Revista Artez
Portal Artezblai
Libreria Yorik
Revista de las Artes Escénicas
Artez 69. Enero 2003
Hoy es
 
  • Teatro
  • Música
  • Danza
  • Audiovisuales
  • Zona Abierta
  •  
     
  • Agenda
  •  
     
  • Conócenos
  • Suscríbete
  • Contacta
  •  
     
  • Buscador
  • Números anteriores
  • Directorio
  •  
    abal gunea
    ona Abierta

    Encuentro de payasos en Cornellá

    Joan Maria Minguet

    Desde el ya lejano 1984 Cornellá de Llobregat, una población del cinturón industrial de Barcelona, organiza cada dos años un Festival Internacional de Payasos convocado en memoria de Charlie Rivel. A partir de aquella primera edición, dirigida por Jaume Mateu (el excéntrico Tortell Poltrona), el certamen ha visto pasar por sus escenarios a algunos de los referentes mundiales de la clownerie: Jango Edwards, Dimitri, Slava Polunin, Leo Bassi, Pieric, Avner, Pipo Sosman y tantos y tantos otros. Y, aunque no siempre dejó rastros evidentes en los medios de comunicación, se ha ido convirtiendo con los años en un punto de encuentro ineludible para los payasos catalanes y para los estudiosos del circo.
    El Festival de Payasos, celebrado entre el 22 de noviembre y el 1 de diciembre, llegó el año pasado a su décima edición con un reto acuciante: conseguir superar el proceso de decaimiento en el que había entrado en sus dos últimas convocatorias, muy especialmente en la realizada en el año 2000, sobre la que recayeron objeciones muy generalizadas. Conscientes de este reto, los organizadores del festival encargaron su dirección a Genís Matabosch, que ya había trabajado parcialmente en las ediciones de 1998 y 2000, planteando una clara y profunda regeneración del evento: ampliar los días de celebración, extender la influencia del festival a Barcelona y otras localidades catalanas, pulir la selección de los artistas y su ubicación en los distintos espacios destinados a las actuaciones…
    También cabe celebrar que esta última edición haya reinstaurado las actividades de debate, que en nuestro entorno parecen necesarias al abordar el mundo del circo o el personaje del payaso. No hay más que comparar el ritmo de edición de libros sobre circo que se produce en Francia frente a la escasez absoluta que se da en nuestros sistemas culturales. En este sentido, hay que destacar la celebración de un seminario sobre la figura del payaso que se realizó en el Institut del Teatre de Barcelona y que contó con la presencia de cuatro importantes especialistas, los franceses Dominique Mauclair y Dominique Denis, y los italianos Alessandro Serena y Raffaele de Ritis. Lástima que el curso no se organizara conjuntamente con alguna universidad catalana, lo que con toda seguridad hubiese aumentado su muy limitado número de asistentes. Por otra parte, se ofrecieron unas cuantas exposiciones, tanto en Cornellá como en Barcelona, entre las que cabe subrayar una dedicada a Rogelio Rivel, otra a los dibujos rivelianos del artista Soler-Jové y, sobre todo, una espléndida muestra sobre la familia de payasos franceses Fratellini, una producción de la Escuela Nacional de Circo Annie Fratellini que es una absoluta delicia.

    La programación

    Las actuaciones se presentaban divididas en varios bloques: la gala Euroclowns (anunciada como la reunión de los más prestigiosos payasos de pista) y Clowntemporani (un espectáculo que combinaba danza y payasos) como producciones propias; dos compañías rusas inéditas en España; un ciclo de payasos y excéntricos; payasos de cabaret; y las actuaciones para escolares. En conjunto, el festival parecía plantear en su programación una cierta delimitación entre el payaso de pista y el excéntrico que ha abandonado el circo como único escenario de sus actuaciones. Sin embargo, tal división resulta poco procedente en lo teórico y se manifestó errónea a tenor de lo visto durante su desarrollo.
    No parece que el payaso pueda definirse como clásico o contemporáneo en función del lugar en el que actúa. Así, el gran triunfador de la gala Euroclowns fue el norteamericano Peter Schub, el más innovador de los payasos que participaron en ella a pesar de que su repertorio se sustente en la tradición mímica y gestual. Por el contrario, cabe lamentar las actuaciones en esa misma gala de los portugueses Nery’s o de las francesas Soeurs Pillères, con una concepción rancia de lo que debe ser la comicidad clásica. La programación de esa gala, que contó con música en directo a cargo de la orquesta de Carmino d’Angelo, se completó, entre otros, con el dúo Alfredo & Adrénaline y la entrada del concierto de música clásica, un desaprovechado Lluís Raluy como único carablanca del evento y los legendarios payasos italianos Rastelli, una nostálgica mirada hacia el esplendor del circo.

