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El
arte como arma y viceversa
Jakob
S. Boeskov es un artista multidisciplinar y con ganas de probar
los límites. Habitualmente pinta, realiza esculturas y dibuja
cómics. Presentará en Nueva York una exposición
basada en un proyecto de arte conceptual político.
Boeskov acudió el año pasado a la feria de muestras
de armamento celebrada en China para presentar un nuevo arma: ID-Sniper,
un rifle que utiliza microchips como proyectiles y que permite a
la policía disparar a larga distancia contra los sospechosos
para posteriormente controlar todos sus movimientos vía satélite.
ID-Sniper no existe pero se convirtió en una de las estrellas
de la feria. Jakob Boeskov cuenta el ambiente que se respira en
el encuentro anual de las empresas armamentísticas.
Edu
López de Luzuriaga}
La
idea detrás de este tipo de arte-ciencia ficción es
el hacer un arte tan directo que obligue a la gente a posicionarse.
Yo ahora puedo contar que había gente interesada en pagar
mucho dinero por este arma. Esto hace el proyecto mucho más
interesante que si hubiera colgado un cuadro en una galería
diciendo Tontos los de la industria armamentística,
dice Jakob Boeskov.
Mientras prepara su exposición de arte conceptual político
en Nueva York, Boeskov ha publicado el diario de su proyecto, un
relato fascinante en el que narra desde la creación de la
empresa ficticia Empire North con la que pretendía tomar
parte en la feria de armamento China International Exhibition
on Police Technologies & Equipment 2002, hasta que decidió
marcharse un día antes de que finalizara la muestra por miedo
a ser descubierto cuando los contactos de los primeros días
empezaran a formalizarse.
Cagado de miedo
El día anterior al viaje a China estuve a punto de
abandonar. No tenía ni idea de lo que podría ocurrir,
ni si el rifle ID-Sniper sería tomado en serio. Me parecía
que todo el concepto estaba pasado de rosca, que me descubrirían
enseguida y que esto podría tener desagradables consecuencias.
En otras palabras, estaban cagado de miedo dice Boeskov.
Finalmente partió hacia Pekín con dos grandes fotocopias
tridimensionales del arma y un fajo de tarjetas de visita. Durante
los tres días que atendió su stand en la feria de
armas el ID-Sniper atrajo el interés de muchos de los asistentes.
Un tratante de armas brasileño alabó la idea del joven
danés y consideró que muy bien podía ser utilizado
en su país natal, donde tienen problemas con presos que escapan
de la cárcel y se refugian en la selva. La policía
de China también se mostró muy interesada en este
nuevo arma, indagando en la posibilidad de producirla en la propia
república china y preguntando si no violaría los derechos
humanos.
Bien por el 11/9
Aún
estoy sorprendido y deprimido por haber visto que la mayoría
de las personas con las que hablé en la feria consideraban
una idea brillante el disparar microchips a gente que no había
hecho nada criminal. En el clima político paranoico de hoy
en día se acepta pasar por encima de los derechos humanos
de cada vez más personas comenta Jacob Boeskov y añade
que la gente acepta las ideas más inhumanas y degradantes
si le son presentadas por un hombre sonriente con traje y corbata.
Aunque el artista danés se mantuvo lo más alejado
posible de los encuentros sociales con los otros participantes en
la feria, quedó impresionado por los comentarios de los asistentes
que, envueltos en un halo de Chivas, mostraban su satisfacción
por las buenas perspectivas de hacer negocios gracias al efecto
de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y de la
tensa situación en Oriente Medio.
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