|
|
Castilla y León Día a Día
|
Pasiones Vivientes de la Semana Santa
La vida y muerte de Jesús en escenarios naturales
Cada año los lugareños se convierten en actores exporádicos para representar con pasión la historia de Jesús de Nazaret
La Semana Santa se convierte en una especial cita para disfrutar de representaciones y pasiones vivientes, que a través de los años, se han hecho con un público acostumbrado a aprovechar estas fechas para conocer diferentes rincones de Castilla y León. En esta época muchos municipios se esfuerzan por aportar novedades y ofrecer en cada representación nuevas escenas que relaten los últimos momentos de Jesús antes de ser llevado a la Cruz. En este sentido y ante la expectativa de los que se acercan para observar esta particular puesta en escena las representaciones se convierten en una tradición que incluso pasa de generación en generación procurando mejorar cada año la calidad del espectáculo. De tal manera que los responsables se encargan de conseguir mayor calidad en las grabaciones, cuidando más los efectos de luz, imagen y sonido. Durante semanas Castilla y León se convierte en un escenario donde interpretar diferentes escenas de la historia de Jesús de Nazaret.
La Pascua
En el caso de Lerma el espectáculo comienza el Jueves Santo alrededor de las 21.00 ante la fachada del Convento de Santo Domingo, punto de partida de la representación viviente de La Pasión, en la que colaboran más de 200 vecinos que participan en el desarrollo de esta iniciativa que atrae cada año a multitud de espectadores. Esta representación comienza cuando los vecinos salen a recibir a Jesús portando palmas y ramas de olivo, laurel y encina. No sólo participan los adultos puesto que los niños también colaboran llevando laureles previamente adornados.
A la calle
La Pasión Viviente de Lerma es un referente en cuanto a las Procesiones Vivientes en la Comunidad de Castilla y León y tras la representación de la Última Cena en la Plaza de Sto. Domingo a las 21.00 se da paso a la Oración en el Huerto de los Olivos en la Plaza de Sta. Clara. Seguidamente el Juicio de Caifás y Pilatos y los Azotes y condenación en el Palacio Ducal.
Con la Cruz a cuestas comienza la procesión por varias calles del Conjunto Histórico Artístico del S. XVII. Al paso salen al encuentro la Madre, la Verónica y el Cirineo y se suceden las tres caídas, para finalizar con la Crucifixión, que destaca por su realismo y vistosidad. El domingo de resurrección se produce El Encuentro en la plaza de Nuestra Señora de La Piedad en donde las Mozas de la Virgen, tapadas con velo y ataviadas con traje regional, llevan en andas a la Dolorosa enlutada; mientras los Mozos del Cristo, portan en andas al Cristo Resucitado y al llegar uno frente al otro en la plaza, los dos grupos se paran y al ritmo del tambor castellano, representan la típica escena del encuentro.
También el Jueves Santo, la localidad de Zazuar, en la comarca de la Ribera del Duero, cuenta con un centenar de ocasionales actores que representan otro de los más concurridos Vía Crucis vivientes de Burgos. Será su décima representación y destaca porque, además de por calles y plazas, se desarrolla en bodegas y rincones naturales de la población,
Otras de las poblaciones burgalesas que organiza una Pasión viviente es Extramiana, que revive el camino por el que tuvo que pasar Jesucristo, de manera que uno de los vecinos recrea el personaje principal con la Cruz a cuestas, durante un largo camino, mientras los soldados romanos le increpan y azotan, de forma que en muchas ocasiones el portador de la Cruz cae al suelo, aportando más dramatismo a las escenas que recorren las calles.
Varias Generaciones
Bañada por el río Arlanza Covarrubias se ha convertido tras 30 años de trabajo y tradición en un escenario reconocido entre los espacios con este tipo de representaciones. Fue sobre el año 1973 cuando el entonces párroco de Covarrubias propuso a sus feligreses la representación de un Vía Crucis viviente. Cada año, el día de Viernes Santo, escenifica la Pasión de Jesucristo con un Viacrucis viviente, trágico y realista. Una multitudinaria procesión recorre las calles hasta alcanzar el paso de la crucifixión que se escenifica en pleno campo iluminado con varias hogueras. Mientras tanto se leen textos de la Pasión aportando más tensión y sentimiento a lo que ve el público. Termina la representación con el canto de la Salve popular dentro de la Colegiata de Covarrubias.
Destaca de la Semana Santa de León la procesión de "El Santo Cristo de las Injurias", antecedente de la crucifixión, que convierte a la ciudad en el escenario de la representación de los antiguos actos de la Pasión. Esta procesión viene precedida por el Oficio de las Tinieblas, en la iglesia de Santa Marina la Real, con Miserere organizado por la cofradía del Santo Cristo del Desenclavo, que anima con los estrépitos de matracas y carracas.
