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El
lado más oscuro del ser humano
LAS
CRIADAS
Intérpretes: EMMA SUÁREZ, MÓNICA LÓPEZ,
MARU VALDIVIESO
Escenografía: MARIO GAS, ANTONIO BELART
Vestuario: ANTONIO BELART
Iluminación: MARIO GAS
Montaje musical: JOSÉ ANTONIO GUTIÉRREZ
Dirección: MARIO GAS |
Inscrito
en una larga serie de nombres malditos que jalonan la historia de
la literatura francesa, el autor Jean Genet, considerado como uno
de los escritores más singulares del siglo XX, escribió
Las criadas en 1947. Para esa obra se inspiró en un hecho
real que conmocionó a la opinión pública francesa,
ya que se basa en el caso de dos hermanas, Christine y Lea Papin,
de 28 y 21 años, que asesinaron brutalmente a la señora
para la que trabajaban.
En la versión que dirige Mario Gas a partir del texto de
Genet, se presenta a dos personajes atormentados por el sufrimiento.
Una de ellas, Solagne, es dominante y cobarde y la otra, Claire,
presenta una personalidad frágil y alucinada. Ante ellas
se encuentra la señora para la que trabajan, una mujer falsa
porque simula los sentimientos y las actitudes que hacen de ella
una dama.
Pasatiempo inocuo
Las dos hermanas, las criadas, son profundamente desdichadas porque
viven en el dolor, en la amargura, en la violencia, en la locura
y la angustia. Pero también sienten la necesidad de ser ellas
mismas, de ser amadas y de no sentirse solas. Están en un
mundo de oscuridad y tinieblas, metidas en una espiral de autodestrucción.
Aunque la obra comienza como una inofensiva escenificación
del pasatiempo inocuo de dos sirvientas que asumen sucesivamente
el papel de la señora y el de su compañera, se va
transformando en un encadenamiento de complicados juegos de identidad.
En él las sirvientas de una familia burguesa aprovechan las
ausencias de la señora para ponerse sus vestidos e intercambiar
sus papeles, lo terminará en una tragedia previsible.
Del texto de Genet se desprende un ritual siempre inacabado hasta
transformarse en una fascinante indagación sobre la condición
humana, la complejidad de las relaciones interpersonales. Todo ello
a pesar de que Genet pretende alejarse del juego y de la diversión
y propone una búsqueda desesperada de la propia identidad
y a pesar de que a través de ese camino de búsqueda
desfilan dos seres humanos heridos que han traspasado los límites
de la cordura y se sitúan en el lado más oscuro del
ser humano.
Zonas oscuras
Las criadas, primera obra estrenada por el autor, no es un remedio
de la realidad, ni mucho menos un alegato sobre la suerte de las
domésticas. En esta opinión abunda Mario Gas, para
quien la obra no es un texto naturalista sobre unas sirvientas
malas que quieren matar a su señora, sino que intenta explorar
las zonas oscuras por la vía poética de lo maldito,
de lo no confesado, de los ritos y de los juegos. El director
puntualiza además que "hay una reflexión sobre
la marginalidad, la frustración, la oportunidad. Es una obra
de cambio y de juego, en la que la señora humilla por existir
y las criadas se sienten humilladas sin motivo. La señora
traspasa el filo del peligro sin apercibirse y provoca una decisión
última de las criadas para liberarse y encontrar su lugar
en el mundo".
Jean Genet
Hijo de una prostituta francesa, Jean Genet fue abandonado por su
madre y a los 10 años fue detenido por robo, tras lo que
pasó a ser habitual en reformatorios y cárceles, donde
escribió buena parte de su obra. Su larga carrera delictiva
corrió pareja con su genialidad como escritor y sólo
su amistad con Sartre y con Cocteau le libró, en 1948, de
una condena a cadena perpetua.
IRAILAK
20, 21, 22 SEPTIEMBRE
BARAKALDO ANTZOKIA
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