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XXVI Festival de Otoño
Citas tan ineludibles como las hojas que caen de los árboles
La vigésimo sexta edición de Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid que se celebra del 4 al 29 de noviembre reúne a 32 compañías que pondrán en escena 35 espectáculos de teatro, danza, música y circo en un total de 142 funciones que se ofrecerán tanto en Madrid y en como en una decena de localidades de la comunidad.
Esta cita organizada por Vicepresidencia, Consejería de Cultura y Deportes y Portavocía del Gobierno de la Comunidad de Madrid incluye en su programación los estrenos absolutos de una pieza de teatro musical y una creación de danza contemporánea. La primera es la actualización que Marina Bollaín realiza de La ópera de tres peniques, de Bertolt Brecht y Kurt Weill y que llega al escenario los tres últimos días del Festival. La puesta en escena de esta obra en la que los enredos amorosos, las intrigas policiales y los asesinatos que rodean a la seducción por parte de Mackie Messer de la hija del rey de los mendigos, reúne a un elenco encabezado por el tenor Enrique R. del Portal.
El segundo estreno que se pone en escena del 19 al 21, es la pieza de danza-teatro-performance La cámara lúcida de Shiro Takatani, que supone su debut como creador y director en solitario. En esta creación Takatani rinde homenaje a la obra del mismo título del escritor y ensayista francés Roland Barthes, en la que el autor tipifica aquellos rasgos fundamentales sin los cuales no habría fotografía.
Dos serán las compañías que recalan con programas dobles. La Compagnia Scimone Sframeli muestra con Nunzio la convivencia en un apartamento entre dos jóvenes emigrantes por razones de trabajo, aunque uno es un obrero y el otro un asesino a sueldo; mientras que en Bar, se muestran los cuatro días cruciales en la vida de dos jóvenes que se esconden, por diferentes motivos e ignorando casi todo del otro, del mundo y de ellos mismos, en la trastienda de un bar.
Veronese e Ibsen
Tras haber presentado con anterioridad dos versiones de Chéjov, la Compañía de Daniel Veronese afronta el Proyecto Ibsen con la puesta en escena de un trabajo doble, aunque ambas se representan en un mismo espacio escénico y presentan una fuerte conexión en la dramaturgia que permite mirarlas desde una continuidad en el tiempo. Se trata de El desarrollo de la civilización venidera, una obra en la que los intérpretes revisitan ‘Casa de muñecas’, pieza considerada como un drama proto-feminista, que desgrana la evolución de Nora desde su comportamiento despreocupado y pueril bajo el ala del marido a su posterior proceso de independencia y autonomía como esposa, madre y ser humano, y con Todos los grandes gobiernos han evitado el teatro íntimo, versión de ‘Hedda Gabler’, en la que la protagonista “es dueña de una impermeabilidad asombrosa frente al espíritu humano y a la necesidad del prójimo se presenta como una tenaz defensora de lo que ella quiere y siente frente al mundo”, apunta Veronese.
El mismo origen que la compañía de Veronese, Argentina, tiene el grupo Timbre 4 que representará Tercer cuerpo (la historia de un intento absurdo) con dirección de Claudio Tolcachir, en la que se muestra a un grupo de personajes aferrados a sus rutinas y presos de una batalla imposible con lo cotidiano porque se trata de una historia de querer y no saber qué hacer. Es la historia de un intento absurdo pero también la historia de querer vivir cada día a pesar de todo.
Desde Canadá llega Ex Machina/Robert Lepage con The Blue Dragon, un espectáculo que imagina qué le sucede al último personaje que entraba en escena en ‘La trilogía de los dragones’ y que afirmaba que algún día se iría a China. En ese país se encuentran los personajes de aquella obra y se enfrentan a sus propios bagajes, muy distintos entre sí.
Francia es uno de los países que tendrá una mayor representación en la presente edición del Festival de Otoño, donde recalarán cuatro compañías. Gisèle Vienne, Denis Cooper y Jonathan Capdevielle llegan con Jerk para mostrar una obra que realiza una reconstrucción imaginaria de los crímenes perpetrados por el asesino en serie Dean Corll que mató a más de una veintena de niños en el estado de Texas en los años setenta con la ayuda de dos adolescentes, uno de los cuales realiza la reconstrucción.
De Francia llega también Patrice Thibaud que presentan con Cocorico, una propuesta de teatro gestual en el que el propio Thibaud, que se presenta en el escenario junto a Philippe Leygnac para completar una extraña pareja que para algunos son los Laurel y Hardy francófonos, recupera el mimo y el lenguaje universal de la gestualidad mientras afila el sentido de la observación y del absurdo.
