Sidebar

28
Jue, May

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

¿Y ahora qué hacemos? Nos vemos inmersos en una crisis global frente a la cual nadie estaba preparado, ni los individuos, ni las mega potencias mundiales. Es más probable que existan planes de acción ante una invasión alienígena que ante la posibilidad sospechada, pero nunca aceptada como probable, de que "la amenaza", "el enemigo" se encontrase entre nosotros. Eso de que es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, queda absolutamente confirmado.

 

Aunque no lo reconozcamos, solemos actuar como seres superiores, todopoderosos e intocables, aunque baste con algo tan pequeño que es invisible a los ojos, como para hacer tambalear a toda la humanidad.

No me refiero a ese intangible invisible a los ojos mencionado por el principito, sino a algo material de un tamaño insignificante, pero con una potencia inconmensurable. Ni siquiera es un ser vivo, sino un núcleo con material genético y proteínas envueltas en algo así como filamentos de grasa que le dan el aspecto de una esfera con corona.

Al microscopio, incluso se ve como una forma simpática, pero capaz de causar estragos pandémicos.

Hoy en día con esto de las redes sociales, las teorías conspirativas se han expandido a velocidades muy superiores a las del contagio del virus.

Que fue una maniobra china para ganar la guerra comercial contra Estados Unidos de Norteamérica.

Que fue un virus creado para controlar la población mundial exterminando a los viejos.

Que fue un acuerdo entre los gobernantes mundiales para controlar sus problemas de inmigrantes ilegales y conflictos internos.

Que es un mega negociado de los laboratorios.

Que es un arma biológica que se escapó de los laboratorios de investigación militar.

Que... 

En los futuros libros de historia quizás encontremos aproximaciones a la verdad, y digo aproximaciones, porque aunque se escriba la verdad, siempre existirán quienes la refuten con argumentos aparentemente muy sólidos y nos hagan dudar.

Han existido otras pandemias, pero esta es la primera en tiempo real donde el concepto de global es absoluto.

Los medios de comunicación se encargan no solo de informarnos, sino que de mantenernos en estado de pánico.

El miedo es una poderosa herramienta de manipulación social, y esperemos que al menos esta vez sirva para algo positivo.

Por el momento nos queda claro que la única alternativa que tenemos, es la de evitar contagiarnos refugiándonos en nuestros hogares para no enfermarnos todos al mismo tiempo, haciendo que los sistemas de salud no colapsen.

Ese es el ahora, ¿y el después? Porque así como ha sucedido en oportunidades anteriores, esta crisis pasará, ¿y qué haremos después? ¿Habremos aprendido algo? ¿La humanidad cambiará?

Existen quienes afirman que esta pandemia marcará un antes y un después en el comportamiento humano, haciéndonos más solidarios y conscientes de nuestros actos. Por otro lado existen aquellos que afirman que esta pandemia solo propiciará un paréntesis de mayor humanidad para después volver al ser humano que siempre ha sido, con sus bajezas y virtudes.

Ya veremos, ya veremos...