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Esencia
de la improvisación
LO
Intérpretes: ANA LUCÍA BILLATE, ANDRÉS
GERTRUDIX, ANA CASAS
Ayudante dirección: BELÉN LÓPEZ
Jefa producción: MARTA SÁNCHEZ
Ayte. producción: MARÍA ZAMORA
Aux. producción: ALMUDENA
CORMENZANA
Director fotografía: DANIEL J. IMBACH
Foquista: PAU MIRABET
Cámara: ORIOL BOSCH
Jefe sonido: GUILLERMO SOLANA
Microfonista: ALBERTO GARCÍA ALTEZ
Foquista 2/ Eléctrico: ROBERTO
ESCUDERO
Dirección artística/ vestuario: SUSANA COLMENERO
Ayte. decoración: JUAN M. PUEYO
Maquillaje/peluquería: GEMMA PLANCHADELL
Dirección: IBON CORMENZANA
Productora: INFINITY FILMS, S.L. |
El
paisaje semidesértico de Las Bardenas, con profundos barrancos
y masas calizas, esta tierra de nadie y de todos, donde la convivencia
de los humanos se hace terriblemente difícil se convierte
en el telón de fondo de Lo, un nuevo proyecto del joven director
Ibon Cormenzana.
Una apuesta arriesgada tanto de fondo como de forma, que plantea
otra manera de hacer cine procurando que el proceso creativo no
pare ni por cuestiones económicas ni de otro tipo. Siempre
pasa que desde que escribes un guión hasta que realmente
lo puedes rodar ya han pasado dos años y, como director,
en vez de apetecerte eso igual quieres hacer otras cosas. Es como
un pintor que pinta cuando está inspirado y si no es así,
no pinta, comenta Cormenzana.
Esta nueva tendencia llamada Jam sesion, que traducido
al castellano sería improvisación, se asemeja al formato
dogma pero con ciertos límites en cuanto a respetar la calidad
del sonido y la iluminación, sin perjudicar demasiado el
resultado final de la película.
Esta línea tiene como objetivo que no pasen más de
seis meses desde que se tiene la idea hasta que se acabe de montar.
Ello supone que la interrelación entre todo el equipo tanto
técnico como artístico sea mayor, teniendo en cuenta
las ventajas y desventajas de filmar en vídeo digital y que
no tengas un guión cerrado.
Desde Infinity S.L., la productora de la que es miembro el propio
director, quieren patentar una nueva filosofía como lo hizo
Lars von Trier junto con unos amigos, lo hacemos así
para que la idea tenga empuje y se conozca más. Mostraremos
esta prueba piloto por todas las televisiones con intención
de vender un paquete de seis películas rodadas de esta manera
en un período inferior a un año. De todas formas ya
se verá si funciona o no, asegura Cormenzana.
Manera tradicional
Sin embargo, el director vasco no renuncia a realizar largometrajes
de la manera tradicional, no digo que esta sea la mejor forma
de hacer películas, sino que me parecen igual de interesantes
las dos tendencias, como si te gusta el rock y la música
clásica, añade Cormenzana.
El punto de partida del proyecto fue el trailer que la productora
realizó para presentar su próximo proyecto en cine,
Catorce días con Víctor, que piensan empezar a rodar
una vez de terminar esta prueba piloto. Fue entonces cuando se convencieron
de las múltiples posibilidades que ofrecía este formato.
Además, contaban con que gran parte del equipo ya había
colaborado junto con Ibon Cormenzana en su primer largometraje,
Jaizkibel, rodada hace dos años con el suicidio como tema
de fondo.
La trama de esta película se sitúa en el paisaje semidesértico
de Las Bardenas, a pocos kilómetros de Tutera, un excepcional
espacio natural en sintonía con las extremas situaciones
que se viven en la propia historia.
La película parte cuando María abandona a su hija
recién nacida junto a su familia para escaparse al desierto
al ver que no se puede hacer cargo de ella. Una vez allí
conocerá a un pastor con el que tendrá un hijo y finalmente
decidirá refugiarse del mundo exterior en este inhóspito
lugar.
Tras la muerte del hombre, María desengañada por cómo
está constituido la sociedad, comienza a pensar en la idea
de crear un mundo perfecto, con leyes que rigen su vida y la de
su hijo, Lo, en el desierto. Con el tiempo entre ellos se establece
una relación incestuosa que se verá peligrada cuando
Ana, una chica que busca el paradero de su madre desaparecida cuando
ella sólo era un bebé, llega inesperadamente al desierto.
Rodaje intenso
Una
semana antes del rodaje los intérpretes, Ana Lucía
Billate, Ana Casas y Andrés Gertrudix, junto con el director
y el guionista se juntaron en Calafell para un primer contacto ya
que los actores nunca habían trabajado juntos. Tras unos
pocos ensayos vieron que afortunadamente había química
y a partir de ese momento es cuando pasaron al trabajo de mesa ensayando
y construyendo los diálogos y los personajes pero sin fijarlos,
simplemente como pautas de la idea que se querría transmitir.
Desde ese primer momento, el proceso de creación no ha parado.
Durante el rodaje han ido surgiendo nuevas ideas, matices que se
han ido añadiendo. Anteriormente en teatro ya había
trabajado con una dinámica parecida pero menos intensa. Te
da opción a crear constantemente, los personajes también
pasan de diferentes estados anímicos además cada uno
de ellos cuenta con un propio mundo; desde luego actoralmente resulta
un reto muy fuerte pero a su vez muy atractivo, comenta Ana
Lucía Billate.
Al igual que lo novedoso del plan de trabajo y las historia en sí,
la caracterización de los personajes ha constituido un gran
reto para los intérpretes. La actriz Ana Casas explica que
la propia historia les ha llevado a elaborar un guión en
el que la fuerza de los ojos, o la expresividad corporal tiene mayor
protagonismo. Los personajes hablan con la mirada, la palabra
no tiene tanta importancia, a medida que hemos ido construyendo
la historia nos hemos dado cuenta que sobre todo la relación
que mantienen María y Lo es algo más físico
que hablado, afirma Casas.
La compenetración del equipo que exigía el planteamiento
del proyecto se ha convertido más que en una obligación
en algo necesario. Durante dos semanas y media el equipo artístico
y técnico ha tenido que trabajar jornadas ininterrumpidas
de hasta doce horas al sol, de noche y con bruscos cambios de temperatura.
La entrega por parte de todos a sido importante, el actor Andrés
Gertrudix habla de las experiencia vividas. La filosofía
del proyecto es estupenda, pero realmente rodar a este ritmo es
una barbaridad, a pesar de que hemos tenido tiempo para ensayar
y tratarse de sólo tres personajes, el proceso ha sido agotador,
aseguran.
Material de deshecho
Días
antes de adentrarse de lleno a filmar, la responsable de la dirección
artística Susana Colmenero y su ayudante Juan M. Pueyo acondicionaron
el lugar donde iban a rodar en las Bardenas, concretamente el esqueleto
de una chabola que ya existía, para el que utilizaron material
de deshecho. Además de una serie de espacios, un escondite
una despensa y una cuadras en una especie de cueva que tenía
la misma montaña cerrándolas con tablas de madera.
Infinity S.L.
Infinity surge como alternativa o solución a poder hacer
cine en vista a las limitadas oportunidades que ofrecen las grandes
productoras. El próximo proyecto que también estará
dirigida por Ibon Cormenzana se trata de un thriller en formato
cine con el título Catorce días con Víctor,
rodada entre Madrid y Londres en coproducción con Inglaterra,
Canadá y Alemania.
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