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Creación
con todos los sentidos
Los
pasados días 31 de enero y 1 de febrero la compañía
Kirikoketa Théâtre estrenó en el Latxartegi
Aretoa de Legazpia las versiones en castellano y euskera, respectivamente,
del espectáculo dirigido por Valérie Grail, Avant
de voir son visage, un monólogo ideado e interpretado por
la actriz legazpiarra Bakarne Jorge, quien da vida a una joven música
ciega al igual que la actriz que se encuentra en la
víspera de ofrecer un concierto de Juan Sebastián
Bach.
La importancia del acontecimiento le impide conciliar el sueño.
Miles de preguntas la zarandean mientras intenta descansar. La palabra
de la protagonista es el reflejo del pensamiento, ideas que aparecen
y desaparecen de modo caótico, tal y como explica Bakarne,
en un discurso donde los elementos aparentemente carecen de
relación, y sin embargo, cobran sentido en cuanto a que desnudan
la vida del personaje. De hecho, la hora y diez minutos que
dura el espectáculo corresponden con el tiempo de la acción
en sí misma, porque todo lo que siente y todo lo que
vive es el ahora, el presente. Por ello, la primera pregunta
que le asalta es ¿Tú aquí, pequeña?,
que refleja las dudas que la protagonista tiene sobre cómo
ha llegado hasta donde está, y por qué no se ha dedicado
a otra cosa. Bakarne explica que al hacerse esa pregunta uno
se da cuenta de que la vida le lleva a uno de una determinada manera
y que el hecho de estar aquí y ahora es mucho más
importante que el no estar.
Así, y pese a que Bakarne reconoce pasárselo en
grande sobre el escenario, el personaje tiene mucho sentimiento,
es muy interior y todo lo que dice le agarra las tripas. Para
poder dormir busca un poco de bienestar y no lo encuentra, porque
aunque parezca que a veces lo consigue, un sentimiento nuevo le
ataca.
Collage de autores
El texto de Avant de voir son visage es de Odile Banvillet, quien
ha utilizado fragmentos de obras de 43 autores Yourcenar,
Borges, Shakespeare, Anouilh, Prévert, Sartre y Baudelaire,
entre otros para realizar un collage en el que tan sólo
ha introducido dos frases de su autoría, la citada ¿Tú
aquí, pequeña? y otra que dice y no obstante.
Según explica Bakarne, Odile ha tomado fragmentos,
a veces frases enteras, a veces dos palabras, y los ha organizado
de tal manera que de principio a fin forma una sola escritura. El
texto tiene la virtud de hacer que quien lo escucha pueda navegar
entre ondas de belleza, de melancolía, de bienestar absoluto
y perderse por sus recovecos haciendo que los pensamientos del personaje
se conviertan en los suyos propios.
Bakarne reconoce tener una concepción del teatro muy militante.
Cree en el poder comunicativo de la escena, y aunque afirma que
tiene muchas cosas que decir al mundo, asegura no estar para dar
lecciones a nadie. Mi preocupación es que hay bastante
luz para todos aquellos que quieran ver y suficiente oscuridad para
quien quiera tener los ojos cerrados. Si tomas esa frase literalmente
es muy cierta, pero lo es también en el sentido filosófico-metafórico.
La vida es una lucha continua y se queda mucho muerto por el camino.
La sociedad es la que nos ha tocado, pero si no hacemos algo porque
cambie, ella sola no va a hacerlo. En su parecer, no hay diferencia
entre hacer teatro y fregar, todo es parte de su vida. Busco
la raíz natural y verdadera del teatro: decir. Aunque se
haga por boca del personaje, el teatro te da la posibilidad de comunicar
de una manera tan real que parece que uno mismo las está
diciendo. Por ello, asegura que el espectador de Avant de
voir son visage no sale indemne. Unos ríen y otros
lloran al mismo tiempo porque no hay belleza inventada, es belleza
pura. Es belleza porque el ser humano es bello.
El personaje y su entorno
El espacio de la obra pertenece en su totalidad al personaje. Sin
evidenciar si se trata de su casa o el lugar donde trabaja, el público
sabe enseguida que ella conoce muy bien el lugar por donde se mueve.
Todos los materiales utilizados son materia bruta, el hierro
es hierro, la madera es madera y el recubrimiento del suelo es piel
de oveja real. Con la utilización de materias primas
reales, Kirikoketa pretende recordar que no todo es lo que se percibe
a través de los ojos, que estos pueden engañar y que
lo que se ve pasa por el potente filtro de la imaginación.
