|
|
ntzerkia
|
te tro
|
De
la necedad a la igualdad de género
LA
DAMA BOBA
Autor: LOPE DE VEGA
Versión: JUAN MAYORGA
Intérpretes: JOSÉ LUIS SANTOS, FERNANDO AGUADO,
JOSÉ LUIS GAGO, JORDI DAUDER, SERGIO DE FRUTOS, ISABEL
ORDAZ, EVA TRANCÓN, MARUCHI LEÓN, JOSÉ
SEGURA, PILAR GÓMEZ, JOSÉ LUIS PATIÑO,
FERNANDO SENDINO, GABRIEL
GARBISU, JORGE BASANTA
Escenografía: JOSÉ TOMÉ, SUSANA DE UÑA
Vestuario: ROSA GARCÍA ANDÚJAR
Iluminación: MIGUEL ÁNGEL CAMACHO
Coreografía: EDUARDO RUIZ
Dirección: HELENA PIMENTA
Producción: COMPAÑÍA NACIONAL
DE TEATRO CLÁSICO |
Lope
de Vega narra en La dama boba la historia de dos hermanas, Nise
y Finea, hijas en edad casadera de un acaudalado madrileño.
La primera es una sabihonda, mientras que la segunda es una veinteañera
analfabeta que está prometida con Liseo, un joven provinciano
que al descubrir la simpleza de su futura esposa, comienza a cortejar
a Nise. Al tiempo, Lorenzo, joven calculador y amor secreto de Nise,
conocedor de la abultada dote de Finea, decide declararle a ésta
su amor. Sin embargo, el sentirse querida hace nacer en la dama
boba la prudencia y la discreción.
Sal sobre carne
Juan Mayorga ha tomado el texto de Lope y, manteniendo su condición
de enredo divertido, ha preparado para la Compañía
Nacional de Teatro Clásico su versión de La dama boba,
en la que toma todos los recursos del humor del dramaturgo madrileño,
desde la sal gorda a la más sutil ironía, pero obligándose
a atender la seriedad que se desprende de la obra, el lugar de la
mujer en una sociedad que la sitúa a la sombra del padre
o del marido, un no-lugar donde la mujer es un continente negro,
un cuerpo invisible. Y lo hace desde la convicción de que
la sociedad retratada en el original no es muy diferente a la actual,
porque la España del siglo XXI no debería mirar
a la del XVII como un antecedente superado, sino como uno de sus
factores más o menos latentes. El pasado no está detrás,
sino dentro.
Concreta y universal
Por ello, la propuesta escénica de la directora del montaje,
Helena Pimenta, sitúa la acción en un espacio abstracto
que contiene por un lado la concreción temporal de un vestuario
que traslada al espectador a la España de los años
30 y por otro, la universalidad del texto y su temática porque
en su opinión, no hay que esforzarse para encontrar en el
seno de la obra una gran sensibilidad hacia la dificultad de la
mujer para ser reconocida y reconocerse en su condición de
ser humano.
En palabras de la directora, los acontecimientos y el tiempo sitúan
a las hermanas protagonistas ante el dilema de madurar, en forma
de matrimonio en la original, por la vía de la felicidad
desde la libertad y consciencia en la versión del Clásico,
mientras que frente a ellas, un mundo de hombres anclado en
la traición, los intereses, las formas y de nuevo un Lope
nos permite, no sin ironía, atisbar la posibilidad de un
viaje común de hombres y mujeres, básico para la articulación
de una sociedad que quizás pronto veamos.
Ciclos de Clásicos
El montaje de La dama boba se enmarca dentro del Ciclo Lope de Vega,
uno de los tres que la Compañía Nacional de Teatro Clásico que dirige
José Luis Alonso de Santos tiene previstos para la temporada 2001-2002,
junto a los ciclos Don Juan y Calderón. Además de La dama boba,
pretenden estrenar el próximo 4 de julio la obra Peribáñez y el
comendador de Ocaña.
MAIATZAK
4, 5 MAYO
BARAKALDO ANTZOKIA
|