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VIII Festival Internacional de Teatre Amateur de Girona
Un lugar para el intercambio de las futuras promesas
Corta fue la visita al Festival Internacional de Teatre Amateur de Girona pero muy positiva ya que se palpaba muy buena disposición por parte de la organización y los participantes en la recta final de una edición cargada de propuestas muy variadas y que se llevó a cabo en diferentes salas y espacios acondicionados para la ocasión que proporcionaban un ambiente festivalero y teatral propicio.
Uno de los espacios del festival, la Sala Planeta abrió sus puertas para finalizar con esta cita recibiendo a la compañía iraní Ghesse Theatre Group que pese a todas las dificultades que atravesó finalmente y aunque con escasos recursos consiguió presentar su trabajo Nightmares of silence (Pesadillas de silencio), una dura representación que reflejaba los momentos de angustia y miedo en una guerra visionados por una niña de cinco años. Una obra basada en un trabajo experimental en el que ofrecían diferentes escenas compuestas por momentos más visuales y otros donde el texto cobraba más protagonismo y jugaba un papel fundamental. Una representación cargada de emotividad que nos acerca de manera pragmática un país que sufre las consecuencias de una situación bélica duradera. Los actores y actrices de la formación interpretaron unos personajes bastante creíbles que dotaron al trabajo de bastante realismo y en conjunto la propuesta es acertada aunque en ocasiones resultara un tanto lineal.
A continuación nos trasladamos hasta el Teatre Municipal de Girona donde la agrupación vasca Antzart ofreció el espectáculo Nortasunaren bila, una metáfora sobre las raíces del pueblo vasco que mostraba un recorrido por diferentes figuras de la mitología vasca. Una fusión entre el teatro y la danza con una estética trasnochada al que le falta contenido y no consigue fraguar sus intenciones.
La animación de calle recaló en el casco antiguo de Girona de la mano de un grupo de percusión que ambientó e invitó a la participación y nos acercó hasta la casa de cultura, sede principal del festival, lugar de encuentro, actividades paralelas, intercambio, y sesiones golfas donde se daba paso al Fitag de Nits, una maratón de espectáculos de pequeño formato en su mayoría de humor presentados por una actriz cubana que amenizaba e interactuaba con el público con gracia y simpatía. Varietés, teatro, danza, shows divertidos para finalizar cada jornada.
Calidad artística
Pero sin duda una apuesta muy gratificante fue la producida por el FITAG y la compañía Lazos del Teatro junto a Teatro de la Costa. Este trabajo surge de la unión de la actriz argentina Graciela Sureda y el israelí Efraim Barkan, que bajo la dirección del joven director teatral catalán Gerard Iravedra presentaron una versión de la obra Palabras encadenadas de Jordi Galcerán. Una representación a la que hay que hacer un merecido reconocimiento destacando el trabajo actoral ya que ambos intérpretes demostraron una fluidez en los diálogos y una naturalidad poco habitual que conseguía trasladar al público a la atmósfera asfixiante de la historia y no abandonarla en ningún momento ya que el juego entre ambos actores con pequeñas pinceladas irónicas estaba muy bien hilado. Actores con recursos bien dirigidos que consiguieron relatar una historia nada fácil y con mucho texto, demostraron su talento.
En definitiva esta cita condenada a continuar consigue su propósito, impulsar el teatro amateur y proporcionarle un espacio, forjando futuros profesionales y amantes de las artes escénicas, por eso esperamos la próxima edición seguro llena de sorpresas.
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