Dos personajes mitológicos femeninos, Penélope y Medea, son las protagonistas de las dos obras que presentan otras tantas compañías francesas. Tera mostrará con Pénélope Ô Pénélope a una mujer que en compañía de su hijo protagonizará una fábula universal e íntima, hasta que una mañana el mar escupe a un náufrago que no recuerda nada. Cuando se gesta la tormenta los espíritus, los dioses y los hombres comprenden que nadie puede escapar a su destino. Théâtre Nanterre-Amandiers, por su parte, presenta con Médée el texto escrito por Max Rouquette a partir del texto clásico de Eurípides, que sitúa la pieza en un campo de refugiados africano donde Medea espera el regreso de Jasón y cuando el líder de los argonautas antepone el poder y la gloria a la fiereza del amor devoto de su esposa, la traición se convierte en venganza.
De Oeste a Este
De un país cercano, Bélgica, llegan Jan Lauwers & Needcompany que combinan teatro, danza y música en Isabellas’s room, (La habitación de Isabella), en la que la protagonista guarda un secreto porque a Isabella sus padres adoptivos le han dicho que es hija de un príncipe desaparecido en una expedición.
La compañía letona Jaunais Rigas Teatris presenta con Sonja a un personaje de grandes contrastes, feo en apariencia y muy sensible en su interior que tiene una vida dura y un alma delicada, por lo que el director ha optado por un intérprete masculino para encarnar esos polos opuestos.
Dos compañías provenientes de la antigua Yugoslavia coinciden en el Festival de Otoño. Jugoslovensko Dramsko Pozorište se acerca desde Serbia con Fedrina Ljubav (El amor de Fedra), para cuestionar dónde están los límites de la tolerancia al sufrimiento en una sociedad de consumo que fomenta el culto a la juventud, a la salud y a la felicidad. Kamerni Teatar ‘55 Sarajevo de Bosnia y Herzegovina, por su parte, muestra en Helverova no?, a dos personajes que se esconden mientras la guerra civil lo asola todo y sólo es cuestión de tiempo que les encuentren, aunque uno de ellos es un discapacitado que no se da cuenta del peligro.
Napoli Teatro Festival Italia/ Gli Ipocriti presenta con Proprio come se nulla fosse avvenuto, una pieza presidida por el fantasma de la emigración que recorre la pieza como un sentimiento de ‘olvido colosal’, y que toma como base de la acción la dispersión, el exilio y todas las sensaciones que se derivan de no pertenecer a ningún lugar.
Otra compañía italiana, Piccolo Teatro di Milano/ Teatri Uniti, acercará la Trilogia della villeggiatura, un espectáculo integrado por tres comedias en las que el autor retrata a la sociedad del ‘settecento’ y bucea en la triste educación sentimental de cuatro jóvenes que están a punto de empezar el veraneo.
Los estadounidenses The San Quentin Drama Workshop se presentan en el Festival de Otoño con la pieza de Samuel Beckett Krapp’s last tape, una pieza que presenta a un anciano y alcohólico Krapp al que su adicción deteriora lentamente, mientras que el deseo por las mujeres se mueve entre la realidad y la fantasía.
Liddell y Carrasco
Dos espectáculos producidos por artistas españolas completan la programación teatral de la presente edición del Festival de Otoño. Atra Bilis/Angélica Liddell presenta con La casa de la fuerza, una pieza que tiene su origen en un día en el que Liddell estaba “jodida por el paso del tiempo, y ya era plenamente consciente de que había perdido todo lo que amaba o había amado”, y que le lleva a hablar de cómo el amor fracasa, la inteligencia fracasa, nos destrozamos los unos a los otros, por cobardía, y humillamos y somos humillados hasta el final.
La dramaturga, bailarina y coreógrafa Marta Carrasco, por su parte, presenta con Dies Irae; en el Réquiem de Mozart una propuesta de teatro-danza que toma su esencia de la obra del compositor austríaco y que trece bailarines de Madrid y de Barcelona desnudan y muestran sin concesiones la debilidad de la verdad mientras abren un telón fronterizo, símbolo de la apuesta personal de Carrasco por enlazar las dos ciudades.
La compañía de danza Rosas llega desde Bélgica para mostrar dos piezas de los siete espectáculos que han sido incluidos en el apartado de danza. Se trata de Rosas danst Rosas y The song, coreografiadas ambas por Anne Teresa de Keersmaeker. La primera es una pieza en la que cuatro mujeres, incluida la propia coreógrafa, interpretan la danza del contraste, la dialéctica entre agresión y ternura, la contienda entre uniformidad e individualidad. Dividida en cinco partes, Rosas danst Rosas alterna gestos abstractos y otros reconocibles, a partir de la música del cuerpo y de la compuesta por Thierry de Mey y Peter Vermersch. The song, pieza conjunta de De Keersmaeker, Michel François y Ann Veronica Janssen, está interpretada por nueve bailarines masculinos y una mujer que tejen y destejen un universo de relaciones triangulares que bascula entre la armonía y el caos. Se trata de un laboratorio de sonidos e imágenes en el que el cuerpo busca mantener su estatus en un paisaje en constante cambio, en la zona de tránsito entre la precisión matemática y la libertad humana.