Para ello se han valido del trabajo de iluminación, diseñado
por Catherine Reverseau, que en palabras de Bakarne va descubriendo
progresivamente, casi con el personaje, los lugares por donde éste
se mueve para llegar a momento en que se ilumina el escenario completo
y descubrir que nada es en realidad lo que parecía de modo
fragmentario. El hilo entre el público y el personaje se
crea en la conjunción de la palabra y la imagen, en la emoción
pura que transmiten. En ello ha contribuido también
el trabajo del constructor de instrumentos Serge Durin y de la figurinista
Célia Levy, que han trabajado en un conjunto espacial compuesto
por instrumentos musicales y materiales textiles. No queríamos
que el decorado fuera un simple reflejo de lo que queríamos
trasmitir, sino que había de ser interactivo. Durin y Levy
han conseguido que la plasticidad de la escenografía se complemente
con el aspecto sonoro de la obra.
Idiomas y lenguajes
Avant
de voir son visage es una obra que se representa en tres idiomas,
francés, euskera y castellano, aunque los responsables de
Kirikoketa no han querido olvidar otros lenguajes, para que tanto
ciegos, sordos como autistas puedan disfrutar del teatro, arte que
consideran un derecho al que deberían poder acceder todas
las personas. Kirikoketa ha querido romper barreras con las que
en ocasiones se encuentran los invidentes creando una maqueta a
escala que se puede encontrar en el hall de los teatros donde se
realicen las representaciones. Según explica Bakarne, uno
de los problemas con los que me suelo encontrar es que aunque sepa
por dónde se mueven los intérpretes de las obras a
las que acudo, desconozco la escenografía. En esos casos
Odile suele ser mis ojos, ella me explica lo que ve, pero aún
así, me gusta conocer de primera mano y antes o después
de la representación, pido que me dejen subir al escenario
a tocar la escenografía. Por ello, encargamos al arquitecto
Richard Tabesse y al restaurador de frescos Louis Depont la realización
de una maqueta a escala, que fuera una réplica exacta del
escenario, materiales y sonidos incluidos, aunque nos reservamos
algunos elementos para no desvelar sorpresas. En cuanto a
los sordos, tras sopesar las diferentes posibilidades, desecharon
las pantallas donde se reproducen los textos o colocar una persona
en una esquina que tradujese al lenguaje de signos, porque
no se puede ver lo que ocurre en escena y leer al mismo tiempo.
Al final, nos decantamos por una persona que esté a mi lado
durante toda la obra, al que sólo se le ven las manos.
Con vistas a futuro
Avant de voir son visage es el primer espectáculo de Kirikoketa.
Durante años los compañeros de Bakarne Jorge estuvieron
animándole a que se enfrentara en solitario a una producción,
siendo actriz y compositora como es, a lo que ella respondía
que aún no era el momento. Sin embargo, el pasado año
se decidió a hacerlo, juntando para ello a un equipo de profesionales
de las diferentes disciplinas artísticas que toman parte
en una producción teatral con los que crear su propia compañía,
Kirikoketa Théâtre. Aunque la mayoría de los
integrantes de la ficha artística de Avant de voir son visage
son componentes de la compañía, los miembros de Kirikoketa
tuvieron claro desde el principio que la dirección de los
espectáculos debía ser externa. En esta ocasión
hemos contado con el trabajo de la directora Valérie Grail,
una mujer con mucha sensibilidad artística, pero opinamos
que una compañía tiene que ofrecer algo diferente
en cada producción y eso se logra con puestas en escena distintas,
explica Bakarne.
Los próximos retos de Kirikoketa es continuar mostrando su
Avant de voir son visage en sus tres versiones, titulada Me esperarán
tus ojos en castellano y Zure aurpegia ikusi aurretik en euskera,
cuyas traducciones ha realizado José Luis Padrón,
así como ultimar la que será su siguiente producción
que aseguran que está muy avanzada.
De la docencia a la escena
A sus 31 años, la actriz y compositora Bakarne Jorge lleva 13
residiendo en la ciudad francesa de Clermont, donde se trasladó
tras perder la vista para trabajar como au-pair y profesora de castellano
y música de niños ciegos. Tras poner en escena un musical en el
que participaron 50 de sus alumnos, se metió de lleno en el teatro
como música y actriz.
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