De vuelta de Gijón tras asistir a FETEN, Feria Europea de Teatro para Niños y Niñas, una de las citas obligadas del calendario ferial, confirmamos que continúa en una etapa ascendente aunque quizás empieza a tomar unas dimensiones algo desproporcionadas por lo que, tal vez, se necesario reflexionar sobre algunos aspectos.
Es innegable su poder de convocatoria, este año se han contabilizado cerca de 430 profesionales inscritos, y ante la masiva asistencia, no nos queda más que felicitar a la organización por su eficacia problemas como las entradas a los espacios. Se han hecho notar algunos cambios referente a la adecuación de algunos espacios y horarios, decisiones acertadas que han ayudado a mejorar la visibilidad de la programación con nada menos que 58 espectáculos en cartel, que vienen a ser una media de nueve o diez obras distintas diarias, además de las numerosas presentaciones, exposiciones, y otra serie de actividades paralelas que han tenido lugar. Cada cual se prepara su calendario y selecciona las propuestas día a día, asistir a todo resulta casi imposible.
Esta etapa ascendente o abundante también es reflejo del crecimiento de la oferta de teatro y danza sobre todo para públicos infantiles y en menor medida para juveniles en los últimos años, una oferta variada tal y como ha sido la programación de esta decimoséptima edición. Y si la diversidad va acompañada de un equilibrio y un buen nivel en términos generales en los trabajos mostrados, es la mejor recompensa para todos los presentes. Se han vislumbrado nuevas miradas, proyectos que tratan temas de máxima actualidad. La compañía vasca Marie de John con ¿Por qué lloras Marie? ha sido una de ellas, habiendo creado controversia entre el público debido a la contundencia que algunos han visto en varias escenas. Desde la distancia que permite el humor con una estética que se asemeja a lo cómico, Jokin Oregi, director y autor de la obra, ha acercado un trabajo con una fuerte carga emocional en el que se va desvelando, con inteligencia, una historia que guarda una reflexión sobre el maltrato, la frustración y los miedos. Combinando el teatro gestual y la manipulación de títeres, la acción se sitúa en una guardería algo singular regentada por un viejo, que bien podríamos pensar que es un antiguo militar, y una cándida cuidadora, interpretados ambos personajes con maestría por Javier Renovales y Ana Meabe.
LaEnanaNaranja mostró en primicia su trabajo de títeres Inmundo; doblador de barrotes, en una función que se dejó entrever en ocasiones la falta de ritmo debido a que se alargaban demasiado algunas partes de la historia, y el complicado aparataje escenográfico en los momento de cambio de escena contribuía en ese desajuste. Sin embargo nos encontramos ante una apuesta arriesgada y valiente en el continente y contenido, que hace protagonistas a los perdedores y marginados, toda una declaración de intenciones.
En las antípodas de esta última en cuanto a estética se refiere se encuentra La arena y el agua nuevo proyecto de compañía argentina La galera encantada, obra alrededor de la cual se había creado gran expectación y que en absoluto defraudó. Emocionante alegato por la superación de los miedos y situaciones de cambio, planteadas con humor y cariño, destacando la belleza del texto, más aún en boca de sus excelentes intérpretes que no dejó inmune ni al más duro de la sala. Un ejemplo de buen teatro que no conoce ni edad ni fronteras.
Si hace años FETEN hizo una apuesta por incluir trabajos para niños y niñas de 0 a 3 años actualmente ocupan en la programación un espacio propio. Patim, Patam, Patom de Pai invitan a los más pequeños no sólo a ser espectadores sino partícipes de una aventura lúdica, que se desarrolla en varios espacios, guiados por sus tres actrices que ante todo saben arropar a los niños y hacer que disfruten del momento. Lulo y Nacho Vilar Producciones presentaron Juanito. Historias del Sol y la Luna un relato sencillo donde muchos de los niños se verán identificados con su protagonista, quien acude por primera vez a la escuela y vive la sensación de ser abandonado hasta que descubre que puede ser un lugar de diversión y aprendizaje. LaSal Teatro prueba suerte con el público de la primera infancia en Lalú, un espacio mágico que con más o menos aciertos en el transcurso de la pieza consigue trasladar al público a ese lugar desconocido, imaginario y sensitivo.
Son parte de la memoria colectiva de todos las imágenes placenteras de los paseos por la playa, el momento de recopilar piedras. Momentos que a uno le vienen a la mente al ver Piedra piedra, trabajo unipersonal interpretado por Tiam Gombau (Teatre de l´Home Dibuixat) para la que ha contado con la sensibilidad de las directrices de Rosa Díaz. Un trabajo plástico de gran carga poética en el que se consigue una atmósfera única que guarda en su interior una historia en la que se habla del rechazo y los prejuicios que surgen ante lo desconocido.
Y en este juego de recrear ambientes, otra de las propuestas que consigue con creces este propósito es Le Lutin Teatro de imágenes con Poisson Pêcheur(Pez pescador). Sumergen al espectador en el mundo de la pesca y del mar, y es que desde el momento en que se entra en la sala donde actúan, el olor a pescado impregna el ambiente. Un aroma de mar real como las sensaciones que transmite su única intérprete en escena, enfrentándose a una tormenta o mostrando la cotidianeidad del desvencijado y maltrecho barco que regenta.
Tras dos años La Canica vuelve a Gijón con su nueva obra de títeres, basada en un cuento popular brasileño, Yaci y la muñeca de maíz una tierna historia en la que Marisol Rozo y Eva Soriano dejan nuevamente patente su buen hacer y elegancia en escena. Menchosa Teatro y Elfo Teatro unen sus fuerzas en La isla de los pájaros en la que cabe destacar su impecable puesta en escena y la música que constituye casi un hilo argumental paralelo.
Han sido varias las obras que han contado con música en directo como Buenas noches de la compañía gallega Berrobambán o la adaptación del clásico de los Hermanos Grim ‘Los músicos de Bremen’, aunque esta vez de Brenes, de manos de Buho & Maravillas con un impactante y enérgico espectáculo de títeres a ritmo flamenco. Por su parte, Belén Otxotorena y Inma Gurrea miembros de Pasadas las 4 optan por una singular combinación musical de acordeón, trombón de varas, batería y xilófono para Cuentos de un ciempiés, unos van de canto y otros del revés, espectáculo ágil, divertido y con muchas posibilidades.
Dirigida para niños a partir de 8 años Rayuela Producciones en Planeta Darwin proponen una multimediática, compleja y cuidada propuesta de carácter didáctico en la línea de sus anteriores creaciones A partir de la figura de Darwin, adentran al espectador en una pequeña aventura que hace viajar al público del presente al pasado y al futuro sin levantarse de la silla a través de la cual hablan de temas actuales como el cambio climático.
Irune Laruzea