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Feria,
Fiesta, Festival
Finalmente
fue fatal fabricar fascinaciones fuera de la Fiesta, la Feria o
el Festival. Fantástico fuero fraterno de fidelidades funambulistas.
Las efes nos pueblan. Agosto tiene en nuestro ámbito un aire
de Fiesta. Desde el primer chupinazo, las calles parecen un escenario
practicable, que se puebla de espacios para el encuentro con comediantes
o animaciones. Pero la Fiesta transforma el contenido de nuestras
salas de exhibición, y el correlato es automático:
si son fiestas, el teatro debe ser de risa. Ya no queda apenas territorio
para hacer confluir en el marasmo de la Fiesta, los toques de distinción
cultural. No en teatro. La música clásica, las nuevas
tendencias, incluso el jazz, si tiene su rincón en cada programa
festivo, tratada espacial y técnicamente con todo el mimo
que merece. El teatro, soltado en la Fiesta misma, se confunde con
la animación o con la espontaneidad de las cuadrillas. Además,
y esto es una impresión personal, se nota un cierto desfallecimiento
en las programaciones de calle de las grandes fiestas vascas. Quizás
sea motivo de una buena noticia: la extensa programación
continuada de los espectáculos de las Artes de Calle, pero
a estas alturas del año, muy poco nuevo o por descubrir se
queda en los despachos. De lo que no cabe duda es de que el resto
de programaciones son pura y duramente comerciales, cosa que celebramos
en cuanto tiene de satisfacción para un tipo de público
que su única asistencia al teatro es en estas temporadas,
a ser posible con muchos nombres conocidos de la televisión.
Olite mantiene el tino con su Festival de Teatro clásico,
ya en su quinta edición, proponiendo algunos de los montajes
recién estrenados en Mérida o Almagro de gran interés,
Araia vuelve con su ya clásico Festival de Teatro de Humor,
donde siempre se encuentran nuevas joyas en este amplio enunciado,
el de Humor, con el que se convoca también una programación
especial en las fiestas de Bilbao y en las de Gasteiz. Humor, pero
de cierta calidad.
La danza pasa muy desapercibida en las programaciones. Algunas danzas
tradicionales colocadas en las programaciones festivas, el estreno
de Cascanueces por el Ballet de Biarritz y la presencia del centro
Andaluz de Danza dentro de la programación de la Quincena
Musical donostiarra.
Este evento concita, como siempre una sólida programación
musical, que confluye con todo el pop de las fiestas, el folk de
Bidasoa y clásicas adornando marcos incomparables.
La feria de este mes, es la de castilla y león que se celebra
en Ciudad Rodrigo. Parece haberse reforzado en su estructura de
programación y propone una buena oferta de trabajos de denominación
de origen junto a compañías invitadas de otros puntos.
En la población catalana de Santa Susana se celebra el festival
Shakespeare, donde se estrenará la última producción
de Ur, una tempestad adaptada y dirigida por Helena Pimenta.
Traemos las crónicas de allá donde estuvimos en Julio,
que desgraciadamente nos falta la de la suspendida Feria de Donostia
que esperemos recupere fuerzas para poder ofrecer el próximo
año una edición definitoria. Entrevistamos a Mercedes
Sampietro, y nuestros colaboradores habituales siguen poniendo su
punto de vista sobre algunas realidades escénicas. Y todo
lo demás.
Carlos
Gil Zamora
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