|
|
abal
gunea
|
ona
Abierta
|
He
venido para quedarme porque
aquí está invertido mi futuro
El
bilbaíno Teatro Ayala inicia una nueva etapa de su dilatada
trayectoria, tras la llegada de Javier Ugalde a la gerencia del
único teatro privado de toda Euskal Herria. Aunque el nuevo
responsable reconoce que la apuesta es total porque carezco
de ayudas de ninguna clase y además debo que
hacer frente a la competencia de los espacios públicos,
Ugalde afronta el reto con la ilusión de traer espectáculos
que resulten atractivos para todos los gustos y para públicos
de todas las edades. Además de acoger los Miércoles
Teatrales que organiza el Área de la Mujer del Ayuntamiento
de Bilbao, el Ayala acogerá funciones golfas de cabaret o
programación destinada al público infantil. Ideas
y proyectos, desde luego, no le faltan.
Joseba
Gorostiza
Con
tu llegada, el Ayala mantiene la vocación de ofertar en Bilbao
una programación estable desde la gestión privada.
Eso es lo que pretendemos y para lo que estamos aquí. La
gente apoya este proyecto porque tiene más repercusión
de la que se piensa. El público de Bilbao sintió mucho
el cierre de teatros como el Consulado, el Astoria.... Si se cerrase
el Ayala, Bilbao sería una plaza cerrada para muchas compañías.
¿Cómo te llegó la oportunidad de acceder al
frente del Ayala?
Vi la oportunidad de quedarme con el Teatro porque Antonio Ochoa
lo dejaba después de once años y claro, si desaparecía
este teatro se perdería algo importante en Bilbao.
Antes de comenzar las actividades ha sido necesario realizar diversos
trabajos de mejora.
El teatro necesitaba algunas reformas, sobre todo en la caja escénica.
Hemos realizado mejoras en la iluminación y otros elementos
de los que carecíamos o requerían una renovación.
También hemos recuperado y además hemos adecentado
el foso para la orquesta y estamos instalando un ambigú en
el hall, para que el público disponga de una zona de esparcimiento.
¿Esas obras son indicio de una estancia prolongada?
Tengo el teatro alquilado con un contrato que puede prorrogarse
en años sucesivos, aunque yo he venido con la intención
de quedarme porque aquí está invertido mi futuro.
Queremos ofrecer un teatro comercial para todos los públicos
con la pretensión de cubrir los gustos de un sector del público
que la programación del Arriaga, por las razones que sean,
no puede llenar.
Hasta ahora conocías el teatro desde la perspectiva de las
compañías.
Salí de Bilbao para trabajar y curtirme y también
he trabajado en la dirección técnica de varios montajes.
Por ejemplo, hemos llevado los espectáculos Picasso Flamenco
y Carmen, con la compañía Escena Flamenca, que está
paralizada pero vuele a salir este año. También puse
en escena Fascinación, que queremos sacarla una semana para
despedirla, o Espectros, que ha estado tres semanas aquí
y ahora está de gira. Además, he coproducido con compañías
de Madrid Un par de chiflados, con José Luis López
Vázquez y Pedro Peña, así como Odio a Hamlet,
con Ane Igartiburu. Después regresé a Bilbao y monté
la empresa de distribución Javier Ugalde Producciones, dedicada
al alquiler de equipos, materiales...
¿Qué tipo de espectáculos son los que podrá
disfrutar el público que acuda al Ayala?
Vamos a programar espectáculos que gusten e interesen. ¿Que
eso puede ser teatro comercial? Yo entiendo que ese es el teatro
que ve la gente. Lo que está claro es que tengo que subsistir;
no puedo permitirme el lujo de traer una obra muy buena a la que
acudan quince personas. Pretendo programar todos los meses teatro
para todo tipo de espectadores. Una semana puede haber teatro para
jóvenes, otra semana una obra más clásica y
así de forma sucesiva. Durante los dos primeros trimestres
pretendemos atraer a la gente joven porque es un potencial y ahí
está nuestro futuro. Pero no podemos olvidarnos del gran
público porque el espectador joven es minoritario.
¿Quieres decir que al público hay que llevarle al
teatro?
