Revista Artez
Portal Artezblai
Libreria Yorik
Revista de las Artes Escénicas
Artez 67.noviembre de 2002
Hoy es
 
  • Teatro
  • Música
  • Danza
  • Audiovisuales
  • Zona Abierta
  •  
     
  • Agenda
  •  
     
  • Conócenos
  • Suscríbete
  • Contacta
  •  
     
  • Buscador
  • Números anteriores
  • Directorio
  •  
    ntzerkia
    tetro

    Rascar la herrumbre

    NI SOMBRA DE LO QUE FUIMOS
    Autor: EUSEBIO CALONGE
    Intérpretes: GASPAR CAMPUZANO, FRANCISCO SÁNCHEZ, ENRIQUE BUSTOS, FERNANDO HERNÁNDEZ, CARMEN SAMPALO
    Iluminación: EUSEBIO CALONGE
    Escenografía: PACO DE LA ZARANDA
    Dirección: PACO DE LA ZARANDA
    Producción: TEATRO LA ZARANDA

     

    La compañía jerezana La Zaranda - Teatro Inestable de Andalucía la Baja celebra durante el mes de noviembre su 25 aniversario y, sabedores que las hemerotecas amarillean, los premios enmohecen, que del otro lado de la memoria está el olvido y que el camino se hace al andar, lo hacen con una nueva producción ‘Ni sombra de lo que fuimos’ que estrenan a principios de mes en Granada. Conversamos de todo ello con el miembro de la compañía Eusebio Calonge en el madrileño Café Gijón, con una grabadora que no por estar en medio adquiría protagonismo alguno, y es que como nos advirtió el autor e iluminador nada más echase la cinta a andar “en las entrevistas uno deja de ser alguien y pasa a ser algo que se dedica a defender argumentos”.

    Con motivo de los 25 años de su nacimiento, La Zaranda vuelve a alumbrar una obra más, su decimotercera, y para ello han regresado a esa fuente eterna que consideran Teatro para, con su oficio rudimentario, traer de ella un Carrusel que todavía da vueltas, aunque como música sólo tenga el crujir del moho, el rechinar de la herrumbre, como una voz agotada que hable de soledad y abandono. Ni sombra de lo que fuimos muestra ese viejo carrusel, entre el sepia del daguerrotipo y lo renegrido de las intemperies. Y girando en él, en el triste remolino de la memoria, los destinos: errabundos y levantiscos, anónimos quijotes de un mundo que se desvanece.

    Agua de otra época

    Con las constantes teatrales del compromiso existencial y la fidelidad a sus raíces tradicionales, con el uso simbólico de objetos el expresionismo visual, la depuración de textos y personajes límites como recursos dramáticos y el proceso de creación colectiva que definen a la compañía, Calonge asegura que en esta obra han empezado a rescatar mucha de su propia iconografía, “a dar mucho de nosotros mismos. Dirán que nos repetimos, y aunque hemos acudido a la misma fuente, el agua que traemos es de otro momento”.
    Chatarrería de novedades
    Sin querer un aniversario que haga las veces de dique en el tiempo y que marque lo hecho, ya que consideran que las creaciones pasadas no son más que pequeñas facciones que les siguieron en el tiempo y que ya les han abandonado, La Zaranda afronta tan señalada fecha hablando sobre la herrumbre, la que cubre el Carrusel, pero recordando que tal vez su eje todavía continúe siendo útil.
    Parafraseando a Mairena, heterónimo de Machado, Calonge señala que “hay cosas que por fuera no sirven pero que por dentro pueden estar buenas. Creo que eso es lo que nos ha pasado con los términos falsos de la cultura occidental, que han hecho que el siglo XX sea una chatarrería de novedades. No obstante, hay cosas rescatables. Esta obra habla del paso del tiempo, de lo rescatable, de los intentos que no sirven para nada, del eterno retorno”.
    El autor resume los veinticinco años de La Zaranda como una búsqueda del presente, de una verdad teatral, un interés por el teatro cuando éste desaparece en favor de señalar un sendero entre el espectador y su alma ya que entiende el arte no como invención humana, sino como herramienta que el alma pone a disposición del hombre. “Los veinticinco años me han servido para saber que lo único que me preocupa es de dónde viene las obras que creamos. ¿A dónde van? Posiblemente a ningún sitio, nada más que a hacer algo vivo. Es presencia viva, es encarnación de un arte. En ese sentido, hemos ganado en libertad”.

    Coherencia esencial

    Calonge reconoce que económicamente han pasado por momentos duros, ya que su única preocupación ha sido ser fieles en su búsqueda, lo que les ha permitido no perder lo encontrado. Preocupados por preservar lo esencial y ser capaces de mirarse cada mañana en el espejo, un cuarto de siglo no les ha hecho desistir de su concepción grupal y en esta obra, como en las anteriores, el ritual ya se ha cumplido en el interno de la nave, para ahora, salir a predicar por el mundo. “Este es un tema que inquietaba a Kantor y a Grotowski. En nuestra opinión se puede hacer teatro sin público, como se puede dar misa sin fieles, mientras se haga algo vivo”.
    Aunque define al grupo como “muchas heterodoxias que apuntan en una sola dirección, la persecución real de una verdad teatral”, razona el calificativo de inestable que la compañía lleva por apellido como un paradójico recordatorio de su compromiso, a sabiendas de que la luz puede dejar de brillar y que lo que se quiere comunicar a través de ella se haya sentido traicionado. De otra parte, recuerda el momento convulso del surgir de la compañía.
    Como autor e iluminador, trabajos que considera el mismo en cuanto a que su objetivo es traer luz de la fuente eterna, Calonge considera que para que su labor sea teatro ha de estar dispuesto al colectivo, y es que internamente, La Zaranda, no delimita los quehaceres de sus miembros. “Lo importante es desbaratar todos esos límites. Creo que en el teatro hay demasiado oficio pero falta vocación, y sin ella, sólo queda hacerlo bien o hacerlo mal. Nosotros queremos hacerlo verdad, presente, eterno. La lucha, la tentativa, sigue siendo hacer visible lo invisible”.
    Ni sombra de lo que fuimos se estrena en la granadina sala Alhambra entre los días 31 de octubre y 3 de noviembre, tras lo cual podrá verse en la Feria de Teatro de Castilla-La Mancha en Puertollano el día 8 de noviembre.

    Reserva de 25 años

    Vinagre de Jérez catapultó a La Zaranda a los circuitos internacionales. Previamente habían empezado a marcar el camino, y después el camino de ha ido consolidando hasta lograr una escritura escénica propia e identitaria, una forma, una cosmogonía singular. De todos, de Juan, de Paco, de Gaspar, de Eusebio, 25 años de reserva teatral excelente.

    pagina principal

    Teatro | Música | Danza | Audiovisuales | Zona Abierta | Agenda
    Conócenos | Suscríbete | Contacta | Buscador | Números Anteriores

    © elorrio artez blai kultur elkartea,2001
    artez@artezblai.com
    C/ Elizburu, 3 - 48.230 - Elorrio - Bizkaia tlf: (+34) 946 583 082 fax: (+34) 946 231 886