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Santiago a Mil celebra su decimosexta edición
Invitados de primera línea en la antesala del Bicentenario
A medio camino entre la celebración de su decimoquinto aniversario como un importante hito y los fastos organizados con motivo del bicentenario de Chile que se cumple en 2010, el festival Santiago a Mil cumplirá este mes de enero su edición número dieciséis que no por ello quiere quedar eclipsada haciendo suyo el lema “De lo bueno mucho”. De esta forma, una de las más importantes citas del verano austral volverá a ver la luz entre el 3 y el 25 de enero de 2009 con un programa compuesto por medio centenar de propuestas que integran sus diferentes programas. En total son treinta y cinco montajes chilenos y una veintena de espectáculos internacionales –incluyendo varias coproducciones entre creadores de diferentes países–, entre las que se cuentan junto a la programación de sala, varios conciertos y las propuestas de calle cuya presencia, ya de peso, se ha reforzado.
Mirando a Asia
Para ir abriendo boca y a modo de adelanto, servimos en estas líneas el menú internacional, que llega con sabor asiático, ya que esta edición del certamen tendrá un importante foco en China, Japón y Corea. Éste último contará con una de las mayores y variadas representaciones, desde la muestra de tambores coreanos Binari, en la que la compañía Dulsori revive los antiguos rituales en los que el hombre aclamaba a las fuerzas de la naturaleza, a la danza contemporánea de Milmul Modern Dance Company con coreografías de Shin Jong Chul, pasando por la propuesta teatral de la Seoul Factory for the Performing Arts, con Medea y su doble, una relectura protagonizada por dos facetas de un mismo personaje: una representa la Medea que es abandonada por Jasón y quien, llena de ira, mata a sus propios hijos como venganza, mientras que la otra representa el interior de Medea, quien se enamoró de joven. Simbolizan, respectivamente, el lado masculino y el femenino del ser humano.
Desde China llegará la Ópera de Wu, de la Wu Opera Troupe de Zhejiang, que mostrará diversos fragmentos de este antiguo género lírico a cuyo rescate se dedica desde su fundación, mientras que de Japón se podrán ver dos propuestas: The damp elements de Dance Company Nomade-s, bajo la dirección del coreógrafo Noriko Kumagai, activo en el campo de la danza contemporánea, y Circus, de la compañía Natural Dance Theatre, coreografiada por Mako Kawano, bajo la dirección de Shinji Nakamura, con doce artistas que combinan elementos de danza moderna contemporánea, butoh japonés, tradiciones y funk, en una nostálgica mirada del circo como la esperanza de identidad después de la Segunda Guerra Mundial.
Estreno de Jan Fabre
En la programación europea destaca la presencia de Sasha Waltz, que se presenta bajo la denominación de Waltz & Guests al compartir la autoría de Körper con los trece bailarines que participan en este montaje que es el resultado de meses de investigación en torno al cuerpo humano, el movimiento y su esencia material. Un intento de trastocar o al menos cuestionar, según Waltz, “la manera que tenemos de sentir el cuerpo, la relación entre la estructura ósea, el sistema nervioso, el flujo sanguíneo. Una manera de acercarse a investigar el cuerpo humano, al mismo tiempo que la ciencia y la genética lo están haciendo de otra manera”.
No menos importante es el hecho de que el festival coproduzca y estrene el nuevo espectáculo de Jan Fabre y su compañía Troubleyn, La orgía de la tolerancia, un trabajo en el que, como si un lienzo a capas se tratase –exponente de una sociedad estratificada–, se exponen los mecanismos de nuestra locura colectiva, haciendo un diagrama surrealista contra un mundo desvergonzado, una referencia absurda al mundo del exceso. La presencia del creador se completa en el Museo de Arte Contemporáneo con la exposición ‘Umbraculum para Santiago de Chile, un lugar en la sombra para pensar y escribir’ compuesta por varias de sus instalaciones, vídeos y dibujos. También desde Bélgica llega Jan Lawers y su compañía Needcompany con El cuarto de Isabella. En ella las coreografías, el teatro y las canciones conforman un espectáculo en el que la protagonista narra su vida y con ella, desvela la gran mentira que le ha acompañado a lo largo de sus noventa años, una verdad terrible, innombrable.
Lituania tendrá como su embajador artístico al director Eimuntas Nekrosius, quien aterriza en Santiago de Chile con su compañía Meno Fortas para representar un Hamlet de fuego, hielo y metal, donde el príncipe está interpretado por el cantante de rock Andrius Mamontovas y representa a un joven, hijo de buena familia, que protesta contra el sistema de bienestar en el que viven sus padres, pero a la muerte de su progenitor todos sus movimientos estarán guiados por su promesa de venganza.
La compañía italiana Societas Raffaello Sanzio regresará al festival, en esta ocasión con una performance musical titulada Agustinian Melody, mientras que en la sección de conciertos también se prevé la participación del cantante malí Salif Keita. En la calle La Fura dels Baus estrenarán un montaje inspirado en Chile titulado Orbis Vitae, donde una mujer de cobre de siete metros aparecerá en escena y caminará por las calles de la ciudad.
América Latina
Argentina encabezará la lista de trabajos latinoamericanos, al presentarse la que es otra de las coproducciones del festival, Tercer Cuerpo, dirigida por Claudio Tolcachir, tras la buena acogida que tuvo en la pasada edición su obra ‘La omisión de la familia Coleman’. Le siguen Dolor Exquisito, de Emilio García Wehbi, una historia de viaje y una catarsis para conjurar el dolor de una ruptura amorosa; La noche canta sus canciones, de Jon Fosse, bajo la dirección de Daniel Veronese, puesta en escena minimalista que relata la historia de un escritor fracasado que se refugia en su casa para escapar de la fobia que le produce el contacto con las personas; Hijos del Sol, de Rubén Szuchmacher, que trata sobre un grupo de intelectuales, científicos y artistas que discurren sobre el futuro y los cambios venturosos de la humanidad; y Sucio, de Anna Frenkel y Mariano Pensotti, montaje que se centra en la construcción de un mundo particular atravesado por el humor y la soledad.
Desde México llegará De monstruos y prodigios, de la compañía Teatro de ciertos habitantes, bajo la dirección de Claudio Valdés Kuri, puesta en escena de teatro-ópera que aborda el fenómeno artístico, social y cultural de los castrati.
Todos estos trabajos comprenden la programación internacional que acompaña a la ingente oferta de trabajos chilenos, entre los que se podrán ver obras como Clase y Diciembre de Guillermo Calderón, Las pesadillas de Tony Travolta, de la compañía La Gran Reyneta o Violeta: al centro de la injusticia de la compañía Teatro La Provincia, de los que informaremos en el próximo número.
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