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Festa Otoño - Escuela Navarra de Teatro
Teatro contemporáneo
para el regreso a clase
Junto con el nuevo curso lectivo, la Escuela Navarra de Teatro acomete a su tradicional programa Teatro-Otoño, que pasa a llamarse Festa Otoño, acróstico de Festival de Teatro Actual. No en vano, destaca el carácter contemporáneo de esta programación que desde hace más de veinte años acerca a la capital navarra una selección de espectáculos, habiendo pasado por ella compañías como La Tartana, Bekereke, Geroa, Teatro fronterizo o Atalaya, destacando entre todas sus ediciones la presencia constante de La Zaranda desde que en 1989 acudiera con ‘Vinagre de Jerez’, así como una creciente mirada a Iberoamérica, detalles que se repiten en esta nueva edición que tendrá lugar entre los días 18 de octubre y 22 de noviembre.
Será la compañía boliviana Teatro de los Andes quien inaugure Festa Otoño. La compañía que dirige César Brie regresa al escenario de la ENT para representar La Odisea, un montaje que sigue la estela de aquella primera adaptación de ‘La Ilíada’ que realizaron a principios de los noventa y con la que se inició la trilogía sobre la guerra, la corrupción, la dictadura y los desaparecidos. Muchos de aquellos elementos están presentes en esta nueva obra que prometen “espectacular y sorprendente”, salida de una madeja de hilos como el viaje, la pérdida, la guerra, la ausencia, la pasión amorosa, la fidelidad, la lucha, el naufragio (simbólico y real), la familia, la búsqueda del padre, el sueño, la espera, el amor adolescente, la pérdida de los hijos, las ganancias debidas a la guerra, la búsqueda de la identidad, la invasión, la brutalidad, el asedio a la mujer, el abuso, la venganza, la guerra civil.
La emigración y el viaje son también los ejes de La valla, el montaje de la compañía La Invenció y Josep Pere Peyró, que presentará el día 25 de octubre la tragedia de una joven africana que parte tras su marido a una tierra de oportunidades. Atrás deja a su madre acompañada por su cabra y su gallina, que son los únicos medios de sustento que le quedan tras pagar con su vaca el transporte de su hija hasta la frontera. Sin embargo, no está sola. Tiene un teléfono móvil que le mantiene permanentemente en contacto con su hija, y lo que en principio es un medio para mantenerse comunicadas acaba siendo su condena, al tener que cumplir un contrato al que no pueden hacer frente.
Los dientes de Drakula
El testigo lo recogerá los días 31 de octubre y 1 de noviembre la compañía portuguesa Chapitô con su singular adaptación cómica de Drakula, en la que el mito del vampiro es narrado a través de la figura de Jonathan Harker, reconvertido en célebre dentista que acude al castillo del conde para atender un vasto panorama de enfermedades y extraños hábitos de dieta e higiene oral: caída de dientes, gingivitis, mal aliento y una acentuada ausencia de vitamina D.
El 7 de noviembre la compañía navarra Caracois estrenará la obra Blanche, un trabajo dirigido por Emi Ekai e interpretado por Iratxe García Uriz, Juan Sansegundo y Txori García Uriz, cuya descripción reza así: “¡Bienvenuuuues! Pasen y vean a Blanche y sus destellos fugaces, Blanche en su montaña rusa, Blanche en su universo plagado de pequeñas cosas, Blanche entre los brillos sordos de sus amores... ¡Pasen y escuchen la música del piano que la sostiene, le acompaña y no le abandona! Disfruten con los acróbatas, cocineros, marineros, poetas, taxistas, domadores, gangsters, rockeros, viajeros, artistas, astrónomos y demás personajes que le sorprenderán a la vuelta de cada esquina! ¡AAAAle hop!”.
Lo siguiente será la representación, el 15 de noviembre, de un clásico del teatro de sombras, Bradshaw’s shadows, a cargo del australiano Richard Bradshaw. Se trata nada menos que de un mágico show donde los personajes, animales y personas, protagonizan escenas breves hiladas por el humor. Y como colofón de Festa Otoño, el 22 de noviembre regresarán a Iruñea los jerezanos de La Zaranda para representar Futuros difuntos. La obra, escrita por Eusebio Calonge, reúne sobre el escenario a Francisco Sánchez, Gaspar Campuzano y Enrique Bustos y a varios maximones –tallas antropomorfas, veneradas por los indios de Guatemala–, dando vida a los internos de un manicomio abandonado. La historia de la tragedia humana está en este manicomio habitado por Martín de Lastre –epiléptico, antojadizo y visionario–, Pío Ventresca –hidropésico y modelo de oligofrenia– y el enano Barrena –un enfermo de cretinismo que pasa sin transición del embotamiento al frenesí–, quienes sintieron una exultante embriaguez cuando murió quien regía con mano férrea sus vidas.
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