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Sofocos
en el taller clandestino
LAS
MUJERES DE VERDAD TIENEN CURVAS
Autora: JOSEFINA LÓPEZ
Intérpretes: LILLIAM KOURI, SASKIA GUANCHE / SARA
COZAR, EDELWEISS HERNÁNDEZ, Mª ISABEL DÍAZ, CARI
ROSA LLINÁS
Escenografía: FERNANDO GONZÁLEZ
Vestuario: LA GALLINA CIEGA
Música: JOXEAN GOIKOETXEA
Iluminación: CARLOS SALABERRI
Dirección: GARBI LOSADA
Producción: ADOS TEATROA |
Borja
relaño
Ambientada
en un minúsculo taller de cualquier ciudad grande del Estado,
que bien pudiera ser Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia, la última
propuesta de la compañía Ados Teatroa, Las mujeres
de verdad tienen curvas, es la divertida historia de cinco rotundas
mujeres sudamericanas que luchan por cumplir fechas de entrega imposibles
para que su taller de costura no se hunda. Mientras trabajan, ocultas
del servicio de inmigración, hablan de sus maridos y amantes,
sus hijos y sus sueños de futuro.
Microcosmos inmigrante
Ados Teatroa, continuando con su línea de afrontar en sus
proyectos temas de interés social, estrena ahora esta obra,
un microcosmos de la experiencia de la inmigrante latina. Los miembros
de la compañía conocieron este texto, que lleva diez
años de éxito en los Estados Unidos, y también
a la autora, a través de una amiga, la actriz Lupe Ontiveros,
quien ha participado en el montaje estadounidense y en la posterior
versión cinematográfica, la cual recibió el
Premio de la Juventud en el Zabaltegi del Festival de cine de Donostia.
Tal y como relata la directora del montaje Garbi Losada, lo que
acabó por convencerles es que se trata de una obra
escrita desde dentro, desde la peripecia personal de la autora,
pero sobre todo, que habla de un problemática tan grave como
la situación de los inmigrantes en tono de comedia. Es otra
manera de contar, aparentemente ligera y muy simpática.
El de Ados será el primer montaje no estadounidense de Las
mujeres de verdad tienen curvas, para el cual han contado con la
traducción al español de la propia Josefina López,
a quien Losada define como una persona muy fantasiosa, muy activa.
Sin embargo, aunque encuentran que el texto original está
lleno de situaciones teatralmente muy ricas, Ados ha realizado una
adaptación de la obra, tanto en el acercamiento de la acción
de Los Ángeles a una ciudad estatal, como en el modo de finalizar
la historia que en palabras de Losada era muy cerrado, muy
a la americana y en el que todas alcanzaban su sueño. Nuestro
final tenderá a la esperanza. De todas formas, cuando Josefina
vea nuestra versión sabrá que es la mismo obra que
ella escribió, porque pienso que cuando se piden los derechos
de un texto es para ser honesto con él.
Relato autobiográfico
La historia comienza con la llegada de la joven Ana al taller de
su hermana. Recién graduada en la escuela, Ana sueña
con salir del barrio e ir a la universidad para convertirse en escritora.
Aunque necesita el dinero, a Ana no le gusta el taller y tiene poco
respeto por sus compañeras, que se ríen de sus ambiciones
y de lo que consideran sus utópicas filosofías feministas.
Entre conversaciones, discusiones y opulentos tentempiés,
las cinco tendrán que hacer frente a un pedido imposible
gracias al cual, la dueña del taller y única sin papeles
consiga regularizar su situación.
Josefina López se sirvió de las vivencias de los cinco
meses en que ella misma trabajó en el taller de costura de
su hermana, donde pasó tanto tiempo sudando y riendo que
se compenetró con sus compañeras. Según ha
dejado escrito, recuerda sentirse bendecida por ser mujer,
porque la relación entre hombres nunca se podría comparar
con lo que ocurre cuando las mujeres trabajamos juntas. Teníamos
algo especial y quería mostrárselo al mundo.
