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Dos perspectivas de un arte que llegan al mismo escenario
De la salsa, la rumba y el reggaeton de la Nueva Generación Cubana a los palos flamencos de Marco Vargas y Chloé Brûlé
Casi un mes antes de que la danza celebre su Día Mundial, el Serantes Kultur Aretoa de Santurtzi prestará una especial atención a esta disciplina artística con la inclusión en su programación de dos propuestas de estilos totalmente diferentes como lo son los espectáculos Habana Rumba que acerca el grupo de músicos y bailarines de Nueva Generación Cubana y Ti-me-ta-ble, una creación de Marco Vargas y Chloé Brûlé.
La primera de esas propuestas, que se presenta el día 14, propone una excitante velada de música en directo y bailes cubanos que está marcada por el ritmo de la rumba y el reggaeton y que hace que los espectadores se sientan como si disfrutasen de una gran noche de fiesta en La Habana, en cuyas calles se desarrolla esta función como si de un actualizado West Side Story se tratase. Este retrato de la vida cotidiana de la isla caribeña actual tiene en el ‘groove’ (una forma de tocar muy rítmica que hace contagiarse al espectador) la base para que los bailarines muevan las caderas y transmitan toda la fuerza y la precisión de la salsa y la rumba moderna hecha por cubanos que utilizan todo el cuerpo y un estilo de baile lleno de vida, pegadizo y arrebatador.
Habana Rumba, que cuenta con la dirección de Toby Gough, pretende reflejar el pasado y el presente de la Rumba, desde sus raíces como baile de fertilidad en África, que bailaban antiguamente los esclavos en las plantaciones de caña de azúcar o en la entrada de los astilleros de La Habana y Matanzas, hasta las noches de hoy, siempre alegres a pesar de los problemas cotidianos pero con mucha música y ron en sus calles. De hecho, el espectáculo retrata las miserias y problemas de los jóvenes actuales, incluida una dramática historia de amor.
Palos flamencos
La propuesta que acercan el día 27 el bailaor sevillano Marco Vargas y la bailarina canadiense Chloé Brûlé con el título de Ti-me-ta-ble o el tiempo inevitable y que estará un día antes en Kultur Leioa, hunde sus raíces en el compás y en los diferentes palos flamencos. Esta propuesta que ponen en escena los dos bailarines y que cuenta con la participación sobre el escenario del cantaor Juan José Amador aborda un tema universal, el del tiempo y la influencia de éste en la vida de las personas.
A través de una mujer y un hombre que se hallan inmersos en una espiral de tiempo, la propuesta constituye un recorrido por diversos palos flamencos tales como el tango, la bulería, la soleá, la seguiriya, la trilla o la nana que son la base para mostrar a dos personas atrapadas en su tránsito y cuyos deseos humanos serán modificados por Crono, el dios del tiempo que interactúa con ellos. Cruzan por estadios simbólicos reflejando la influencia que el tiempo tiene sobre las vidas de las personas, desde el origen mítico del concepto hasta el estrés contemporáneo donde el tiempo es alimento que se escapa; un metrónomo gigante que obliga a girar y a desnudarse y a darse cuenta que, a medida que se avanza, se gana y se pierde el tiempo.
A la vista de todos el viaje ha ocurrido, pero para los protagonistas de la pieza, y para todos, el ensayo no ha hecho más que comenzar. Es como ha sido. Crono, como un dios vigilante, siempre está a la espera.
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