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VI FIACyL
Festival Internacional de las Artes de Castilla y León
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Un festival que involucra al ciudadano
Del 30 de mayo al 14 de junio tendrá lugar la cuarta edición del Festival Internacional de las Artes de Castilla y León, FIACyL, un certamen organizado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León y que está ligado a la actualidad y la originalidad que aúna teatro, danza, música, performances y arte urbano en sus diferentes programas. Guy Martini, su director artístico, nos desvela las claves de esta cita que junto a los creadores emergentes, parte con una mano que es un poquer de ases: Peter Brook, Jérôme Savary, Frank Castorf y Robert Lepage.
Para Martini, es comprensible que ante todo cambio político se genere un periodo de análisis de las acciones y de toma de decisiones, tras el cual se encuentra gestionando en las mismas condiciones que años anteriores, aunque reconoce que se da una “continuidad evolutiva” por cuanto a que hay novedades en el concepto, en la construcción del festival y sus orientaciones, no así estructurales. “Es evidente que un Festival como este no se puede repetir. Cada año tiene que ir más allá y explorar nuevos espacios creativos e intelectuales, al tiempo que atender las soluciones técnicas que exigen una supervisión constante”. La primera novedad llega ya en el lema del festival, que pasa de ser ‘Nuevas miradas, nuevos territorios’ a ‘Interactuar’. “En el planteamiento de un festival como este, con grandes creaciones internacionales, ligado a lo más actual, con relaciones con los más grandes festivales mundiales, existe un riesgo de encarcelarse en una forma de ghetto cultural y dar una visión de la cultura y de la creación un tanto aislada. Ésa era nuestra preocupación. Esto, unido a que también queríamos evitar el consumo de espectáculos de forma pasiva como ocurre con la televisión, ha hecho que optemos por la participación del espectador, ya que queríamos que el festival adquiriese una nueva dimensión, una responsabilidad social que implique al ciudadano, y que se manifiesta especialmente en la programación de barrios donde tenemos una acumulación de espectáculos y de talleres conectado con la preocupación por el medio ambiente y las energías renovables. Interactuar es también cuestionarse cuál es nuestra relación con el Planeta, las consecuencias de nuestros actos”. Así mismo, este concepto de relacionar público-espectáculo se dará de forma intensa en la programación de sala, donde por ejemplo, Helena Waldmann presentará un espectáculo coproducido por FIACyL donde los espectadores son invitados a participar de su celebración, pudiendo decidir libremente si se une a la fiesta que se propone la compañía o prefiere continuar como simple observador, y también en la calle, donde la Compagnie OFF realizará un novedoso espectáculo que fusiona el espacio-cosmos con la humanidad y el arte.
Nuevo público
Todo ello viene dado por la observación del público, especialmente en la pasada edición, en la que encontraron que “aunque reducido” había un nuevo público compuesto por jóvenes que nunca habían acudido al teatro, lo cual les ha dado la confianza para dar pasos en esa línea. “Pienso, deseo, que eso se va a consolidar este año al igual que la presencia de directores de grandes festivales europeos, más críticos internacionales, incluso público de otras ciudades de España, gracias a que este año presentamos la que creo que es la mejor de las programaciones de nuestra historia”, sostiene el director, si bien se manifiesta consciente de que el crecimiento de un proyecto como éste responde a un proceso muy lento, ya que no olvida que festivales como el de Edimburgo o Avignon tienen sesenta años de historia, dos o tres generaciones de público. “Un festival crece, pero paulatinamente, lo que significa también con seguridad. No vamos a duplicar este año la cantidad de público, pero vamos a continuar una progresión positiva”. Esta visión optimista tiene su reflejo al ofrecer más de una función de ciertos espectáculos de aforo limitado.
Una segunda voluntad a la hora de conformar la programación ha consistido en reunir a jóvenes directores emergentes con los grandes nombres internacionales a fin de posibilitar un encuentro y proporcionar claves para comprender la evolución reciente del teatro y la danza contemporánea. Así, se presentan trabajos de artistas como Benjamín Verdonck, director belga que tras su paso por Salamanca acudirá a Avignon; o el maorí Lemi Ponifasio, quien en palabras de Martini es el pionero en trabajar los nuevos lenguajes en el Pacífico; o el brasileño Bruno Beltrão, que desde la danza urbana ha entrado con fuerza en el mundo de la danza contemporánea y estará en Salamanca con un espectáculo coproducido por el festival. Todos ellos compartirán cartel con varios de los creadores más emblemáticos, como Peter Brook, Frank Castorf, Jérôme Savary o Robert Lepage, juntos de forma excepcional. “Para el público y los profesionales, tenerles en Salamanca es un regalo y para nosotros, un honor impresionante”.
Además, Martini desvela que ha habido una tercera línea de acción, presentando nuevas visiones de textos clásicos, presentes en las obras de Lemi Ponifasio que realiza de forma personal ‘La Tempestad’ de Shakespeare, quien también está en el origen del trabajo de Brook junto a Meyerhold o Artaud, mientras que el Quijote protagoniza la propuesta de Savary. Sin olvidar tampoco la idea de multiculturalidad que se desprende del todo: “es una programación que refleja el encuentro de culturas, de diferencias, que comparten con nosotros su visión del mundo, desde un maorí que se pregunta cómo conservar sus raíces en la Nueva Zelanda de hoy, a ‘Porcelain Project’, que es el encuentro de la compañía belga Needcompany con la coreógrafa indonesia Grace Ellen Barkey, pasando por Accrorap, una compañía francesa formada por descendientes de emigrantes norteafricanos, y ‘Anjo negro’ de Nelson Rodriguez que el alemán Castorf ha dirigido en Brasil y que es un magnífico espectáculo sobre el racismo en la sociedad brasileña”.
Secciones reforzadas
También se ven reforzadas el resto de las secciones del festival, desde los Conciertos en la Plaza Mayor que de ocho pasan a ser diez con la creación de un espacio para los sellos musicales independientes “privilegiando así la creación española”, junto a conciertos como los de Gilberto Gil o James Taylor Quartet con The Heavy, o la muestra de Arte Urbano, en la que han tratado de integrar de una forma “menos artificial”, especialmente en los soportes, evitando los paneles de madera para crear una infraestructura más real, “como son las pirámides de coches y pasarelas de avión, para que los graffiti se realicen sobre un material que tengan su propia expresión”. También hay progresos en el programa de la Casa de las Conchas, que representa un abanico “mucho más importante de expresión en música electrónica, en el que se incluye el Primer Campeonato de Beatbox, cuyo ganador representará a España en la competición internacional”.
Con todo ello, se da un paso más en un joven pero destacado festival que en opinión de Martini, “debería, en un futuro próximo, formar parte de una red europea de festivales. Pienso en Avignon, Roma o Atenas. Hemos comenzado a trabajar con ellos el pasado año y opino que Salamanca podría tomar, poco a poco, un papel más importante en términos de coproducción y de reflexión, no sólo como un hermano pequeño, sino como partenaire. Sería fantástico estar al mismo nivel de decisión, de juego, de estos festivales. Y eso es ya bastante ambicioso”.
Borja Relaño
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