuentra en el Dramaten, el Museo Strindberg de Estocolmo. Las
frases consideradas obscenas y que Strindberg debió quitar
para su publicación, remarcan el interés de esta versión
en la que el humor sarcástico se mezcla con la violencia
verbal y la tragedia, y sus notas y acotaciones insisten en el carácter
teatral de los dos personajes principales, Julia y Juan. El histrionismo
de la aristócrata queda latente en adjetivos como exagerada,
intensa y falsa, mientras que la cobardía de
él está presente en frases como doblándose
de pánico o como un niño acobardado.
OTSAILAK
28 FEBRERO (20.30)
COMPLEJO EDUCATIVO - EIBAR
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