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Representantes de los públicos
Tengo
que transmitir la grata sensación que me produjo conocer
en Manacor durante su Feria, a tres personas que se presentaron
como Público. Simple y llanamente, público.
Eran una pareja y su hijo de doce años y en una feliz idea,
la Feria de Manacor los había premiado con estancia y entradas
para todos los espectáculos durante la celebración
de la Fira. Este premio lo habían conseguido por el simple
hecho de votar para otorgar los premios que deciden los públicos
en la Fira de Tàrrega. Una buena idea.
Representantes de los públicos, encarnados en una pareja
barcelonesa con un hijo que se vieron todas las representaciones
y que opinaban con criterios y una generosidad inaudita entre los
profesionales. Una anécdota. Los padres decidieron una mañana
ir a conocer algunos parajes de la isla mallorquina. El hijo no
quería perderse ninguna de las obras. Y lloró por
la decisión paterna. ¿Un aficionado, un hombre de
teatro futuro? Quizás un ejemplo de público, alguien
que ame el teatro, que se emocione, que se deje llevar por las convenciones.
Su escuela ha sido el propio hogar. Para tomar nota.
Parece necesario dedicar más esfuerzos a contactar, escuchar,
atender a los públicos o a sus representantes. Propiciar
las asociaciones de espectadores, crear canales prácticos
de comunicación, incorporarlos a las decisiones de programación
y una serie de acciones que ya se llevan a término en otros
lugares donde existe una mayor tradición teatral inducida
desde las instituciones públicas y con la inexorable vitola
de excepcionalidad cultural que debe mantenerse y reforzarse porque
forma parte de un futuro mucho mejor estructurado y con la vista
puesta en la creación de nuevos públicos.
El Festival Internacional de Teatro de Santurtzi cumple 25 años.
Le dedicamos un suplemento sobre la presente edición y publicaremos
un libro para mirar esos veinticinco años de teatro vasco.
Un teatro que tiene en Azpeitia su encuentro con el teatro en euskera,
lo mismo que las dos citas titiriteras, la de Bilbao y la de Tolosa
que conforman conjuntamente una magnífica mirada global al
mundo del títere. Varios estrenos, algunos muy significativos
como ¡Ay Manolo! de Teresa Calo que fue Premio Serantes del
año pasado, o la versión de Garbi Losada de Como agua
para chocolate.
La danza tiene su mejor escaparate en el Dantzaldia bilbaino. El
Festival de Jazz Blues de Elorrio y un buen número de obras
líricas y recitales clásicos fundamentan la oferta
musical.
Este mes se celebra en París el Festival Quijote con el que
tantas vinculaciones mantenemos. También la cita en Alicante
con los autores contemporáneos españoles, lo mismo
que el Salón Internacional del Libro Teatral de Madrid, lugar
para descubrir las novedades editoriales, entre ellas, Teatro de
calle. 20 años aprendiendo un repaso realizado desde dentro
a la trayectoria de Xarxa Teatre que hemos editado conjuntamente.
Llegan las crónicas de las ferias y festivales de Huesca,
Manacor, Baiona, Manizales y Zaragoza, de las Jornadas de Murcia,
de los cuarenta años del Odin y de la celebración
del seminario ISTA en Sevilla. También entrevistamos a Sergi
Belbel, dramaturgo y director esencial en los últimos años
del teatro catalán.
Carlos
Gil Zamora
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