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Solamente tenemos un mes de Mayo cada año
Todos los responsables de los festivales, las ferias, los encuentros, las jornadas y demás eventos, tienen sus razones para elegir el mes de mayo para programar sus actividades, pero a poco que nos fijemos convendremos en que hay una auténtica saturación. Y nos referimos a toda España, pero es que si nos centramos en la Comunidad de Castilla y León, se produce la paradoja programática de la coincidencia, incluso con fechas solapadas, de dos de sus festivales más importantes: el de Las Artes de Castilla y León en Salamanca y el de Teatro y Artes de Calle de Valladolid. Y es una pena para todos, ya que es imposible doblarse, duplicarse, clonarse para ver la parte de sus programaciones coincidentes y de inusitado interés.
Este mes tenemos también el Titirimundi en Segovia, con extensiones por toda Castilla y León y Madrid, y el Encuentro o Festival de Teatro para Niños y Niñas Te Veo, que se celebra en Zamora, y que nos dan idea de lo mejor que se está haciendo en el mundo en el campo de las marionetas y el teatro de objetos en el primero, y una selección de obras para los más pequeños, acompañadas de encuentros para que los profesionales de todos los gremios vayan ampliando sus conocimientos y procurando una mayor eficacia en sus acciones. Pero nos encontramos que también hay un festival de Jazz en Palencia, otro de danza, Mu_danza ,en Ponferrada, de Magia en Salamanca, sin olvidarnos de las programaciones habituales con ofertas sugerentes.
La inflación festivalera es notable, y nos encontramos que arranca el mes con la Fira de Titelles de Lleida y el Festival de Teatre al Carrer de Vila.real, coincidiendo en sus fechas. En Arrigorriaga su ya clásico Festival Internacional de Payasos, más adelante la Feria de Teatro de Humor de Leioa, donde además de ser teatro de calle, se intenta que sea de humor, una combinación muy apropiada para congregar a todos los públicos, objetivo que se delimita a las escuelas y a los públicos familiares en la Muestra del Bajo Deba en Eibar, y culmina el mes uno de los festivales más emergentes, ACT, donde se muestran los trabajos de integrantes de las escuelas de teatro estatales y europeas, y en la que se pueden ver trabajos de jóvenes egresados.
No termina aquí el relato porque también llega Trapezi en Reus, la Feria del Circo, con una programación absolutamente deslumbrante; en Torrejón de Ardoz nos encontramos con una propuesta de teatro de calle y en El Ejido, uno
de los festivales que van adquiriendo mayor poso, ya que además de su duración a caballo entre dos meses, sus diferentes apartados y la calidad de su programación le van confiriendo personalidad. En Olot en su PNRM08 hallamos los trabajos más vanguardistas. También informamos en este número de dos festivales en Hendaia y Biarritz, éste último dedicado al teatro de calle y del Festival Internacional de Teatro de Expresión Ibérica, el mítico FITEI de Porto, recién premiado con un Max, que llega a su edición número XXXI.
Así que ustedes comprenderán que digamos con mucha ilusión que “mes de mayo solamente hay uno al año”. Y que alguno replique: “menos mal”. Y es que además de esta parte central de la revista ustedes recibirán un suplemento sobre el Festival de las Artes de Castilla y León y otro sobre el ACT que se hace en Barakaldo y Bilbao. Y si se fijan damos cuenta de varios estrenos a cargo de Els Joglars, de Ferroviaria Teatro, de Lesresistens, del Ballet de Biarritz o de Begonia Producciones, sin olvidarnos de ese gran espectáculo denominado Cavalia, además de nuestras páginas habituales. O sea, un gran honor poder mostrar esta riqueza de propuestas, este gran número de oportunidades para poder disfrutar de las artes escénicas en todos sus géneros y formatos.
Como ustedes habrán comprobado la agenda va creciendo. Este mes es excepcional porque solamente Titirimundi proporciona cuatrocientas funciones, pero nos sentimos muy orgullosos de irnos aproximando a la plasmación de todo cuanto se hace en Castilla y Léon en sus salas de exhibición de espectáculos en vivo y en directo.
Quisiéramos señalar que añadimos desde este número a nuestros colaboradores habituales a Jaume Colomer, que nos hará reflexionar sobre la gestión cultural, asunto que consideramos de gran importancia. También encontrarán en nuestra sección Ágora una mala noticia, la última función de una Asociación de Espectadores que durante varias décadas ha servido para lanzar iniciativas diversas para regenerar la vida teatral en Donostia, principalmente, pero extendiéndose a todo el País Vasco. Es un asunto el de las asociaciones de espectadores que nos gustaría tratar con mayor profundidad y nos comprometemos a ello, con la colaboración de Mikel Aspiazu y de quien quiera participar en el debate.
Nos complace anunciar la convocatoria de un Premio de Investigación sobre Artes Escénicas. El estudio ganador se convertirá en libro.
Carlos Gil Zamora
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