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escenium
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entrevista
a Jon Sánchez
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Las
administraciones, en el campo de las Artes Escénicas, necesitan
un discurso sólido
Jon
Sánchez, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Bilbao,
llegó a la política desde las áreas de juventud
y tiempo libre. Durante una legislatura realizó la función
de director de Educación, Cultura y Juventud en el Ayuntamiento
de Barakaldo para pasar, en el anterior mandato, a ser Asesor del
Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia,
cargo desde el que participó en la gestación del Foro
Internacional de las Artes Escénicas - escenium. Abrimos
un paréntesis en su calendario, y conversamos con él
sobre el proyecto y su incidencia en la ciudad, realizando un análisis
de la situación actual y de los retos que maneja desde su
posición de responsable cultural municipal.
¿Cómo
se decidió entrar a formar parte de escenium con Bilbao?
J. S.: Yo todo el proceso lo viví desde una de las
otras partes implicadas, la Diputación de Bizkaia. Tras tener
noticia de las intenciones de la Red de Teatros a través
del responsable del Serantes Kultur Aretoa, Carlos Morán,
se llevaron a cabo algunas reuniones en las que rápidamente
se vio una clara voluntad tanto por parte de las instituciones como
de la Red por que escenium se realizase en Bilbao.
¿Qué pasos se han seguido para ello?
J. S.: Siguiendo las orientaciones y el liderazgo que desde
la propia Red se planteaba y puestas las tres patas institucionales,
comenzamos por ver cómo se podía realizar toda la
coordinación de la secretaría técnica para
lo que contactamos con una empresa de gestión y comunicación
de este país. A partir de ahí todo ha sido tirar para
adelante con los dos grupos de trabajo, que son el institucional
y el técnico. Actualmente, estamos a la espera de volver
a reunirnos para ver la foto real del asunto, teniendo en cuenta
que hay nuevos responsables políticos, en Diputación,
Ricardo Bilbao, quien ya ha estado en el proyecto desde otro espacio
y yo desde el Ayuntamiento de Bilbao.
¿Qué utilidad esperan que pueda tener este foro
para Bilbao, Bizkaia, Euskal Herria y el Estado español?
J. S.: Creo que, desde los diferentes formatos que tiene
el foro, primeramente es una oportunidad de oro y un valor para
Bilbao y para Euskadi convertirse en espacio de encuentro de todas
las personas que trabajan en las artes escénicas. A partir
de ahí, en lo que atañe al espacio reflexivo, opino
que nos va a ayudar a ponernos las pilas a nivel de país.
Las administraciones, en el campo de las artes escénicas,
necesitan un discurso sólido y creo que esto se une al trabajo
que acertadamente, por lo menos en el diseño, se está
realizando en el Plan Vasco de la Cultura, que cuenta con el liderazgo
del Gobierno Vasco. Yo siempre he dicho que en este país
somos de la cultura del hacer, como hemos escrito poco de lo que
hacemos, a la hora de utilizar referencias siempre hemos recurrido
a la literatura de otros. El foro nos va a dar un plus a Bilbao
y a este país, pero también tiene que ser un revulsivo
para el sector y la administración, un empuje a que cada
uno vaya definiéndose en cada papel y en cada responsabilidad
qué es lo que podemos ir haciendo junto al sector.
Está en marcha un foro y el Plan de la Cultura. ¿Trabajan
con la intención de encontrar pistas para consolidar las
posturas?
J. S.: Yo veo claro que a la administración lo mínimo
que se nos puede pedir es que lo intentemos y que lo hagamos con
un sistema racional y de reflexión participada. Aprovechando
que en noviembre sucederá escenium y teniendo en cuenta que
para entonces se prevé que el Plan tenga un discurso sólido
en sus 19 espacios temáticos, creo que nos puede ir dando
luces sobre lo que las administraciones tengamos que aportar aquí.
Desde su experiencia como gestor cultural, ¿cuál
de los modelos de gestión de los dos grandes teatros de Bilbao
le parece el más adecuado?
J. S.: Creo que son diferentes. No es lo mismo ser director-gerente
del Euskalduna, con la variedad de espacios y formatos que ofrece,
que serlo del Arriaga, que en ese sentido tiene menos posibilidades.
