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Amor
entre bombas de inspiración
PICASSO
ADORA LA MAAR
Autor: ALFONSO PLOU
Intérpretes: RICARDO JOVEN,
CRISTINA DE INZA, GABRIEL
LATORRE, LAURA PLANO,
FRANCISCO FRAGUAS,
AMOR PÉREZ BEA, JUAN RAMÓN BENAQUE
Escenografía: TOMÁS RUATA
Vestuario: JORGE PÉREZ
Iluminación: BUCHO CARIÑENA
Vídeo: PEDRO BALLESTEROS
Dirección: CARLOS MARTÍN
Producción: TEATRO DEL TEMPLE |
El
tercer y último espectáculo de la trilogía
con la que los aragoneses de Teatro del Temple pretenden demostrar
que la escena es un lugar propicio para abordar el mundo íntimo,
plástico y social de creadores tan universales como enigmáticos
tiene como protagonista a uno de los artistas más significativos
del siglo pasado, Pablo Ruiz Picasso, por ser posiblemente éste
el creador más rompedor, popular y vitalista entre sus coetáneos
y cuya vida privada y sentimental ha marcado cada una de las etapas
de su arte. Para ello, se han centrado en su relación con
la fotógrafa y pintora surrealista Dora Maar, la primera
amante capaz de discutir intelectual y artísticamente de
tú a tú con el malagueño.
Relación bella y terrible
La relación que aborda el texto de Alfonso Plou, una
de las más bellas y terribles que vivió el artista
según los creadores de Picasso adora la Maar, se enmarca
en un momento histórico dolorosamente marcado por la Guerra
Civil española y la Segunda Guerra Mundial, los años
comprendidos entre el 39 y el 45, los años en que Dora y
Pablo compartieron su vida. Ante Dora, ante el surrealismo y ante
la guerra, Picasso reaccionará con toda su batería
de contradicciones que le son tan propias, dando, una vez más,
lo más sublime, exaltado y cruel de sí mismo.
Picasso adora la Maar es un espectáculo dividido en tres
actos enmarcados entre un prólogo y un epílogo en
los que se ve a Dora Maar recibiendo tratamiento sicoanalítico
por parte de Jaques Lacan, quien está casado con Sylvie Bataille,
la que fuera primera mujer de Georges Bataille, pornógrafo
literato y amante de Dora meses antes de que ésta iniciara
su relación con Picasso
.
Imágenes de electroshock
De este modo, y a través de los delirios provocados por el
tratamiento de electroshock al que ha sido sometida y que azotan
los recuerdos de la protagonista, el espectador es trasladado al
París de principios del 36, donde el pintor y su secretario
comparten la mesa de un café con el poeta Paul Eluard mientras
que en otra cercana, Dora, fotógrafa de origen judío
y criada en Argentina clava repetidamente una navaja entre los dedos
de su mano enguantada; Picasso queda fascinado. A partir de ahí,
se suceden los recuerdos, primero los de los encuentros casuales
que convierte a la pareja en amantes, luego la relación de
ambos con artistas como Bretón, Cocteau o Max Jacob, la obra
teatral escrita por Picasso, El deseo atrapado por la cola, y sus
cuadros.
Con Picasso adora la Maar Teatro del Temple cierra la trilogía
iniciada con Goya y continuada con Buñuel, Lorca y Dalí
con las que han tratado de evidenciar que, en estos momentos
marcados por la frivolidad, cultura y entretenimiento no son incompatibles.
Sobre todo, dramaturgo
Aunque ha pasado por los quehaceres teatrales de la interpretación,
dirección, producción y pedagogía, Alfonso Plou destaca por su labor
en la literatura dramática, desde que en 1986 ganó el premio Marqués
de Bradomín con El laberinto de cristal. Ha visto varias de sus
obras publicadas. La última, Picasso adora la Maar, inicia una nueva
colección de la editorial Arbolé.
MAIATZAK
3 - 5 MAYO (20.00)
EGIA K. E. - DONOSTIA
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