|
|
II encuentro para la visibilidad de
las mujeres en las Artes Escénicas
La escuela de teatro de Getxo organizó el II Encuentro para la visibilidad de las mujeres en las artes escénicas del País Vasco. En esta jornada de encuentro y de reflexión proponían que la paridad fuera un criterio cultural. Porque la presencia equilibrada de mujeres y hombres en la oferta artística y cultural pública ya no es sólo un capricho de unas cuantas teatreras “alteradas”. Resulta que es un derecho, que ahora nos ampara la ley. Sin embargo, pese a iniciativas como el circuito Mugagabe, impulsado por la Diputación de Bizkaia, la realidad sigue siendo tozudamente discriminatoria. En la investigación realizada por Aintza Uriarte y Arantxa Iurre valorando la cartelera teatral del año 2006 y la programación de algunos de los Festivales más importantes en el 2007, las mujeres creadoras no salimos bien paradas. Las cifras cantan y desafinan.
El estudio realizado sobre la cartelera completa de 2006, por ejemplo, que han realizado teniendo como fuente la revista Artez y contabilizando sólo los espectáculos de teatro (se han excluido la danza y otras artes escénicas) profesionales de interior para público infantil y adulto permite llegar a las siguientes conclusiones:
Hay un 67% de espectáculos programados que están escritos y dirigidos por hombres, frente a un 33% escritos ó dirigidos por una mujer y aquí se contabilizan generosamente aquellos espectáculos que tenían al menos una coautora o codirectora mujer.
Durante todo el año hay sólo dos meses paritarios: marzo y mayo. Las mujeres acceden sobre todo a salas de tamaño pequeño o mediano. Siendo Getxo y Elorrio los que más mujeres han programado en este año. El Arriaga sólo lo pisa Elena Pimenta, El Principal de Gasteiz Agurtzane Intxaurraga y Begoña Bilbao. Garbi Losada accede al Antzoki de Donostia, al Euskalduna y al Teatro Barakaldo. Hay también un número significativo de obras infantiles creadas por mujeres.
Por otra parte, la media en tanto por ciento del espacio que han tenido el año pasado en los festivales más importantes los creadores y las creadoras ha sido la siguiente:
De 235 Creadoras y Creadores (Dramaturgia y Dirección) que Aintza Uriarte y Arantxa Iurre han contabilizado en la programación de 7 Festivales de Teatro del 2007 hay una presencia del 81% de directores y dramaturgos y un 19% de directoras y dramaturgas.
Las autoras del análisis, se han centrado en esta ocasión, en el estudio de la dirección en la creación porque es en los órganos de poder donde más problemas tenemos las creadoras para hacernos visibles. También han analizado la autoría porque estiman que a través de los textos se trasmiten valores y formas de ver el mundo. Y este aspecto en el tema que nos ocupa, debería adquirir mayor significación ya que paralelamente a todo lo expuesto anteriormente, la proporción en el público de hombres y de mujeres se invierte. Y esta mayoría de público femenino que acude al teatro está destinada a ver mayormente las representaciones simbólicas e imaginarias de la cultura, desde la óptica de una mirada masculina. Cabría preguntarse si la tan cacareada crisis de público en el teatro no tendrá también algo que ver con este dato y con el hecho de que se programa, aunque sea de forma inconsciente y por supuesto, sin mala fe y en ocasiones bajo la presión de tener que responder a otros criterios programáticos (euskera, presupuesto, formato, interculturalidad…) para un tipo de público maduro, de clase media, con estudios y…hombre, que luego resulta que prefiere el fútbol.
Mientras que en el Teatro de Calle hay menor presencia de mujeres tanto en dirección como en autoría, estamos más en las programaciones infantiles. Y aquellas artistas que tenemos la suerte de ser más visibles somos menos valoradas y programadas en espacios de pequeño y medio formato. También los peores horarios son nuestros.
Una menor presencia femenina en Ferias y Festivales hace que seamos menos vistas y en consecuencia, menos contratadas y por consiguiente menos vistas. Como en todo el planeta, también la pobreza tiene rostro de mujer. Los espectáculos de las mujeres creadoras cuentan con menores o nulas subvenciones, esto influye en el formato y las inversiones de orden estético y funcional. Ofrecemos espectáculos “más pobres” que en ocasiones pueden resultar menos atractivos para determinados espacios y que de ser programados, pueden ser comprados regateando el cachet, a veces, sin ningún pudor, a niveles que rayan en la humillación.
De todas formas, algunas ya veníamos lloradas de casa y nos parecía que el tema ha mejorado mucho en los últimos 20 años y aunque aún queda mucho por hacer dentro de este panorama todavía tan poco paritario, en Euskadi no podemos quejarnos. Nuestra escena es fértil en mujeres creadoras de reconocido prestigio y de prolífica andadura profesional. Son las creadoras más jóvenes, más pobres o no tan conocidas las que tienen serias dificultades de supervivencia.
Es por ello y por una cuestión de justicia, que las autoras del estudio proponen prestar más atención a las programaciones e introducir el criterio de la paridad en la selección de espectáculos para compensar este déficit de representatividad de las mujeres creadoras en nuestros escenarios.
Virginia Imaz
|