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Artez 72. Abril 2003
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    EL GRAFÓGRAFO

    Nuevas directrices en
    tiempos de paz

    OCTAVIO ARBELÁEZ TOBÓN

     

    Nuevas directrices en tiempos de paz de bosco brasil

    1 No puedo escapar a la tentación derivada del tema que, como un fantasma marxiano, recorre el mundo. A la hora en que comienzo escribir esta nota urgido por el tiempo y los amables mensajes de Carlos Gil, el circo mediático ha comenzado a transmitir, en directo, como si se tratara del partido de una liga cualquiera el deporte preferido de los tiempos que corren: los juegos de guerra y, burla, burlando, a la manera cortazariana me viene a la mente Chesterton y su “hombre que fue jueves” con la imagen de aquel anarquista que arrojaba bombas contra la humanidad mandado por el consejo de los días, tornándose al final en la ironía del libre albedrío que permiten al individuo odiar y violentar la libertad.
    El enemigo de la libertad prueba con su mera existencia la idea de la libertad.
    Bush padre, Bush hijo y Bush espíritu santo de estos y otros días, representaría la ambigüedad de ese dios chestertoniano que hace ceder a la libertad espacios para un nuevo valor propio de su visión paranoica del mundo la seguridad.
    La razón de ser de un fanatismo que mata en nombre de su verdad no busca compensaciones tentativas. Aun que encuentre satisfacción en ellas, su fuerte, su centro de gravedad está en la verdad que cree poseer, pero cuando encuentra su verdad relativizada, difuminada en una ambigüedad de la que resulta que él es su propio enemigo en tanto cree encarnar una opción de la verdad incontaminada, arroja su bomba, como el anarquista del viejo chesterton para zanjar cualquier discusión.
    2. Abril de 1.945 Río de Janeiro, un oficial de inmigración enfrenta la historia de un extraño hombre que dice ser agricultor y viene a Brasil por que tiene entendido que se requieren de muchos brazos.
    Es justo el final de esa guerra en la que aún cabía la definición de Clasewitz, en tanto continuación de la política con la intervención de otros medios. La espera de nuevas directrices para tiempos de paz hace que nuestros personajes comiencen a desnudar sus vidas y a descubrirse en tanto uno tiene el poder kafkiano del guardián ante el castillo y el otro es la paradoja ambulante de su propia historia, al final en la obra teatral de Bosco Brasil, nuevamente la ambigüedad chestertoniana se pasea burlona por el escenario, los personajes cuentan su historia y el interrogador, develado como ejecutor-torturador, temporalmente en el servicio de inmigración, en tanto enemigo de la libertad no sólo es la ironía de la libertad, que le permite existir para que el libre albedrío se verifique, también es el pretexto del que se vale la libertad para imponerse y ser ella a través de la imagen de ese agricultor que reconoce ser actor en realidad, y que, nueva paradoja, se reconoce tal vez moralmente peor que el otro en tanto sólo sufre y ve la muerte a su alrededor sin tomar partido, o mejor, tomando el de su propia sobrevivencia.
    No son nuestros personajes precisamente protagonistas del hecho bélico, pero su condición marginal potencia la mirada del espectador y lo incluye en la pregunta esencial en torno a esa revisión, la periferia del conflicto (Brasil y Polonia) y los personajes también en la periferia de los hechos pero afectados por ellos esencialmente, nos trasladan a la atmósfera que estamos obligados a vivir, entre el miedo y la opción por noción de justicia idealizada y mediatizada por la ley del más fuerte, con su definición de libertad privilegiada culturalmente e impuesta al otro como necesaria, y, finalmente, con nosotros mismos navegando hacia esas coordenadas que esperamos alguien de para los tiempos de una paz tal vez posible.
    Bello texto de Bosco Brasil, con notables actuaciones de Tony Ramos y Dan Stulbach, y una sutil dirección de Ariela Goldmann
    3. Bello teatro bélico, el léxico teatral al servicio de las comunicaciones: el escenario de la confrontación, los actores del conflicto, el teatro de operaciones, los bastidores de la negociación, seremos nosotros los nuevos espectadores del gran teatro del mundo.

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