Mi intención es, para mediados del año que viene,
tener una definición clarísima de lo que queremos
que sea el Arriaga, porque de la época en que estuvo a la
cabeza Luis Iturri, donde lo que se programaba, sumado a la personalidad
del propio director y a la falta de un espacio que le hiciese sombra
como el Euskalduna, de ese glamour con una gestión débil,
hemos pasado al otro lado. Ahora tenemos un control más férreo
de la gestión, pero tenemos que definir nuestra seña
de identidad.
¿Hay crisis en ese sentido?
J. S.: Sí, pero entendiéndola como una semicrisis
de identidad en fase de crecimiento. Quiero decir con esto que estamos
en un momento perfecto ya que en poco tiempo tendremos el Teatro
Campos Elíseos y también estarán definidos
cuáles van a ser los diferentes espacios de oferta, tanto
pública como privada, de la ciudad. Eso supone que tenemos
que decidir qué queremos que sea el Arriaga, teniendo en
cuenta el déficit de ese glamour que algunos demandan y también
que no ha de ser un agujero para los ciudadanos de Bilbao. Hay que
buscar un equilibrio entre ambas opciones.
¿Puede que eso pase por la creación de una compañía
propia?
J. S.: No lo sé. No lo tengo claro.
¿Y por producciones o coproducciones?
J. S.: Creo que sobre ello hay que reflexionar más.
En mi opinión hay que hacer muchas más UTEs Unión
Temporal de Empresas culturales con diversos equipamientos
del Estado español para buscar sinergias y alianzas para
que no vivamos en espacios aislados, cosa que no se da, pero pienso
que tanto el sector como la administración deben esforzarse
por crear esas UTEs culturales en todos los aspectos.
Teniendo en cuenta que las óperas de la ABAO y ciertas
campañas de danza tienen lugar en el Euskalduna, ¿qué
bolsa de público tiene que ir a buscar el Arriaga dentro
del mapa que está dibujando en su mente?
J. S.: Sigo manteniendo mis dudas. Creo que hay que ser tremendamente
prudente y escuchar mucho. A pesar de que como ciudadano tenía
mi visión, ahora, siendo uno de los responsables de definir
las señas de identidad del teatro para los próximos
veinte años no tengo en mi cabeza ningún diseño.
Creo que tiene que haber un equilibrio. Actualmente estamos en una
época nueva. Tendremos que ver si el teatro sigue necesitando
el perfil de director-gerente, tendremos que identificar cuál
es el papel que tiene que tener Andoni Olivares como director de
programación, miraremos si hace falta un director artístico
Cuando, hoy en día, habla un político o un gestor
de un teatro ¿por qué lo hace de porcentajes de ocupación
en vez de la calidad de los espectáculos y del valor cultural,
dando prioridad a un lenguaje neoliberal que, además, les
presiona?
J. S.: Para mí ahí hemos pasado un sarampión.
Antes, la cultura estaba considerada como un área exclusiva
y obsesionadamente de gasto, en la que éramos los intangibles
y nos creó un sentimiento de hermano pequeño y débil.
Ahora, y en Bilbao gracias al efecto Guggenheim, se ha sabido cuantificar,
dar sentido y demostrar que la cultura genera empleo y riqueza.
Sin embargo, todavía estamos en esa fase intermedia de saber
adecuarnos al lenguaje, porque en el inconsciente tenemos interiorizado
que somos débiles y que lo que ofertamos es intangible. Pero
ese es uno de nuestros puntos fuertes. También depende de
cada gestor y del lugar en que éste se encuentre más
cómodo pero, opino que tenemos que regresar a una situación
normal, de ésta transitoria en la que nos encontramos, y
volver a reivindicar lenguajes anteriores que no sean la cuantificación
fría y de rentabilidad económica. Aunque también
hay que hacerla.
¿Cuales son los pasos a seguir en ese sentido?
J. S.: Desde nuestro discurso, tenemos que ir creando estado
de opinión, tanto interno, dentro de la administración,
como en los ciudadanos. Aunque cada vez se ve mejor el valor añadido
de la cultura, tenemos que continuar con nuestro trabajo didáctico
y abrirnos a lenguajes que no sean exclusivos de las personas provenientes
de la cultura.
Desde ese punto de vista y teniendo en cuenta que en el Euskalduna
se llevan a cabo muchos congresos al cabo del año, ¿cómo
cree que puede llegar escenium a la ciudad de Bilbao?