    Aires nuevos

    La otra producción del festival, Clowntemporani, fue un despropósito: tiempos muertos que se hacían eternos, ningún hilo argumental –o simplemente retórico– que uniese las actuaciones de la compañía de danza francesa Festibal con la presencia segmentada de los payasos Evgueni Pimonenko (excelente su caracterización de Pierrot haciendo malabares en equilibrio sobre los peldaños de una escalera), la Compagnie A&O y una precipitada entrada de la compañía catalana Leandre y Claire. Sin duda, las propuestas de una comicidad contemporánea no deberían sustentarse en la simple acumulación de números deslavazados.
    La gran aportación del certamen fueron las actuaciones de los grupos rusos Licedeï (con su espectáculo Pokatukha) y Mikos. Sus propuestas escénicas se fundamentan en la gestualidad, en el juego con los objetos, en el cuidado poético de los personajes, en su vestuario y escenografía colorísticos, en la utilización de la música como motivo dramatúrgico... Con ellos pudimos comprobar que las fronteras para el payaso pueden ser inexistentes si se cuenta con dosis de imaginación tan altas y con un trabajo técnico tan mesurado.
    En cuanto al resto de compañías, podríamos destacar el espectáculo Ha ha ha, del dúo belga Okidok2. Con unos personajes muy bien construidos cerraron el festival con la sensación de que, al igual que las compañías rusas, uno de los horizontes más creíbles del payaso contemporáneo es el lenguaje de la insinuación y de la sutileza cómica. También demostró una sensibilidad encomiable el payaso catalán Alex Navarro que, junto a Caroline Dream, presentó el espectáculo Niu adventurs, demostrando un dominio del escenario muy sugerente y la construcción de una versión mordaz y punzante del payaso para adultos. O el espectáculo Troumpi-troumpi, del grupo Le sèbre a pois, dónde un italiano y un argentino dan rienda suelta a una cascada de carcajadas no exentas de aliento poético. O, finalmente, también cabe destacar el control técnico de los gags del grupo francés Dram*Bakus, que presentó dos espectáculos bajo la influencia de su maestro Jacques Lecoq.
    El festival contenía una programación específica para los escolares de Cornellá, una parcela no poco comprometida en la que intervinieron varias compañías. Los más pequeños disfrutaron con las actuaciones de Germans Totó; el grupo vasco Gari, Montxo ta Joselontxo, un trío clásico de payasos de circo con un repertorio de entradas tradicionales; y Monti & Cia, en una precipitada adecuación para niños del buen espectáculo que acababan de estrenar en el Teatre Lliure de Barcelona. Para los estudiantes de ESO actúo el grupo Yllana con su espectáculo Rock & Clown, ofreciendo la menos edificante y antipedagógica actuación de todo el ciclo. Y para los estudiantes de bachillerato actuó el magnífico grupo Los excéntricos, que recién concluían su presencia en la cartelera barcelonesa.
    Recuperado de los embates de las últimas convocatorias, el Festival de Payasos de Cornellá debe afrontar, tras esta décima edición, nuevos retos. Por ejemplo, intensificar y extender su apuesta por el debate teórico. O cuidar con más esmero la producción de espectáculos centrados en el payaso contemporáneo, tal vez confiando su creación a personas ajenas a la dirección general del festival. O subsanar la nula presencia de la mujer en el papel de payaso en la programación de esta edición. En un espléndido libro editado recientemente en Francia, Avant-garde, cirque!, se dice que el futuro de la mujer está en la comicidad clownesca, y las próximas citas en Cornellá podrían corroborarlo… El próximo encuentro será dentro de dos años.

    pagina principal

    Teatro | Música | Danza | Audiovisuales | Zona Abierta | Agenda
    Conócenos | Suscríbete | Contacta | Buscador | Números Anteriores

    © elorrio artez blai kultur elkartea,2001
    artez@artezblai.com
    C/ Elizburu, 3 - 48.230 - Elorrio - Bizkaia tlf: (+34) 946 583 082 fax: (+34) 946 231 886