|
|
Eva Bertomeu - Cia. Danza estrena ‘Makeup’
Capas que envuelven el
auténtico ser de una personao
Obra: Makeup. Coreografía: Eva Bertomeu.
Bailarines: Eva Bertomeu, Yolanda Peña, Patricia García y Javier Pérez. Música: Javier Díaz, Andrés Lewin-Richter y Gregorio Jiménez.
Iluminación: Máximo Sánchez. Escenografía: Máximo Sánchez y Eva Bertomeu.
Vestuario: María José Bertomeu. Producción: Eva Bertomeu - Cia. Danza.
Dirección: Eva Bertomeu.
Duración: 1 hora.
Lugar: L’Altre Espai (Valencia).
Fecha: 13, 14 y 15 de febrero.
Hora: 20.30.
|
En Valencia a raíz de la reestructuración de un proyecto que no llegó a ver la luz, surge Makeup, el último montaje de Eva Bertomeu - Cía Danza, que será estrenado en la ciudad donde vió la luz, concretamente en L’Altre Espai entre el 13 y el 15 de febrero. En palabras de Eva Bertomeu, creadora de la pieza, “merecía la pena rescatarlo y darlo a conocer al público, ya que tiene la fuerza de un superviviente”. El nombre del montaje viene dado puesto que la propia Bertomeu lo ve como una conexión clara entre una de sus herramientas de trabajo y las diferentes capas que envuelven el auténtico ser de una persona.
Para ella, cada uno lleva en su imaginación a otro yo, un modelo de lo que cada uno ansía ser. Por otro lado, el maquillaje da la apariencia de realidad a los personajes y del mismo modo que se maquilla un actor se puede envolver un espectáculo de determinadas capas, “que según la forma en que vayamos desvelándolas o matizándolas nos dará una visión particular y diferente de la realidad. Me interesa la envoltura onírica de la acción coreográfica y la mutabilidad de los elementos escénicos y dramáticos como instrumentos definitorios del desenlace. Cómo la elección de un elemento específico en lugar de otro cambia el efecto de la acción dramática y la percepción final que el espectador pueda tener de los personajes y la propia narración. En definitiva, dirigir es similar a maquillar. El resultado puede parecerse a algo real, pero en el fondo es un juego sobre la identidad”.
Bertomeu define la pieza como una fantasía que tiene algo de moraleja, una narración bailada de estructura clásica y lenguaje contemporáneo. “Para mí tiene la forma de un sencillo cuento para niños y adultos, como Blancanieves, La ratita presumida o cualquier otra historia entretenida de la que, además, se pueden extraer conclusiones útiles, extrapolables a la cotidianidad de cada uno”. En los personajes, se ve esta estructura narrativa con roles marcados que no pierden ni intercambian su papel en ningún momento, resaltando una protagonista en torno a la cual gira todo. “Esto tiene un corte muy clásico, pero el lenguaje con el que se expresan los bailarines es contemporáneo y el espacio escénico es mucho menos descriptivo y más conceptual, el cual pretende abarcar con simplicidad y limpieza todas las situaciones que se desarrollan en la obra”.
Cuatro personajes
En ese espacio escénico limpio, casi minimalista, se mezclan el blanco y el negro, creando algo similar a “un bosque de plástico en el que apetece adentrarse, el blanco se muestra como una caja de luz en la cual son reflejados todos los cambios emocionales de la obra”.
La pieza cuenta la historia de una joven muy pobre que pide limosnas mientras baila en la calle, “imagina cuatro personajes bien definidos. Un encuentro casual entre ellos, en el momento oportuno, despertará sus deseos particulares. El camino hasta la posible satisfacción de las necesidades de cada uno de los caracteres en un momento dado, impulsa la acción que desemboca en el nuevo status quo”.
Los protagonistas son Etolie, la joven artista callejera con gran talento, inocente, que no espera nada de nadie, simplemente disfruta bailando y que intima con Chapero, un joven ratero, muy pobre, aunque muy astuto, atractivo y vicioso, que protege y explota los talentos de la muchacha. Diva es la artista del momento, que es admirada, envidiada y deseada, aunque también es consentida y amada por Mecenas, una promotora artística que está siempre en busca de nuevos talentos, bondadosa y que adora su trabajo.
La pieza está dividida en cuatro escenas, “la primera es la presentación de cada personaje de forma individual, la segunda nos sitúa en un lugar propicio para el encuentro de estos, surgen intereses cruzados que marcan el rumbo del espectáculo. En la tercera se establecen las nuevas relaciones y los verdaderos conflictos y en la cuarta se producen los desenlaces, tantos como personajes. La música también ayuda a remarcar cada escena al utilizar tres estilos bien diferenciados”.
Música que ha sido creada especialmente para Makeup por tres compositores de música contemporánea electroacústica que han trabajado en base al guión narrativo y a las necesidades coreográficas. El encargado de componer la primera y la cuarta escena ha sido Javier Díaz, la segunda escena es obra de Andrés Lewin-Richter y Gregorio Jiménez es el autor de la música de la tercera parte.
Para la autora, cualquier parecido con la realidad es pura casualidad, aunque es muy posible reconocer en los personajes el retrato de algún conocido, incluso de uno mismo en un momento dado. “Hablamos de ser, de posar, de fingir para ser otro que me facilitará alcanzar algo; por tanto tiene mucho de realidad. También sitúo a los personajes en el mundo de la escena y la danza por cercanía. Son situaciones posibles aunque, ¿existe algún mecenas de “Etolie” en el mundo de la danza en España? ¿Y en el mundo? ¿Existen?”.
Un poco de historia
La compañía comenzó llamándose ‘Bojnami Danza’, ya que así se autobautizaron cuando presentaron una pequeña pieza en Madrid en el 2001. Un año después, al tener que normalizar su existencia como coreógrafa además de asumir la dirección de los nuevos proyectos que deseaba realizar, el nombre pasó a ser el que hoy conocemos, “que resulta más fácil de pronunciar”. Desde ese momento ha creado obras como ‘Femme’, ‘Temps Fugit’, ‘Abajo el telón’ o ‘Sentada en la cima del mundo’ entre otras.
Eva Bertomeu, ha recibido premios como el de las Artes Escénicas de la Generalitat Valenciana 2008 al Mejor Espectáculo de Danza y a la Mejor Bailarina por el espectáculo ‘Temps Fugit’, un año antes recibía el mismo galardón a la Mejor Bailarina y al Mejor Bailarín, Fernando Hurtado, y junto a él a la Mejor Dirección coreográfica por ‘Un gramo de locura’, entre muchos otros premios. La coreógrafa ha presentado sus espectáculos en teatros y festivales tanto de España como de Francia, Italia, Inglaterra, Portugal, Estados Unidos y Cuba. Además imparte clases y cursos intensivos de danza contemporánea en centros privados, conservatorios, centros coreográficos y compañías de danza.
Eider Suso
|