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Odisea
solidaria
EL
SALUDADOR
Autor: ROBERTO COSSA
Intérpretes: SUSANA HERNÁIZ, IVÁN MARTÍNEZ,
ALFONSO TORREGROSA
Escenografía: JAVIER LÓPEZ DE GEREÑU
TXISPO
Vestuario: PASCUAL PERIS
Iluminación: RAÚL BAENA, MARIANO DOBRYSZ
Dirección: MIKEL GÓMEZ DE SEGURA
Producción: TRASPASOS KULTUR,
PRODUCCIONES CACHIVACHE |
El
Saludador, un militante de la solidaridad internacional, ha dedicado
su vida a apoyar y luchar, a su manera, por todas las revoluciones
del mundo, aunque en sus inacabables viajes, de vez en cuando, no
puede evitar tener morriña de los suyos, su mujer Marussa
y su hijo Vicentico. La atípica relación de esta familia
es la base de El saludador, una obra del autor argentino Roberto
Cossa que fue estrenada en 1999 y que tras haber visto el montaje
bonaerense, las compañías Cachivache y Traspasos Kultur
consideraron necesaria su exhibición en el Estado español.
Pequeña adaptación
A pesar de que Cossa acostumbra a controlar muy de cerca todos los
montajes de sus obras que se llevan a cabo fuera de Argentina, como
asegura el director de esta coproducción Mikel Gómez
de Segura, nosotros tuvimos la suerte de que él había
visto en Madrid una función de Pepe el Romano, tras lo cual,
nos manifestó su entera confianza a la hora de poner en pie
El saludador, y además, nos pidió el vídeo
de Pepe el Romano para trabajar con él en su escuela de Buenos
Aires. La buena relación con el autor está
previsto que acuda al estreno y la confianza de éste
en el equipo responsable de El Saludador, ha sido clave a la hora
de encarar el proyecto, ya que, explica el director, El texto
tiene referencias muy argentinas, por lo que hemos realizado una
pequeña adaptación al castellano, intentando mantener
los giros del original. En ciertos momentos hay matices de la actualidad
argentina, a pesar de que Cossa lo escribió hace tres años,
y por ello nuestra idea es cargarlo de un concepto más universal.
Empezar por el entorno
Lo que más le atrajo del proyecto a Alfonso Torregrosa fue
la posibilidad de contar una historia extraña pero cotidiana,
en la que las vidas y las relaciones entre los tres personajes dejan
un poso, llegan al alma. En su opinión, El Saludador, al
que da vida sobre el escenario, es un personaje que tiene un gran
sentido de la implicación, un luchador de las grandes
causas que le mantienen tan ocupado que en pocas ocasiones llega
a pensar en sus necesidades emocionales. No obstante, aunque con
el paso del tiempo va perdiendo parte de sí mismo, y en este
caso es físico, opino que va ganando mentalmente, afianzándose
en su postura, y quizá, cayendo en la cuenta de que si no
se empieza por el entorno de uno, es muy difícil detener
las injusticias que ocurren en la otra parte del mundo. Por
otra parte, reconoce que su papel es un reto para un actor de 42
años, ya que tiene una gran exigencia física, pero
también de interpretación, porque nada más
leer el texto uno se da cuenta de que Cossa no es un escritor de
despacho, sino que se basa en el trabajo vivencial de actores. Se
nota que tras el texto ha habido grandes actores, como son los argentinos,
y una mano inteligente que ha sabido plasmar en el papel el trabajo
de improvisación.
Por su parte, la actriz Susana Hernáiz define a su personaje
como una mujer con mucha fuerza y coraje a la hora de afrontar la
vida y, este es uno de los puntos que más me interesó,
que lucha por su familia. Tiene un marido que había permanecido
durante muchos años fuera mientras ella llevaba adelante
la casa y sin embargo, cuando éste regresa, ella lo acepta,
y lo que es más, lo quiere de verdad, con el corazón.
