|
|
ntzerkia
|
te tro
|
La
carga de la fatalidad
En
su recién estrenada A cuestas con Murphy, la compañía
Vaivén toma como pretexto la anécdota de que la tostada
siempre cae por el lado de la mantequilla y a sabiendas de que quien
más, quien menos, todas las personas han sentido alguna vez
que el mundo como la tostada les da la espalda, proponen
un espectáculo en el que el humor tierno aunque irónico
se torna en el bálsamo que reconforta cada punzada de la
vida hecha escena.
Escrita por Ander Elizondo a partir de una idea de Santiago Sueiras
y Ana Pimenta y dirigida por Santiago Sánchez, A cuestas
con Murphy introduce al espectador en las vidas de una serie de
personajes que se encuentran desamparados ante su inevitable destino
y lo hace de la mano de un hombre, que cuando ya nada consigue explicar
el cúmulo de despropósitos al que se ha visto abocado,
hace de la Murphyología religión y de su persona,
profeta. Junto a él, ocho personajes muestran un retablo
de desgracias cotidianas, de caminos tortuosos que sin ser noticiables
o excesivos, hablan de la fatalidad a fuego lento, la que se va
cociendo sin aspaviento en cada mínima renuncia, en cada
escondida frustración.
Desde el futbolista retirado a causa de una lesión en su
debut con su selección, hasta el joven de provincias que,
empujado por su padre, acude a la ciudad en busca de un futuro próspero,
pasando por la desempleada crónica o por quienes nunca supieron
gestionar el afecto quizá porque éste nunca les miro
de frente, ofrecen una fotografía de las realidades que habitan
en lo personal y lo colectivo de cada persona. Una imagen sin fondo,
desde el espacio neutro y carente de elementos decorativos que ha
diseñado José Ibarrola desde el que los personajes
transforman la realidad y crean sus propios espacios.
UZTAILAK
12 JULIO (18.30
EGIA K. E. - DONOSTIA
|