J. S.: Del mismo modo que tengo claro que una de las debilidades
del Arriaga es su plan de comunicación, pienso que con escenium
puede ocurrir algo parecido. Sin embargo, no me preocupa tanto,
ya que la oferta en un porcentaje altísimo se dirige a un
sector tremendamente sensibilizado y con el que, en principio, creo
tenemos que hacer nuestro ejercicio de reflexión y de encuentro.
Desde este planteamiento, y habiendo creado esa UTE que citábamos
antes con los teatros de la zona, la parte de exhibición
cuenta con suficientes garantías gracias a sus estrategias
de comunicación.
¿Y de cara al exterior?
J. S.: Entiendo que esta primera edición mucho no
va a repercutir. Hay que ir paso a paso y, si en este primer encuentro
podemos afianzar reflexiones y compromisos entre las personas que
forman el sector de las artes escénicas, creo que en las
próximas ediciones podremos subir escalones. Si, en cambio,
nos obsesionamos por abordar más de lo que podemos, nos estaremos
engañando.
Entonces, ¿sería suficiente con que esta primera
edición sirviera para poner todos los problemas encima de
la mesa?
J. S.: Que ponga encima de la mesa los problemas, que nos
dé la oportunidad de encontrarnos, que sitúe a Bilbao
en el mapa de las artes escénicas
Son las pequeñas
semillas que van a ir asentando la huerta de cara a próximas
ediciones.
Formazio
artistiko eta Arte Eszenikoen hiriburu bilakatu nahi dugu Bilbao
Zeintzuk
dira hasi berri den agintaldirako Bilbaok dituen erronkak?
J. S.: Aurten hasi eta 2007. urterarte, Bilbaoren ibilbide
estrategikoak formazio artistikoaren eta Arte Eszenikoen hiriburu
bilakatzea du xede. Abiapuntu horretatik, espazio eta proposamen
ezberdinak daude mahai gainean, hala nola, Miribilla-Bilbao La Viejaren
berritze egitasmoan Arte Ederren zikloak hara eramatea edota arte
disziplina ezberdinetan dihardutenek laguntzea euren elkarte kulturalak
bertan izan ditzaten.
Arte Eszenikoen eskola ere bertan egitea aurreikusten da?
J. S.: Antzerki Baliabideen Gunea izango dena Santutxun egingo
da. Haurdunaldiaren amaieran dagoen egitasmoa da, idatzita eta koantifikatuta
baitago jada. Hurrengo sei hilabeteotan publiko egin eta agente
kultural, sozial eta ekonomikoekin batera hausnarketa egin ondoren,
martxan jartzea besterik ez zaigu faltako.
Campos Elíseos Antzokiaz zer aurreratu ahal diguzu?
J. S.: Agintaldi honetarako hartutako konpromezuen artean
agertzen dela eta egin beharrekoak betetzen saiatuko garela. Gauzak
dauden bezala ikusita, nire iritziz, datorren udaberrirako hitzartutako
eskaintza eta erabaki bat hartuta izango dugu.
Sociedad General de Autores y Editores-arekin emango da hitzarmena?
J. S.: Baliteke. Dauden aukera ezberdinen artean eurena dugu
serioenetarikoa. SGAErekin batera proiektu horretan sartzea indar
asko eman diezaguke.
Zer gertatu da Bilbaon ekimen pribatuarekin, La Fundición
izan ezik, ia desagertu baita?
J. S.: Ekimen pribatuak berak egin behar du lehen hausnarketa
hori. Nire ustez, komunikazio espazio iraunkorrak sortzeko ahaleginak
egin behar ditugu, nahiz eta hauek formalak eta instituzionalak
ez izan. Elkar ezagutzeko esfortzua beharrezkoa da eta, nire ardurapean
dagoen horretatik abiatuta, argiak behar dugu izan eta ditugun errekurtsoekiko
gure apustuak zeintzuk diren azaldu behar ditugu. Azken finean,
egitasmo guztiak momentu jakin batean diru kopuru bilakatzen dira
eta ezinezkoa bada, akabo. Nire esperientzia politikoan oinarrituz,
lehen baloratzen dena bakoitzaren borondatea eta disponibilitatea
da eta gero, presupuestoen arabera, ibilbide bat hautatzea.
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