|
|
ntzerkia
|
te tro
|
Por
cierto, este año es bisiesto
Tenemos
una fecha más, el 29 de febrero, que además es domingo,
para poder relacionarnos con las Artes Escénicas. Estas fronteras
ambientales de los cambios de año ayudan a cerrar las cuentas,
cuadrar los números, hacer estadísticas y, mirando
desde lo hecho, presupuestar lo que hay que hacer.
Empezar un nuevo año es mirar hacia el horizonte, intentar
diseñar el calendario, presentir los estrenos que puedan
ser de mayor interés, aclarar algunos conceptos, emprender
nuevas acciones, concretar los objetivos y esperar que dentro de
un orden, todo transcurra con la dialéctica habitual. Esto
es una esperanza que no siempre se cumple. Existe una excesiva dependencia
contractual como cargo de confianza en la dirección
de espacios, festivales o ferias, como para que la estabilidad se
pueda conseguir. Las alternancias de los partidos en los gobiernos,
o los cambios en los propios partidos, acarrean un efecto dominó
que afecta a los profesionales que tienen responsabilidades. Y en
cadena afecta a todo el entramado productivo y creativo.
Así que esperemos que este año que es bisiesto, con
elecciones generales a la vista, sea corto en las decepciones y
largo en la racionalización. Que en el peor de los casos
nos quedemos como estamos, pero en nuestro ámbito informativo
debemos señalar una sentida baja. El programa de ETB Hau
komeria - Desde el gallinero, dedicado a las Artes Escénicas
ha desaparecido definitivamente de la parrilla. Nacimos casi a la
par y ahora nos quedamos un poco más solos. Ponemos nuestras
barbas a remojar.
El año comienza con los estrenos de Traspasos, Agerre Teatroa,
Pikor y Pakidermo. La capacidad productiva en Euskadi parece no
tener sequía creadora ni financiera. Es un dato de optimismo
que siempre debemos relativizar al encontrarnos con la relación
entre producciones y actuaciones, del número de representaciones
que se hacen de cada producción, una cifra que, en términos
generales, va decreciendo.
La danza no pierde en este principio de año el compás,
como tampoco los estrenos de espectáculos líricos,
o el encuentro con el audiovisual que tiene lugar cada año
en Biarritz, alrededor del FIPA.
Pero si alguien tiene un comienzo de año espectacular es
Ramón Barea. Este mes estrena su segundo largometraje como
director, El coche de pedales, y también estrenará,
casi el mismo día, Morir cuerdo y vivir loco, interpretando
a don Alonso Quijano en una versión del Quijote, de Fernando
Fernán Gómez que también la dirige en una coproducción
del Centro Dramático de Aragón y el Centro Dramático
Nacional.
Viajamos pronto este año, y nos iremos a Santiago de Chile
a ver el Festival a Mil, donde tiene lugar la 4ª Feria de las Artes
Escénicas Contemporáneas del Cono Sur, lo mismo que
en Burgos donde hay una cita con el teatro contemporáneo
de vanguardia.
Os contamos el Mercado Cultural de Salvador de Bahía, Experimenta
6, el nuevo montaje de Pep Bou, la realidad de la madrileña
Casa Encendida y, muy especialmente, los diez años de vida
del Zornotza Aretoa de Amorebieta, uno de los espacios que apoyó
la creación de esta revista. Las secciones habituales nos
certifican el pulso de este tránsito anual.
Carlos
Gil Zamora
|