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Confesiones
humeantes
PAQUITA
Autor: ERNESTO CABALLERO
Intérprete: ITZIAR LAZKANO
Escenografía: ALEJANDRO ANDÚJAR
Vestuario: NATI ORTÍZ DE ZÁRATE,
IVÁN LÓPEZ
Iluminación: JULEN ZABALA
Música: REC
Dirección: ERNESTO CABALLERO
Producción: TXALO PRODUKZIOAK S. L. |
Joseba
Gorostiza
Tras
haber sido estrenada con diferentes producciones en escenarios tan
dispares como los de Buenos Aires, Italia, la República Dominicana
o Francia y estar a punto de concretarse una nueva adaptación
en Rumanía, concretamente en Transilvania, y otra en Nueva
York, la obra que escribiera Ernesto Caballero en 1991 con el título
de Sólo para Paquita llegará por fin a los escenarios
españoles y de Euskal Herria. Su único precedente
en la Península es el de la compañía Teatro
do Atlántico, que llevó a los escenarios una adaptación
en gallego del texto original.
La nueva producción que presenta la compañía
Txalo S. L. llevará el título de Paquita, porque la
expresión solo para tiene en castellano una ambiguedad
que no se podría mantener para la versión en euskera.
Esta producción cuenta con la dirección del propio
Caballero quien recuerda que el texto tiene una historia bastante
rocambolesca. La obra -afirma el autor- está
integrada por tres monólogos y el primero de ellos, titulado
Estimulante, amargo y necesario se incluyó en el espectáculo
Y todo por nada, representación que se completaba
con las piezas ¿No me habré salido del cuadro?
y Ángel, que nada tenían que ver con la
primera.
A raíz del éxito obtenido con Estimulante, amargo
y necesario, Caballero decidió escribir dos años después
otras dos partes para darle un formato de espectáculo más
convencional, con la inclusión de tres variaciones
en torno al amor y al crimen pasional, que inciden en el propio
tema, en el lenguaje y en la situación en la que se encuentra
la protagonista.
Una chica sencilla
La obra que acaba de ser estrenada en varios escenarios de la Comunidad
de Madrid, tiene como protagonista a Paquita, una solterita entrada
en años con una vida gris que desvela la situación
en la que se encuentra a medida que avanza la representación.
Esta Paquita que encarna Itziar Lazkano es una chica corriente que
abusa del café porque se siente sola y que ha mantenido una
vida sencilla.
Mientras sostiene en sus manos una humeante taza, pide ayuda para
salir de alguna angustia. Pero su discurso tiene algo de delirante
e ingenuo, entre cómico y tierno y se confiesa enamorada
aunque considera que el amor es una enfermedad de la que ella debe
curarse. Curarse, esa es la clave, porque Paquita está en
una terapia de grupo y ha sido animada por el doctor
Ceballos para narrar el desengaño amoroso que ha originado
su sufrimiento.
Por si fuera poco, Paquita es una poliadicta. Para salir del aburrimiento
de la soledad, acude al bingo, porque alberga la esperanza de que
alguien se siente un día en su mesa e inicie una amistad.
Como una premonición de jugadora, a su mesa se sentó
un caballero que cantó un bingo con la atenta ayuda de Paquita.
Después vinieron las celebraciones, convites a café,
envites de cama, amor, plenitud y la felicidad de Paquita.
Tras unos meses de convivencia, el apuesto caballero desapareció
de su hogar cual mago escapista y es cuando llega para Paquita el
insomnio del despecho. Para olvidar al primero, perdió la
dignidad con otros hombres y cayó en un agujero triste de
pastillas, televisión, bingo y café. Mucho café.
Hasta quince se había tomado el día en que volvió
a aparecer su caballero en la misma mesa número quince del
mismo bingo en que se conocieron. Sería por los cafés,
o por la rabia, pero Paquita le clavó unas tijeras en la
espalda, que casualmente tenía en el bolso. Hace quince días
que está en el psiquiátrico.
Terapia abusiva
Paquita
se ha encontrado muy a gusto desde el primer día que entró
en ese hospital. En la terapia de grupo encuentra calor, sobre todo
en el doctor Ceballos, que le ha manifestado comprensión
y cariño. Ha sido aceptablemente feliz, hasta el día
de hoy, en el que el doctor Ceballos ha decidido manifestarle toda
su comprensión y cariño tumbándola sobre el
diván del psicoanálisis. Y aunque ha pretendido disfrazar
el abuso como una terapia, Paquita, que no es tonta, le ha clavado
las tijeras en el corazón. Y así lo cuenta al público,
es decir, a sus compañeros de terapia.
Mediante este texto, que fue publicado en la revista Escena y que
ha sido revisado para su inminente edición, Caballero ha
pretendido incidir en la idea de una identidad fragmentada, así
como en la cuestión del amor como destrucción o liberación.
Tras la elección de la protagonista de la puesta en escena,
Caballero reconoce que Itziar tenía una idea básica
de la puesta en escena, pero a mi me gusta hacer el montaje de mis
obras con los actores, en este caso con la actriz. Esa razón
es la que ha permitido al director y a la actriz desarrollar un
proceso conjunto, en el que Lazkano no ha dejado de aportar
cosas porque tiene una gama muy amplia de recursos y es precisamente
lo que necesita este monólogo.
Comedia amarga
Esta obra que ha sido definida por Caballero como comedia
amarga trágico-grotesca, pero tratada con amabilidad,
ahonada en aspectos tanto dramáticos como cómicos
aunque sin decantarse ni en un sentido ni en otro. Hemos buscado
un espacio intermedio desde el que poder defender el texto ante
el público, porque si lo hubiésemos cargado tanto
hacia el drama podría resultar muy hiriente y si lo hubiésemos
acentuado en la comedia sería trivializarlo o banalizarlo,
con lo que el texto no habría funcionado.
Descolocar al espectador
Para Itziar Lazkano, que afronta su segundo monólogo tras
Dulce puta la nueva puesta en escena es un reto
ilusionante, aunque los nervios de un trabajo individual, son los
mismos que si fuese la primera vez. La protagonista es, en
su opinión, un personaje sencillo pero, al mismo tiempo,
muy complicado porque tiene un inconsciente bastante enrevesado
por las faenas que le hacen y que ella no perdona. Esta Paquita
que Lazkano ha ido encontrando por el camino y que según
Caballero necesita querela y comprenderla, aunque hay que
ponerse en el lugar de una persona que no deja de ser una asesina.
El juego de descolocar al espectador y de mostrar tres espacios
diferentes es, en opinión de Caballero, lo suficientemente
sugerente y abstracto para que pudiera remitir a tres espacios diferentes
y al carácter calidoscópico de la identidad de Paquita
.
Tras su estreno en castellano, Txalo S. L. tiene la intención
de realizar una adaptación en euskera aunque Lazkano afirma
que tendrá que esperar unos meses porque ahora mismo
tengo que compaginar las representaciones con el rodaje de una película.
MAIATZAK
23, 24 MAYO (20.00)
GETXO ANTZOKIA
MAIATZAK 31 MAYO
LEZO
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