Yo creo que es posible, que es factible que dos personas totalmente
opuestas tengan una química especial. Creo que hay algo entre
los dos que les hace separarse pero que por el contrario les mantiene
unidos. Vicentico, el hijo, en palabras del actor que lo representa
Iván Martínez, es el resultado de los dos polos
opuestos, es el camino común. Ante la ausencia del padre,
Vicentico está muy manipulado por su madre, pero lleva consigo
una célula durmiente del padre y reacciona como él
ante ciertas situaciones.
Ulises y Penélope
Este
punto de unión facilita, en opinión de Gómez
de Segura, el final de la obra que es sorprendente, porque la suma
de las tres personas genera una estructura familiar nueva, fruto
de la inteligencia de la mujer y de su afán por mantener
unidos a los suyos. Aquí hay que tener en cuenta la
ideología del autor, algo de lo que es imposible abstraerse.
Cossa defiende, de manera inteligente y desgraciadamente real, que
el socialismo solidario ha sido el gran derrotado de los últimos
años y que lo que se mantiene es el socialismo unitario.
Hoy en día no existen movimientos socialistas solidarios,
lo que hay son gestos. Y lo que me gusta de eso es que como socialista,
a pesar de sentirse derrotado, el autor no habla con resquemor,
y al final de la obra deja una puerta abierta a la solidaridad.
Por otra parte, y como estructura interna del espectáculo,
el director reconoce en la obra la historia de Ulises y Penélope.
Se trata de una adaptación del clásico, aunque
en este caso el Ulises no está luchando en todo momento por
regresar a su casa, sino que entre aventura y aventura, de vez en
cuando se acuerda de que tiene una familia, y por el contrario,
Penélope no es la mujer que espera, sino que sigue en su
sitio. No se arma de paciencia, sino de valor.
Para llevar adelante su relación cuentan con el hijo, ya
que como explica Torregrosa, una mesa necesita por lo menos
tres patas para mantenerse en pie, por lo que la nueva estructura
que generarán se basa en la igualdad entre los miembros.
Aquí, cada uno mantiene su peso y entre los tres aguantan
la vida. Es un camino que me parece muy interesante porque cada
uno es dueño de su felicidad, pero también le hacen
dueño.
Trabajo de actor
En cuanto a la puesta en escena, Gómez de Segura ratifica
la opinión de Torregrosa de que se trata de un texto que
rezuma teatro y que hay actores por detrás, ya que hay
momentos que están basados en algo que ocurre en el escenario.
En sus acotaciones hay momentos que pone Tiempo. Y ahí
está ocurriendo algo. El texto son los tropiezos, falta el
caldo. En este espectáculo, como en los últimos que
he dirigido, se dan las mismas condiciones, que entiendo son las
necesarias para el teatro: el texto de un autor vivo, en todos los
sentidos de la palabra, y el trabajo de interpretación por
encima de todo. Por ello, toda la historia se desarrolla en
un espacio sencillo donde hay pocos elementos escenográficos,
un patio interior con salida a la calle. Dado que la obra no cuenta
con transiciones entre escenas, el paso del tiempo estará
representado por el crecimiento de una enredadera así como
por pequeños matices en el vestuario y el diseño de
iluminación, que aseguran será lo menos artificial
posible y evitará los efectos.
El Saludador, que se realizará únicamente en la versión
en español, se estrenará el día 28 de septiembre
a las ocho de la tarde en el Teatro Nuria Espert de Fuenlabrada,
tras lo cual visitarán Langreo y Málaga, para posteriormente,
y esperan sea en breve, comenzar a exhibirla en los teatros vascos.
Actor frustrado
Roberto Cossa nació en Buenos Aires, en 1934. A sus 17 años
subió por primera vez a un escenario, pero se define como
actor frustrado porque la falta de seguridad le hizo dejar la interpretación.
Durante años ha compaginado el periodismo, como corresponsal
clandestino de la agencia Prensa Latina, con la escritura teatral,
que ha dado como fruto obras como Yepeto o La nona.
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