A la gente le gusta ir al teatro. Lo que ocurre es que en los últimos
años no se ha hecho buen teatro y ahora lo estamos pagando.
Además hay una gran competencia del cine, la televisión...
El teatro es como el hermano más débil de la familia,
al que le afecta todo.
Pero en la Aste Nagusia los teatros están llenos.
Es una cuestión de cultura, porque la gente piensa que sólo
hay teatro en la Semana Grande y esos días tiene que ir a
ver dos o tres obras. En eso están equivocados. Es cierto
también que, para nosotros, son unos días buenos porque
es cuando los teatros se recuperan un poco.
¿Puede ser que los espectadores acudan atraídos
por la presencia de protagonistas popularizados por la televisión?
Hoy por hoy, no existe un hábito de informase, de conocer
las obras o de saber qué es lo que funciona y lo que no funciona.
Es posible que por esa razón tomemos como referencia los
rostros que son conocidos de la televisión. Hay actores que
llevan cantidad de años trabajando en teatro y que son desconocidos
hasta que salen en la televisión.
Pero la programación no se limitará a la puesta
en escena de espectáculos teatrales.
Vamos a ofrecer espectáculos de magia, como el que tenemos
previsto para el verano con Anthony Blake, de danza, de música,...
La programación va a ser muy variada y el público
no podrá decir es que lo que dan, no me gusta.
Pretendo abarcar toda la demanda y hacer una buena promoción,
pero lo cierto es que el riesgo es brutal porque no tenemos ayudas
de nadie.
Abaratar los precios de las entradas puede ser una política
para incrementar el número de espectadores.
Yo creo que tampoco es una cuestión de precio y además
estamos condicionados por el tipo de espectáculo. Ahora estamos
dando la ópera El Barbero de Sevilla. Antes de que yo asumiese
la gestión del Ayala, las entradas costaban de 3.000 a 3.500
pesetas y ahora estamos en el equivalente a 2.000 y 2.500 pesetas.
En Navidades
se han ofrecido espectáculos dirigidos al público
infantil, pero ¿tendrán continuidad las representaciones
dirigidas a los niños?
Tenemos previsto ofrecer funciones infantiles todos los sábados
a la mañana. Además de las actividades dirigidas a
los niños pretendemos ofrecer otro tipo de espectáculos
para el público adulto porque tenemos la intención
de poner en marcha otras ideas como ofrecer funciones golfas
los viernes y los sábados, a partir de la una de la madrugada.
Con ese horario no tratará de espectáculos o representaciones
al uso.
Tendrán un carácter más cercano al cabaret
o al music hall, con drag-queens, con jaleo, con una
barra de bar que vamos a montar... Serán espectáculos
divertidos y distendidos para después de cenar.
¿Qué otras novedades presentará en esta nueva
andadura?
Tengo otro par de cosas previstas que no voy a adelantar porque
están encaminados a conseguir el regreso de los hombres al
teatro, a los que el fútbol se les ha subido a la cabeza.
Los Miércoles Teatrales que organiza el Área de la
Mujer del Ayuntamiento de Bilbao se trasladan al Ayala.
Es un reto importante para ellos y para mí y el motivo es
que Bilborock se les quedaba pequeño para algunas representaciones.
Este año están previstos siete espectáculos
desde enero hasta mayo. Además es agradable acoger ese ciclo
porque la mujer es la que más entiende, la que más
acude al teatro y la que más lo agradece. Por mi parte, la
mujer tendrá un trato preferente.
¿Como puede afrontar un teatro privado la competencia que
suponen los escenarios públicos?
Creo que en primer lugar tiene que existir una comunicación
fluida entre unos y otros. Hay espectáculos que nosotros
no podemos traer y se pueden adaptar mejor al Arriaga y otros que
son más adecuados para el Ayala. Durante todo el año
cada uno que tire por donde pueda, aunque vamos dando trompicones.
Pero durante la Semana Grande, que son las fechas en las que nosotros
podemos recuperarnos un poco porque es cuando tenemos los mayores
ingresos, deberíamos ponernos de acuerdo en la programación.
Deberíamos unirnos y conseguir que sean las compañías,
que son las que más beneficios consiguen, las que rebajen
sus cachés y que no sean ni los teatros ni el público
de Bilbao quienes paguen los costes.
|