Junto a la temática de la inmigración y la increíble
compenetración que se da cuando las mujeres trabajan juntas,
hay en la obra un eje paralelo que viene a ser un acto de rebeldía
y reivindicación. Es, precisamente, el que da título
a la obra, ya que todas las protagonistas están entradas
en carnes. En opinión de la directora, este tercer punto
tiene un carácter de liberación, porque como dice
uno de los personajes yo uso mis kilos de más para
mandar al mundo a la mierda. Sin embargo, mientras su actitud en
relación a su cuerpo es de rebeldía, su condición
de inmigrantes les empuja a ajustarse de otra modo, pasando desapercibidas.
Aunque esto es comprensible. Les va la vida en ello.
Vivir su propia historia
Tras
decidirse a llevar a escena esta obra, la cual será la primera
de la que no realicen la versión en euskera, Ados realizó
un llamamiento a través de internet en busca de actrices
sudamericanas entraditas en carnes que obtuvo una desbordante
respuesta. Nos llamó mucha gente y de todo tipo. Incluso
a una de esas personas le tuvimos que recordar que no cumplía
ninguno de los requisitos: no provenía del extranjero, estaba
en los huesos y, encima, ¡era chico!. Un exhaustivo
casting redujo el número a las cinco que protagonizarán
la obra, todas cubanas residentes en el Estado español. Ha
sido sin duda la selección más dura de las que hemos
hecho hasta la fecha, ya que tenían que responder a un perfil
muy concreto. Había que tener en cuenta el físico
y la edad, pero la clave está en el acento, ya que encima
tres de los personajes son familia, por lo que tenían que
compartir nacionalidad explica la directora, quien reconoce
que en un principio pensaron en mezclar a sudamericanas con actrices
de aquí, pero nos pareció que le iba a restar
ese punto real y naturalista que tiene la obra.
Una realidad, la de los inmigrantes, que han vivido los miembros
de Ados tanto desde dentro de la obra la historia ficticia,
como desde la propia producción del montaje la realidad
ya que la mayoría de las actrices que participan en la obra
han vivido situaciones semejantes a las que narra el espectáculo.
Losada asegura que el proceso de producción les ha enseñado
mucho sobre lo que se habla en la obra, más de lo que podían
imaginar, ya que en el casting conocieron a una joven actriz que
encajaba con sus necesidades y sin embargo ha sido imposible contratarla.
Pensábamos que con un contrato de trabajo podríamos
hacer que alguien consiguiera los papeles, pero por más que
lo hemos intentado ha sido imposible. El sistema es mucho más
perverso. En cada delegación te cuentan cosas muy distintas
e importa mucho quien esté detrás de la ventanilla.
Además, el teatro es algo muy público y no creo que
pasarían por alto el tener a alguien sin regularizar,
critica Losada. Para ellos ha sido una situación muy dura,
porque les colocaba en medio de una contradicción: hay una
crítica implícita en el espectáculo sobre la
situación de los sin papeles, y al mismo tiempo, tenían
que evitar la amenaza de tener que detener las representaciones
en medio de la fase de exhibición. No obstante
continúa Losada y aunque ya no sea posible
incluirla en este montaje, vamos a hacer todo lo posible para ayudar
a esa persona.
Coser y cantar
Los miembros de Ados le han otorgado una gran importancia a la banda
sonora que han encargado a Joxean Goikoetxea, ya que las protagonistas
pasan las horas cantando ante las máquinas de coser. Para
ello, Goikoetxea ha preparado dos canciones propias con un fuerte
sabor cubano.
El plano estético, en concordancia con el tratamiento de
la obra, ha sido abordado desde el realismo más absoluto,
con una escenografía que simula un taller clandestino de
un barrio marginado, en el que no funciona ni ese ventilador tan
necesario frente al ambiente sofocante y claustrofóbico que
hace mayor la sensación de opresión de las protagonistas.
Comprometida con su gente
A sus 34 años, Josefina López es la escritora latina
más reconocida de los Estados Unidos. Actualmente, además
de su labor de escritora, dramaturga y periodista, enseña
a jóvenes cómo escribir guiones en la organización
Casa 0101, fundada por ella misma. Este hogar de las ideas
brillantes pretende ser un espacio cultural para la comunidad
hispanohablante de Los Ángeles.
APIRILAK 24-27 ABRIL
TEATRO BARAKALDO
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