Revista Artez
Portal Artezblai
Libreria Yorik
Revista de las Artes Escénicas
Artez 73. Mayo2003
Hoy es
 
  • Teatro
  • Música
  • Danza
  • Zona Abierta
  • Opinión
  •  
     
  • Agenda
  •  
     
  • Conócenos
  • Suscríbete
  • Contacta
  •  
     
  • Buscador
  • Números anteriores
  • Directorio
  •  
    abal gunea
    ona Abierta

    Teatro Noh, teatro de la imaginación

    Michiko Okubo, Catedrática de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad de Aoyama Gakuin de Tokyo y Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Alcalá de Henares por sus estudios sobre el teatro español, ha dirigido este seminario sobre “La influencia del teatro Noh en el teatro occidental”. Durante dos jornadas, la profesora ha abordado las características, la historia y los géneros del teatro Noh, así como el paralelismo en el adiestramiento del actor en Grotowski y el Noh. La Asociación de Directores de Escena y la Real Escuela Superior de Arte Dramático han colaborado en la organización de este evento.

    Belén Fernández. Madrid

    A principios del siglo XX, llegan a Europa ejemplos y tratados sobre el teatro que se hacía en Oriente. Uno de los primeros interesados en adaptar obras provenientes de esa zona, fue el propio Brecht, que junto a Meyerhold, y escritores como Claudel o Yeats, incorporaron algunas de las técnicas y conceptos de Oriente a sus creaciones. Un impulso importante para ese teatro en el viejo continente fue la inauguración en 1970 del Centro de Investigación Teatral de París, dirigido por Brook, para acercar diferentes culturas. En nuestro país, un ejemplo, entre otros muchos, es Adolfo Marsillach, que incorpora los hombres de negro, un elemento esencialmente oriental, en su montaje “El médico de su honra” de Calderón de la Barca, representada en el Festival Internacional de Almagro en 1994.

    Teatro de la imaginación

    El teatro Noh, declarado por la Unesco como Arte Patrimonio de la Humanidad, se representa desde hace más de 600 años. Este arte procede del drama poético japonés del siglo XV que se realizaba junto a las orillas de los ríos y en los parques cercanos a los palacios. Sus elementos principales son la música, la utilización de máscaras, una máscara puede llegar a expresar hasta diez emociones diferentes según su posición, y un vestuario lujoso que pasa de unas generaciones a otras.
    Una de las principales características del Noh es que la acción transcurre en dos actos. El actor principal representa la esencia del espíritu humano, es el único que lleva máscara y recibe el nombre de Site. Los Wakis, personajes humanos, y el coro son los otros intérpretes esenciales. El sonido de la flauta prepara al espectador para el comienzo del espectáculo, “es la apertura a un mundo de otras dimensiones” y el modo de andar de los actores, sin levantar la planta de los pies del suelo, es la expresión del sufrimiento del personaje. Se dice que el Noh es “el teatro de la imaginación” porque la obra tiene que transcurrir en la mente del espectador, ya que la lírica es incomprensible, incluso para los propios japoneses.

    Grotowski y el Noh

    Según la profesora Okubo, el adiestramiento del actor en Grotowski guarda un cierto paralelismo con los aspectos del teatro Noh, cuyo objetivo principal es devolver al teatro la tradición del ritual. Grotowski defendía la creación de escuelas secundarias de teatro, para niños menores de 14 años, en el Noh, los actores son los miembros masculinos que nacen en las familias de los intérpretes del Noh, de forma que siempre haya una continuidad y una inviolabilidad de las formas primitivas de este teatro. Tanto en el autor de Hacia un teatro pobre y este estilo de teatro japonés, primero funciona el cuerpo y luego la voz, es necesario el compromiso del actor para que pueda lograr el clímax, no existen reglas ni estereotipos a seguir y es imprescindible deshacerse de todo lo que desvía la atención del actor.
    La quietud potente del actor, entre un movimiento y otro, es la energía latente que el espectador recibe. Una quietud que no debe ser consciente, sino que surge desde su corazón. Esta expresión del cuerpo inmóvil se consigue gracias a los ejercicios de concentración. Tanto en Grotowski como en el teatro Noh, se utiliza la técnica negativa, es decir, la interpretación se alcanza a través del esfuerzo, sin ningún método. Tiene más importancia lo intuitivo que lo racional.

    pagina principal

    Teatro | Música | Danza | Zona Abierta | Opinión | Agenda
    Conócenos | Suscríbete | Contacta | Buscador | Números Anteriores

    © elorrio artez blai kultur elkartea,2001
    artez@artezblai.com
    C/ Elizburu, 3 - 48.230 - Elorrio - Bizkaia tlf: (+34) 946 583 082 fax: (+34) 946 231 886