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Abierta
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Edinburghs
Hogmanay,
del teatro de calle al street theatre
Gorka
Zero, HORTZMUGA
El
nomadismo forzoso que implica esta profesión llamada teatro,
a menudo se ve recompensada con un público hambriento y cálido,
pero en muy pocas ocasiones con una organización como la
que en Hortzmuga Teatroa tuvimos la oportunidad de encontrar dentro
de la ultima edición del Edinburgh´s Hogmanay o lo
que es lo mismo la celebración del Año Nuevo escocés.
No es que aquí no se organicen correctamente las cosas, sino
que allí lo hacen mejor. Quizás sea porque llevan
varias décadas de festivales de verano.
De raíz, el caso es muy distinto. Mientras aquí en
Navidades se programan actividades infantiles y grandes cabalgatas
(dentro de las cuales a las compañías de teatro nos
colocan a modo de majorettes) en Edimburgo organizan 4 días
repletos de conciertos, teatro de calle y fiesta. La noche del 31
reúne en el centro de la ciudad a 130.000 personas (controladas
mediante accesos restringidos, ya que en el año 1997 se juntaron
450.000). Un impresionante despliegue de operarios en unas pocas
horas monta y desmonta escenarios, pantallas gigantes, kilómetros
de vallas etc. Resultado: día 1 de enero, a las nueve de
la mañana no quedaba ni rastro del evento.
La organización del Hogmanay tiene muy bien planificados
responsables, recorridos, horarios, camerinos, atenciones (con diferencias
culturales incluidas, en los camerinos había más cerveza
que agua).... y esto es lo que nos dio la oportunidad de disfrutar
sin tener que asumir responsabilidades ni preocupaciones ajenas
al desarrollo de nuestro oficio. Demasiadas veces se confunde la
profesionalidad con abandono, demasiadas veces nos buscamos
la vida para localizar al responsable de turno, para encontrar
un camerino decente o un mínimo de información, y
cuando digo todo esto me refiero, claro, al TEATRO DE CALLE. Por
lo demás todo OK. El primer bolo en un tramo de 200 metros
de calle junto a Azar, Deabru Beltzak, Osadía, Les Grooms...
y el segundo en solitario en la Royal Street. Mucho y buen público
deseoso de olvidar su aspecto inexpresivo y participar de nuestra
fiesta itinerante.
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