De Bélgica procede también les balles C de la B que en Ashes (Cenizas), ofrecen una coreografía sobre la fugacidad que cuenta con el compositor Wim Selles, el contralto Steve Dugardin y la soprano Amarylis Dieltines para, junto a los bailarines, que parece conducir a una reflexión: que nada dura para siempre, aunque también lanzan una pregunta: ¿cómo nos enfrentamos a la mortalidad, a los cambios constantes, a la confusión de la mutabilidad? y aporta un rayo de esperanza al mostrar la fugacidad como acicate para la creatividad, la metamorfosis positiva o el resurgimiento.
La portuguesa Tânia Carvalho muestra con De mim não posso fugir, paciência (¡De mí no puedo huir, paciencia!), una pieza en la que los cuatro bailarines que la protagonizan parecen reaccionar a lo que toca el pianista como si fuesen marionetas y el pianista los manipulara.
Mundo nostálgico
La formación alemana Tanztheater Wuppertal Pina Bausch presenta Kontakthof Mit Damen und Herren ab ´65` una atípica pieza coreografiada por Pina Bausch que se estrenó en 1978 y que convierte el escenario en una sala de ensayo, con un piano, algunas sillas y un caballito balancín donde la música sumerge al espectador en un mundo nostálgico en el que, sin embargo, tienen lugar situaciones universales, imposibles de limitar a coordenadas temporales concretas.
La colaboración que han entablado la bailaora y coreógrafa sevillana María Pagés y el bailarín y coreógrafo belga Sidi Larbi Cherkaoui se materializa en la coproducción Dunas, una creación que unen flamenco y danza contemporánea en una coreografía que nace de la admiración mutua. El bailarín belga asegura que “Dunas está, por supuesto, inspirado en las dunas, en la arena, sus granos y sus metamorfosis. Los dos, María y yo, estamos entusiasmados por explorar el desierto que tenemos ante nosotros”.
La Compañía Israel Galván recala en el Festival con El final de este estado de cosas, redux una creación que muestra la vertiente más rupturista y osada del bailarín que reúne en el escenario a cantores, al grupo Orthodox, un vídeo que muestrea imágenes de la guerra del Líbano, seguiriyas, una violinista, guitarras eléctricas y un ataúd. La pieza hace alusión a la vida y a la muerte, a los mitos y a las profecías contenidas en el libro Apocalipsis y también es un homenaje a la edición especial de Apocalypse Now, de Coppola.
La programación incluye tres espectáculos que serán mostrados por Circus Klezmer, Le Tuan Anh/Nuevo Circo de Vietnam y por Zimmermann & De Perrot/Group Acrobatique de Tanger. Los primeros mostrarán con el espectáculo homónimo Circus Klezmer un trabajo inspirado en gran parte en la cultura yiddish que presenta los preparativos de un gran banquete que tiene entusiasmada a la gente, mientras que la coproducción entre Vietnam, Suiza y Francia Lang Toi (Mi pueblo), integra el teatro, los malabares, las acrobacias, las artes marciales y la música para ofrecer un collage del exótico Vietnam. Chouf Chouf (Mira y vuelve a mirar), por último, es un espectáculo de circo contemporáneo que se sitúa en el centro de un laberinto de preguntas y reflexiones y que tiene como protagonistas a un grupo de talentosos acróbatas marroquíes.
La programación de la xxvi edición del Festival de Otoño se completa con los conciertos de Hanne Hukkelberg, que ofrece una mezcla intemporal de jazz, pop, electrónica en torno a la hermosa voz de la cantante; el recital de piano de Ryuichi Sakamoto, músico influenciado tanto por Beethoven como por The Beatles y con interés por el pop, el tecnopop, el jazz, la bossa nova, la clásica, la contemporánea, la acústica, la eléctrica y las músicas del mundo y con el cuarteto Sam Amidon, Ben Frost, Nico Muhly y Valgeir Sigurðsson que presentan en Whale watching Tour, una gira que se presenta como una experiencia musical única, un cóctel de artistas con inquietudes similares y orígenes musicales diversos.
Kurt Hentschläger dinamita el lenguaje escénico y estético actual en la performance visual Feed, en la que el público experimenta los efectos sorprendentes que producen los cambios en un entorno artificial.
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