Rincones naturales
Además del esfuerzo que supone el trabajo durante semanas de sus participantes, otro de los valores de las pasiones vivientes es el propio contexto ya que se escogen los espacios más hermosos y adecuados para conformar la puesta en escena. En Alcoba de la Torre una treintena de personas escenifican dramáticamente, durante más de una hora, La Carrera o Pasión de Cristo desde la Oración en el Huerto hasta el Descendimiento de la Cruz, recorriendo las calles y entornos del pueblo y del castillo. Es la más importante escenificación soriana, sin embargo no es la única de esta provincia puesto que también se realizan representaciones en Langa de Duero, Retortillo de Soria y el «ahorcamiento de Judas» en Suellacabras.
En Serón de Nágima, también en Soria, hay una decena de personajes de la Pasión que son representados por los habitantes de la villa, entre ellos Jesús con la cruz a cuestas. Se celebra la Cruz de Mayo, una pasión viviente en la que participan coraceros, nazarenos y ángeles, además de las figuras, también vivientes de Caín, Abel y Abraham.
Por otro lado en la localidad palentina de Grijota, el Jueves Santo se ve amenizado por actores y actrices aficionados y cuenta con uno de los pasos más grandes de Castilla y León, el de La Oración del Huerto. Alrededor de 600 personas respaldan la Pasión viviente de Grijota, que se celebra junto a una ermita románica y en la que se representa la agonía que sufrió Cristo en la cruz.
Interés turístico
Salamanca, cuya Semana Santa está declarada de interés turístico internacional también cuenta entre sus localidades con vía crucis vivientes. En la década de los años 80 algunas localidades salmantinas iniciaron la recuperación de estas dramatizaciones de sello popular. Son Pasiones vivientes que han adquirido fama por el realismo que lleva consigo la interpretación de los personajes. Apoyándose en los desfiles procesionales, en la noche del Martes Santo el público de Ciudad Rodrigo tiene oportunidad de escuchar algunos fragmentos de la Pasión. Un drama en el que la plaza de Herrasti, la muralla, la catedral y el pórtico del Perdón sirven de escenario para las diferentes escenas elegidas para su representación, fragmentos que también son representados en otros pueblos como Villavieja de Yeltes y Aldea del Obispo..
En La Alberca toman parte más de cincuenta actores del pueblo para contar el día del Jueves Santo diferentes momentos de la vida de Jesús, hasta llegar a la escena en que resucita al tercer día después de su muerte.
En Serradilla del Arroyo los protagonistas de pasajes como La Última Cena, la Oración en el Huerto, El Prendimiento de Jesús, la Crucifixión y el Entierro de Cristo, son los vecinos que año tras año se meten en los papeles de los personajes para encarnar la dramática historia que también aparecen inmortalizados en los pasos de las procesiones. Antes de terminar con el rezo del Vía Crucis la representación se hace por las calles del pueblo durante unas tres horas para acabar en el acto de enterramiento en el Teso Santo, a las afueras de la villa.
Banda sonora
Estas fiestas se rodean de toda clase de espectáculos y en el caso de Zamora, su Semana Santa ha sido declarada de Interés Turístico Internacional. Cantos corales y gregorianos, marchas fúnebres y toques de viático conforman una ‘banda sonora’ compuesta para impactar a los visitantes.
En la provincia de Zamora los vecinos de la localidad de Ayoó recrean con emoción y sentimiento las escenas más representativas de la Pasión de Cristo recorriendo las calles de la Iglesia y la Cruz de La Verónica y es en la ladera rocosa de las estribaciones de la sierra de Carpurias donde tiene lugar la crucifixión escenificada. En el templo parroquial de San Salvador los vecinos representan las primeras escenas, el lavatorio de pies, donde el Maestro lava los pies de sus discípulo en los peldaños del presbiterio. El Vía Crucis en oración, por su parte, suele estar acompañado por las voces del coro parroquial, que siguen el camino durante las catorce estaciones que recorre el crucificado junto con personajes como Pilatos, el Cirineo, las tres Marías, Verónica, Judas, un ahorcado y la guardia pretoriana, todos ellos interpretados por un grupo de vecinos.
Todas estas representaciones constituyen un valor dentro de la riqueza que pueden aportar estas localidades que demuestran una inquietud y capacidad para contar y organizarse. Estas tradiciones han contribuido a que se hayan declarado como fiestas de interés internacional la semana santa de León, Salamanca o Zamora, entre otras.
Elena Gómez Montoya |