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Abierta
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El parto de Yerma
| Obra:Yerma
Mater. Autor: Salvador Távora. Intérpretes:
Lalo Tejada, Eva Rubio, Marco Vargas, Manolo Vera, Ana Real,
Carolina Morales, Bárbara Domínguez, Juan Romero,
Manolo Berraquero, Miguel Aragón, José del Valle,
David Rial, Fernando Merino. Iluminación: Jef
Dubois. Sonido: Toni Gutiérrez. Vestuario:
Carmen de Giles. Dirección: Salvador Távora.
Producción: La Cuadra de Sevilla. Fecha:
4 Julio. Hora: 21,30. Lugar: Teatro Coliseo-
Palma del Río. |
Távora
lleva a su imaginario la Yerma de García Lorca
Fusión de flamenco y música de Berlioz
No
es la primera vez que Salvador Távora con La Cuadra de Sevilla
se acerca al mundo lorquiano. Ya lo hizo con Bodas de sangre que
se tituló Nanas de espinas y que se basaba en un personaje
circunstancial en el texto de Federico, el niño al que en
el primer acto le canta su madre una preciosa nana.
En esta ocasión el trabajo dramatúrgico parte de nuevo
de un impulso creativo o una locura escénica, con respeto
a Lorca, pero recomponiendo su dramaturgia convencional, para apartarlo
de lo que Távora llama gramáticos textos,
a los que intenta liberar en busca del espectáculo total,
donde las emociones impregnen todo cuanto sucede como en las tragedias
griegas.
En Yerma, Mater el dolor es más que escénico: es un
grito por una mujer frustrada por no ser madre de un hijo que quiso
y no tuvo por razones religiosas y sociales de la época.
De Lorca toma lo esencial de su drama a través de sus fundamentos
y mínimos personajes; y viéndola llorar y reír
entre la estremecedora grandeza musical del Réquiem de Héctor
Berlioz, a Yerma la he puesto a parir una hija que ella y nosotros
vamos a llamar, reivindicando para la vida y la creación,
con un nombre: Libertad.
Estructurado el espectáculo en once escenas, la escenografía,
la geometría coreográfica, el diseño mecánico,
la concepción, la línea melódica y algunos
de los textos son creación de Salvador Távora a partir
de la obra de Lorca.
Salvador
Távora. Fiel a sus principios. Controvertido. En
ocasiones ninguneado por los más pesebristas. Admirado,
premiado, reverenciado por todos los rincones del mundo, la
aportación de este sevillano a la dramaturgia universal
es de primera magnitud. Su búsqueda puede parecer en
ocasiones demasiado efectista, pero si se le trata de cerca,
aparece un hombre sensible, trabajador infatigable, que se ha
construido su biografía artística a base de talento
y esfuerzo. He tenido la suerte de soñar durante más
de un año con él, y pusimos en pie una Pasionaria
que molestó a casi todos. Y se hizo gracias a su inmensa
generosidad, a su compromiso histórico, real, no impostado.
Más que un amigo, un cómplice, con el que discrepar
es amar. Carlos Gil |
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