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Espectáculos
con escenografía urbana
Joseba
Gorostiza
A
la espera de que comience la otra temporada de teatro
de calle que a lo largo de todo el mes de agosto permitirá
disfrutar en las fiestas de las capitales y pueblos de Euskal Herria
de compañías provenientes de todo el mundo, los festivales
de Bilbao, Donostia, Lekeitio, Barakaldo o Zarautz han conseguido
convertir en eventuales escenarios teatrales las plazas, travesías
y los rincones más insospechados. La concentración
de diferentes citas en un mismo fin de semana (Donostia, Lekeitio
y Zarautz) con programas bien diferenciados, contribuye a ampliar
una oferta extensa de por sí, que además de resultar
atractiva para los aficionados acerca esta modalidad de las Artes
Escénicas hasta aquellas personas menos interesadas por esta
especialidad.
El recorrido por los diferentes festivales comenzó con el
Bilboko Kalealdia, que en los tres primeros días de julio
acogió el programa La Gran Vía de los Artistas, y
convirtió el centro de la capital vizcaína en una
zona de encuentro para magos, pintores, músicos, globoflexistas
y estatuas humanas, rodeados por el aroma de las flores. Esta primera
etapa de festivales concluyó con el colorista
pasacalles ofrecido por los londinenses Carnaval de Nitting Hill.
50.000 espectadores
La
segunda etapa del festival, del 8 al 10 de julio, permitió
a los viandantes del casco Viejo de la capital vizcaína disfrutar
con Las Siete Calles del Teatro, con un carácter mucho más
teatral y con la presencia de Kukubiltxo, con Mamutxak & co.,
Hortzmuga, con Matraka o los cubanos de El ciervo encantado con
Un elefante ocupa mucho espacio, además de un gran número
de trabajos unipersonales o de pequeño formato. Pero el espectáculo
estrella fue, sin lugar a dudas, Mortibus Orgiac que
clausuró este Kalealdia y que reunió a unas 2.500
personas. La exclusiva creación de los franceses Transe Express,
junto a compañías como Las Fellini, los miembros del
taller de teatro de la capital vizcaína. Alrededor de medio
centenar de personas pusieron en escena un pasacalles con abundante
pirotécnica en el que los ritmos del cabaret y las danzas
tradicionales que giraron en torno a una carroza real, precedieron
a la desaparición del rey en el cielo bilbaíno.
La cuarta edición de Bilboko Kalealdia resultó un
completo éxito al reunir, según los organizadores,
a unos 50.000 espectadores, 35.000 de ellos en torno a La Gran Vía
de los Artistas, y los restantes 15.000 en Las Siete Calles del
Teatro que se desarrolló en el Arenal, el Portal de Zamudio
y las plazas Nueva, Unamuno y Santiago.
Alternando tres fechas del mes de julio, 4, 11 y 19, el Festival
Internacional de Teatro de Calle de Barakaldo reunió a un
importante número de compañías y de aficionados
en La Plaza del verano en que se convirtió la Herriko Plaza.
Desde Los Karibes con Rumba del sur o Los Chimichurri, pasando por
Marco & Polo, los payasos Hazzard Clowns o los turcos Caddap
Halk Danslary, hasta el Matraka de Hortzmuga ofrecieron diferentes
formas de hacer teatro en la calle.
Complemento a la Feria
Una
de las compañías que estuvo presente en Barakaldo,
Unicornis con Mar i terrània, fue una de las que también
se presentó en el marco de la Feria de Teatro de Donostia
y ofreció por las calles una programación complementaria
de la que se mostraba en las salas. Desde el espectáculo
de danza Mirando al cielo de Producciones Imperdibles, al extravagante
espectáculo de los australianos The Happy Sideshow pasando
por creaciones como El murmullo del temor de Simulacro o el trabajo
presentado por los suizos ELXT90, que recreaba un mundo de sueños,
fantasía y ciencia ficción.
El segundo fin de semana de julio hizo coincidir los festivales
de Lekeitio y Zarautz, dos eventos que por celebrarse en zonas de
marcado carácter turístico son puntos de encuentro
para aficionados a las Artes Escénicas y transeúntes
que, por un momento, optan por disfrutar del espectáculo.
Mirando al mar
La localidad vizcaína se convirtió en un gran escenario
para celebrar la décimo cuarta edición de un evento
que alternó la presentación de producciones vascas
e internacionales que reunieron a unas 25.000 personas, según
los organizadores. Según asegura su director, Imanol Agirre,
este ha sido el año más exitoso de la historia
del festival y además hemos tenido más gente que nunca.
Una buena muestra de que el buen tiempo y el buen teatro son grandes
amigos.
El Correfoc de los Diables de Xáldiga, que reunió
a unos 6.000 espectadores bailando bajo el fuego, o el pasacalles
Foc del Mar de los castellonenses Xarxa con la pirotécnia
y las referencias a la obra artística de Miró, fueron
dos de las creaciones que tuvieron mejor acogida. Otras actuaciones,
como la del contorsionista, funambulista y malabarista Barto o la
presencia de los vizcaínos Kukubiltxo con Mamutxak &
co. y Hortzmuga con Matraka; la kalejira torera de La Industrial
Teatrera con Oooleee!, Pikor y Zanguango con la nueva producción
de Al fondo a la derecha, Trapu zaharra con Elvis joan hadi o el
espectáculo infantil O circo das máscaras de los gallegos
Os Quinquillans se alternaron en una programación concentrada
en tres días y elaborada para llegar a todos los públicos.
Aunque reducido en su duración a dos días, 11 y 12
de julio, el Festival Kalerki de Zarautz consiguió reunir
a cientos de espectadores, en torno a la media docena de espectáculos
programados.
Pasacalles de percusión
Desde que los integrantes del grupo cultural Alproja dieron con
Pregoia el pistoletazo de salida al festival, las calles de la localidad
guipuzcoana se convirtieron en un gran escenario para disfrutar
con las más variadas creaciones. Sin duda, los franceses
de Transe Express que en esta ocasión representaron su estruendoso
Mobil Home, primero como una peculiar tamborrada en el paseo de
la playa y que terminó sobre las cabezas de los cientos de
personas congregadas en la Plaza Munoa, fueron los que más
expectación levantaron.
Además de Kukubiltxo y Barto, que tampoco podían faltar
en este festival, lAvalot y Al Víctor con su Drakoi,
Bederen bat y la versión de calle de Titibiliti o Maimur
con su Xaribari que evoca un pasacalles medieval con sus músicos
y equilibristas, completaron la décima edición de
este exitoso programa callejero.
Tras haber degustado unas buenas raciones de Teatro de Calle, los
aficionados tendrán la oportunidad de disfrutar de nuevos
bocados y sabores en las fiestas que durante todo el mes de agosto
se celebrarán en Gasteiz, Donostia y Bilbao, así como
en infinidad de localidades y que incluirán producciones
y espectáculos para todos los gustos y todas las edades.
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