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Relaciones personales
frente a posturas sociales
Tomas Pandur, Juan Mayorga y Slava Polunin presentan sus obras en el Teatro Calderón de Valladolid y el Teatro Arriaga de Bilbao.
Producida por el Teatro Fernán Gómez y codirigida por Toma Pandur y Darko Lukic, la exitosa obra Barroco, basada en la pieza de C. de Laclos ‘Las Amistades peligrosas’ y ‘El Cuarteto’ de Heiner Müller recala del 1 al 5 de octubre en el Teatro Principal de Valencia y los días 18 y 19 de octubre en el Teatro Calderón de Valladolid. Con un reducido pero potente elenco integrado por Blanca Portillo, Asier Etxeandia y Chema León, el equipo técnico recrea un ambiente de salón en la antesala de la Revolución Francesa, para narrar la historia completa del mundo occidental en un refugio, la víspera del cataclismo del gran cambio.
Fuera, el mundo se va cuarteando por las costuras que lo mantenían unido a lo largo de milenios; dentro, la seda se va agrietando a golpes de miedo y de belleza. Aunque en este momento el exterior y el interior, el mundo y el hogar, son un todavía un conjunto, se transformarán definitivamente en dos universos remotos, en tanto que la existencia humana se tornará en un viaje eterno en busca de un punto de encuentro. Muy pronto, la gente ya no será capaz de comunicarse con un mundo fuera del suyo propio y buscarán continuamente una posibilidad de coexistir, de aprender el lenguaje de la comunicación, una mentira atrevida ya nunca volverá a ser más sincera que la verdad. “La verdad aborrece el teatro porque es su único rival. Si debemos poner a prueba hasta el límite todas nuestras posibilidades, también deberemos poner a prueba hasta el límite las posibilidades de la autodestrucción”, afirma Pandur.
“La verdad aborrece el teatro porque es su único rival. Si
debemos poner a prueba hasta el límite todas nuestras
posibilidades, también deberemos poner a prueba hasta el
límite las posibilidades
de la autodestrucción” Tomaz Pandur
El salón/refugio tiembla ante el fragor del cambio que se aproxima, mientras el miedo, el amor, la esperanza y la desesperación van a convertirse en un juego elegante y sangriento de belleza y crueldad sin ganadores en el que las amistades peligrosas son el primer paso de un viaje a través de ese cambio. El espacio, diseñado por el grupo Numen, se alza entre dos muros de hormigón giratorios, a modo de cinemascope, representa la prisión en la que habitan los personajes alienándolos y censurando su capacidad comunicativa. Angélica Atlagic, diseñadora de vestuario, habla de una suerte de “travestismo teatral” en el que la seda, los encajes, los corsés, las pelucas o las caras empolvadas construyen una máscara en la que los actores han conseguido identificarse y recrearse. La obra transmite una sensación atemporalidad gracias a dinámicos saltos narrativos y una escenografía poco ortodoxa en contraste con vestimentas hiperornamentadas aderezadas con una banda sonora, compuesta por Boris Benko que combina fragmentos barrocos con elementos de diferentes épocas y culturas, trazando un puente entre el siglo XVIII y la actualidad, en comunión con la idea central de la pieza basada en un minimalismo conceptual, con una coreografía en la que Nacho Duato, danza algunos compases. La música juega un papel determinante en el montaje en el que destaca la presencia de una melodía sugerente, compuesta especialmente para el espectáculo a cargo del grupo Silence. Se han combinado fragmentos de melodías con esencias de músicos tan dispares como Handel, Albiloni, Vangelis o Sakamoto en un montaje grabado a cargo de la Orquesta Escuela Sinfónica de Madrid.
El argumento de la obra parte del conflicto histérico entre una pareja de nobles formada por la Marquesa de Merteuil y el Vizconde de Valmont, en representación de los dos lados de la misma indiferencia, y de cómo se devoran el uno al otro. Asimismo, la narración se sitúa en un punto de la posmodernidad que plantea un trayecto hasta un búnker arrasado tras el transcurso de la Tercera Guerra Mundial. Asistimos como voyeurs a la decadencia de una relación amorosa, a su incipiente destrucción, del mismo modo que acontecemos a la espera de un mundo que camina próximo al abismo.
Asimismo, del 3 al 5 de octubre se presentará en el Teatro Calderón y del 9 al 12 en el Teatro Principal de Valencia Mi Hijo y yo, adaptada por Ángel Fernández Montesinos y Juan José Arteche, basándose en el texto ‘The old lady shows her medals’, del escritor escocés James Matthew Barrie. La acción transcurre en Londres, en un punto de batalla durante la Primera Guerra Mundial en el que se unen hombres y mujeres inglesas para luchar contra la triple entente, bien cogiendo las armas o bien trasladando alimentos. A pesar de la crudeza de la situación, el texto está impregnado de esa ternura que caracteriza toda la producción dramática de Barrie, autor mundialmente conocido por haber creado el personaje Peter Pan, obra repleta de tintes autobiográficos basado en sus amigos, los niños Llewellyn-Davies.
Bilbao acogerá entre los días 22 y 26 de octubre en el Teatro Arriaga Slava’s Snowshow, un espectáculo dedicado a un público familiar de la compañía creada por Slava Polunin, anterior puestista de clowns en Cirque du Solelil. Desde su creación en 1993, este espectáculo de payasos, que ha realizado alrededor de 3.200 representaciones, en 30 países y 100 ciudades, nos ofrece una forma diferente de acercarse a la tradición circense y a la mímica creando un teatro de gran fuerza visual en la que la nieve cubre la totalidad de la ‘cuarta pista’ y a los que allí están sentados para ofrecer una historia onírica situada en un punto entre la tristeza y la alegría.
Guerra y paz
Por otro lado, del 29 al 30 de este mes tendrá lugar en el Teatro Arriaga la función de La paz perpetua, una producción del Centro Dramático Nacional en colaboración con Teatro de la Abadía, basado en un texto de Juan Mayorga y dirigida por José Luis Gómez. La trama se sitúa en un lugar secreto en el que un rotweiller, un doberman y un pastor alemán compiten para conseguir el codiciado collar blanco, y con él la distinción de ‘perro antiterrorista de elite, una profesión con futuro’. A través de las sucesivas pruebas a las que son sometidos, trasciende uno de los dilemas éticos más punzantes, descendientes de las reflexiones kantianas hasta la actualidad más reciente, que atañen a la actuación de la población en lo referente a su entorno social y su vida política.
Nos encontramos ante una nueva estremecedora metáfora del reino animal, tras las funciones ‘Últimas palabras de Copito de Nieve’ y ‘La tortuga de Darwin’ de Mayorga y el kafkiano ‘Informe para una Academia’ a cargo de José Luis Gómez. La distancia se establece como la principal fuente de humor y estímulo placentero, en una pieza en la que el tema del terrorismo se pone sobre la palestra y se saca a debate posicionándose desde una perspectiva contraria y combativa. En Sobre la paz perpetua desde hoy podemos destacar como aportación decisiva de Kant la idea de que la precariedad del derecho internacional sólo puede ser superada por la vía de la organización internacional, tanto en el ámbito regional como en el mundial; en otros términos, la idea de que la paz, éticamente necesaria, va vinculada a la organización a través de la federación.
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