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Cinco
quinquenios lustrando títeres
24
espectáculos, casi uno por año, unas 200 funciones
cada temporada y más de 200 marionetas construidas por ellos
mismos es el bagaje de los 25 años de andadura que acaba
de cumplir Bihar Txotxongilo Taldea. Esta compañía
que fue fundada por Felipe Garduño, tras una experiencia
de siete años como actor de espectáculos dirigidos
al público adulto, decidió dedicarse al teatro de
títeres por casualidad y de forma un tanto chirene
según reconoce el propio director y manipulador, que desde
el año 2000 cuenta con la participación en sus espectáculos
de Ainhoa Etxebarria. Los temas de la mitología vasca y de
la literatura universal son dos de las señas de identidad
de las producciones que nacen a la orilla de La Ría, en Sestao.
Joseba
Gorostiza
Observar
el mapa de Euskal Herria que luce en el local de Bihar y ver que
casi todos los pueblos tienen uno o varios puntos que indican que
el grupo ha actuado allí, es un motivo de orgullo para Felipe
Garduño, director y alma mater de esta compañía
de titiriteros radicada en Sestao. Cada año son más
de 200 las funciones que ofrece este grupo que centró sus
actividades en el teatro de marionetas por casualidad y de
una forma un tanto chirene. Garduño recuerda que llevábamos
unos siete años haciendo teatro de actor con espectáculos
para adultos hasta que nos llamaron para realizar una representación
en el barrio Uretamendi de Bilbao. Como los organizadores
querían hacer una función para niños, los integrantes
de Bihar solucionaron el malentendido improvisando una adaptación
de la obra para el público más menudo y en ese
momento decidimos que nos dedicaríamos a crear espectáculos
dirigidos a los más pequeños.
Tres en uno
Así nacieron en 1979 y 1980 sus primeros trabajos de títeres,
integrados en ambos casos por tres obras. El indio que Sanbikuetako
trajo de las Indias, Las flores y las mariposas y La jirafa y las
plantas eran los tres títulos que se representaban en el
primer espectáculo y El pulpo mecanógrafo, La cabeza
del dragón y El dragón de Aralar, en el segundo. A
partir de ahí se decantaron por espectáculos basados
en una sola obra, que el propio Garduño adaptaba de la mitología
vasca y de la literatura universal, temas que siguen siendo las
fuentes de inspiración de todas sus creaciones.
Ese es el caso de su última producción, Ibaitxu: La
lamia del hierro, que toma como punto de partida una leyenda popular
de la Margen Izquierda, a la que le han añadido aspectos
históricos como un desaparecido convento de la zona, así
como elementos que pretenden concienciar en torno a la conservación
del medio-ambiente. Garduño sostiene en este sentido que
las marionetas son un excelente recurso para educar en valores
interculturales, sociales,....
.
Más de 300 muñecos
Los 24 espectáculos producidos hasta el momento, de los que
una docena integran el repertorio actual de la compañía,
llevan aparejada la elaboración de todas y cada una de las
marionetas que protagonizan cada uno de los trabajos. En total,
son más de 300 los muñecos que han nacido
en estos cinco lustros en el taller de Bihar y para cuya elaboración
han utilizado los más variados materiales. Desde las talladas
en madera hasta las marionetas moldeadas en arcilla, pasando por
materiales como poliespán, látex, goma-espuma o fibra
de vidrio, los títeres que cobran vida en las manos de Garduño
y de Ainhoa Etxebarria han sido elaborados en exclusiva para cada
espectáculo.
En los primeros espectáculos que creamos utilizábamos
técnicas que podíamos dominar como el guante, la varilla
y las de eje que creíamos haber inventado nosotros mismos,
aunque luego nos dimos cuenta que ya existían con anterioridad,
según este director que en ocasiones representa espectáculos
a modo de bululú, en la actualidad han ampliado su repertorio
de técnicas con el bunraku, los títeres de mesa o
de hilo, incluida la complicada modalidad que se utiliza en algunos
países centroeuropeos. También la utilización
del idioma ha sufrido una notable variación y tres
de cada cuatro espectáculos que ofrecemos en estos momentos
se llevan a cabo en euskera.
Para conmemorar el aniversario, Bihar va a poner en escena un trabajo
adaptado del Pinocho. Las aventuras de un muñeco,
de Claudio Collodi, una decisión que han adoptado porque
todos los marionetistas deberían producir, al menos una vez,
un espectáculo de Pinocho. En esa nueva producción
que llegará a los escenarios al final de la próxima
primavera, Bihar compaginará el trabajo de títeres
y el de actores.
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