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Abierta
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A las cinco de la tarde
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Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías.
Autor: Federico García Lorca. Música:
Maurice Ohana. Intérpretes: Beatriz Prior, Carmen
Torres, Elena Redondo, Esperanza Torrejón, Jorge Ruiz,
Juan Carlos Fernández, Rafael Campos, Juan Carrascoso,
Juan Ignacio Pérez, Rosario Amador, Javier Prieto. Vestuario:
Carmen de Giles. Dirección Musical: Pablo Heras.
Asesoramiento artístico: Salvador Távora.
Espacio escénico y dirección: Concha Távora.
Producción: Centro Andaluz de Teatro. Fecha:
30 de Julio. Hora: 22.30. Lugar: Castillo de Niebla |
La
muerte de Sánchez Mejías en una mirada mediterránea
Todos los aromas del oratorio y el desgarro lorquiano
Dentro
del Programa Lorca en Fuentevaqueros el Centro Andaluz
de Teatro presentará dentro del XXI Festival de Teatro y
Danza Castillo de Niebla, el estreno de Llanto por la muerte de
Ignacio Sánchez Mejías, uno de los más cantados
poemas de Federico García Lorca, en un espectáculo
basado en el oratorio para orquesta de Maurice Ohana, con dramaturgia,
espacio escénico y dirección de Concha Távora
y el asesoramiento especial de Salvador Távora.
Buscando en las bases del teatro mediterráneo, conjuga la
música con la interpretación actoral, la palabra poética,
la música del verso, el mundo del poema, ese lugar de iluminaciones
que es el verso de Federico atendiendo a lo que dice Pedro Salinas:
hasta la más enredada poesía suelta enigmas.
A ritmo taurino
Quizás sea el Llanto el poema más completo
de Lorca. Representa la plena integración de todos los elementos
del universo, la síntesis de todos sus sucesivos registros
estilísticos. El orbe andaluz ha pasado por el tamiz del
mundo neoyorkino; de ahí esa cosmicidad del poema que se
apropia del ritual taurino, la comunión con el mundo de los
muertos, la meditación sobre el destino del hombre y el canto
de aquel o aquellos que saben situarse en un nivel superior de actividad
vital.
Y la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, el torero dramaturgo,
transfigurada en la visión ritual y mítica, que se
conjuga con la elegía y la celebración del héroe.
Abstracta y concreta a la vez se presenta la muerte: abstracta por
su poder universal; concreta por valerse del toro como instrumento.
La plaza es el mundo. La muerte representa el fin del tiempo, es
la nada y destruye al ser, expresado en sus máximas virtualidades
por la figura del héroe. Lo destruye de modo absoluto, mediante
la aniquilación física y el olvido. El poema es el
escenario de la lucha trágica del ser humano por apropiarse
del misterio del ser frente a la nada. Esta dialéctica se
proyecta sobre todo en el texto. A la perspectiva elegíaca
se añade una nota épica.
Llanto y canto
El poema llora la muerte del héroe, pero también lo
canta y lo hace en términos de epopeya, en clave de elegía
funeral. El poema es un ritual, una ceremonia sacrificial. Nunca
el agnosticismo del poeta se formuló con tanta claridad.
Nunca se exaltaron tanto los valores del vivir humano. Es un canto
del acontecimiento trágico que nos zarandea la conciencia;
es crudo, directo, violento, pero no es macabro. No deja nunca indiferente.
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